Un eterno silbar

19.6 2015.  19.6 2017.

Son los últimos peldaños, siento vértigo; no sé si es el espacio que limita el vivir el que me indica…

Abre las ventanas, deja la luz entrar libremente, que engrandece el transcurso, resguarda la mano que te lleva a tu jardín de pensamientos, entra en la riqueza de las palabras de los otros.

Capta el momento, aunque los ángulos no sean perfectos, aunque seas uno y tu regocijo el que lo divisa, o escucha.

Despeja los laberintos de la mente, protege los ovillos de los sentimientos, anhela hasta lo imposible.

Da valor a lo intangible. Siéntete escoltada con el eterno silbar de sus labios sellados.

 

Foto de Stella.

 

 

 

 

 

 

Blanca.

Segundo domingo de mayo, día de la madre.

 

Rebozo, que hace cuna, formando el nido, y el calor del hogar se transforma en cobijo, y al mecer la cuna cesa el llanto del que mama.

Hiciste sendas de cintas y de lanas, y en vueltas iguales, los brazos amigos se abren como aspaderas, formando la madeja que teje la trama.

Hoy y siempre, donde estés, con un ocho y una lazada, en un recuerdo festivo, te abrazan y te aman, Blanca.

 

Foto de Stella. Cúpula de la Iglesia de Punta Carreta.

 

Hoy sentí un perfume dulzón, de alargada forma, que haciendo giros en mi mente, me inundó la boca.

El papel encerado en mis manos, una mezcla pegajosa, ni dura ni blanda, que costaba tanto quitarla de los dientes, porque era tan nuestra como la infancia.

No había mejor yapa que el almacenero pudiera darnos que un Cande. Para mí, era la gloria del fin de semana, el regalo de un buen comportamiento, el final de un cumpleaños…

Hoy cuando leo un blog amigo que entre otras cosas maravillosas dice ” La vida es esa cosa que …todos amamos tanto y mucho más cuando empezamos a perderla.”enriquetarragófreixes

Te digo…..Si pudiera te mandaría un cande, para compartirlo a medias con esa tristeza tuya. No sé donde encontrarlos. Tal vez sigan existiendo, pero si el trabajoso dulzor sacaba las penas y las decepciones de la infancia….porque no pensar, que en un día gris todo se puede olvidar con el rosa cande, ése de industria nacional,  ése  que se chupa y nunca se acaba….ése caramelo de C de corazón, de C de cobijo, de C de cariño, C de Camila,  de C de candil.

 

Foto de Stella. La Floresta. Una parte mía.

Una infancia que es parte mía. La Floresta. Foto de Stella.

Textos solidarios. Misivas y Pié de Granito

Agradezco a lola Caos por su invitación y dejo aquí su enlace.  https://lolacaos.wordpress.com

Foto de Stella

Foto de Stella

 

Misivas

 

Las que nadie leyó, las misivas perdidas, las que pudieron quedar ocultas en alguna grieta de un muro, donde la tierra aportó lo suyo, y germinaron las semillas de los yuyos.

La gran guerra.

Así era nuestro sitio…Tierra de plantíos de esperanza, de dicha en la labranza, de bonanza, de mujeres deseosas del encuentro en las colinas, de cerveza rubia formando trenzas,  guerra de palabras, y de ideas, brazos extendidos a los rivales, simulacros de amor.

Ayer abrieron la tierra, se desangraron las últimas ovejas estaqueadas, sin cortezas los olmos del camino, sin semillas, huérfanos los galpones, solo gusanos hambrientos comen las últimas hojas, y los hombres sombras sobre si mismos, abren las bocas y degluten sin paladar los restos.

Hemos aprendido a empujar, a degradar, a la indiferencia ante el dolor, y a llevar lo errores sobre los hundidos hombros, como galardones.

Sangre, metal, orín, y pólvora.  Hueles a sudor jóven, a ojos abiertos, y manos crispadas. Hueles a muerte y podredumbre tiempo. Estoy aquí sin quererlo y el de enfrente es mi desconocido enemigo y debo tirar a matar, y matar hasta morir.

Hoy y siempre  estoy contigo en tu memoria, soy uno más de ésos con los párpados con asombro, sintiendo las manos resumirse en calientes gotas de aceite, el del grito ahogado, el que nadie escucha, porque sordos hemos quedado en éste sitio, hueco oscuro, covacha de rencores.

Zurcen con hilos de entrecruzados ensueños la realidad, por eso aún vivo, entre desflecados días, la angustia de la espera..

Te siento, te percibo, solo tu luz de candil me está salvando.  Eres mi rebeldía,  agua de mi tierra, semilla de mi trigo, miga de mi pan, eres …

– Qué día es hoy ?

-No estoy seguro creo que es 24 de noviembre  de 1915…

 

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Foto de Stella.

Foto de Stella.

 

Pié de Granito.

Trashumante, hace mucho que trilla las calles sin siembra del Centro. Vive en su cúpula de reja y cemento.  Se abre paso con  voz fuerte, y un grito violento.

Cree que arrea ovejas a galpones ajenos. Que ninguna se escape, le chifla al viento.

Cierra las porteras, y dice Chico dale, a un imaginario perro.

Nadie le habla, le tienen miedo a su barba negra, a sus ojos rojos de locos ensueños.

Se quita el zapato y con papel y cartón hace suela su invierno.

La mochila, la túnica blanca y la moña azul, estiran la mano niña y dan la merienda al hambriento, mientras un gaucho a caballo, lo mira desde el bronce, muy quieto, en silencio.

Ven los que pasan por la plaza a la ironía con ojos abiertos.

 

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Dirigido a todos los que estéis interesados en participar en este proyecto impulsado por EL DESTRIO << https://eldestrio.wordpress.com/ >>, con un fin loable, crear un libro de colaboraciones para intentar ayudar a “Médicos sin fronteras”, podéis dirigiros directamente a la página web << http://scripto.es/ >> donde están esperando la colaboración.

 

 

 

 

Maite

– ” Era un amor suave, de raso brillante, perfumado, luminoso. como una segunda piel de poro finito.

Era un amor adolescente, de tacto cálido, que cuando entró en la juventud, se transformó en enfermiza pasión y cuando nos dimos cuenta, se había marchado. Así le contaba Maite a su terapeuta.

– Marchado ?

– Sí, nos bebimos uno al otro y dejamos de soñar..

Foto de Stella.

Foto de Stella.

 

Así sea…

19/6/15…19/6/16.

Todo es cuestión de tiempo.

Supe en su sonrisa que la felicidad en soledad, la había encontrado en su resguardo, innovando, penetrando con las gubias, que desnudan sangrando con cada hendidura, y tallan hasta las cortezas más toscas.

Hacedor de filigrana, corazón de curupay, música inconclusa.

Caminaba en su invierno despoblado, e irascible . En cada montón de hojas abandonadas en la vereda de sus ensueños, con la punta de la bota como cuña, hacía saltar hacia arriba las tacuaras , y las amontonaba hacia los costados de un cielo imposible, donde todo radicaba en calar el tiempo.

Cuando en el hoy, sobre los charcos de luz que deja la llovizna, siento su silbar constante y diviso su pálido rostro en el reflejo de los mismos, pienso… habrá podido concretar su sueño, exhalar la queja, patear el humo, respirar muy hondo, sentir la música, elevar el alma, concretar la cita ?

 

Así Sea!...

Foto de Stella

Foto de Stella.

 

 

Foto Oficial.. Y ..Un Enfoque Selectivo

Foto Oficial.
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FOTO OFICIAL.

Sonríen y perennizan el momento. Sus imágenes quedan grabadas y sirven para el recuerdo de eventos especiales y fechas importantes.Después, la foto se pega en un álbum y se guarda, para mostrarla con orgullo: “Aquí estoy con fulano y zutano, saludando a mengano”. “Aquí estamos todos los que fuimos esa vez…¡Esta foto es histórica…!: yo estoy en la segunda fila.

Y así los recuerdos se van almacenando, para ser vistos cada vez algo menos, hasta que la falta de nombres y el paso de los años borran de la memoria los instantes y convierten a los rostros circunspectos o alegres en anónimas gentes que miran a la cámara, sin saber que mañana nadie se acordará de ellos. Como suele pasar.

Hubo una época en la que no era fácil tener una cámara fotográfica, por su alto valor, por lo que costaban los rollos fotográficos, su revelado, y el tiempo que llevaba conocer el resultado.  La instantánea era un privilegio de determinada clase social. Se tenía un enfoque selectivo

El cambio duró más de una generación, pero aún así, tomó por sorpresa a muchos, y con ello derivó que lo que era un pequeño o gran acontecimiento, hoy por repetitivo hasta resulta abrumador.

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Un Enfoque Selectivo

 

Se acercaba Navidad…

Ella ahorró, porque quería tener una foto de su hija, antes de que cumpliera los catorce años.

Había luchado, para verla sana. Lo había logrado, en una cadena de soluciones médicas que significaron sacrificios personales y económicos en el hogar; con ese amor de seguir sin detenerse ante la adversidad que tienen las madres.

Concurrió con tiempo a unos de los Estudio Fotográficos existentes, conversó con la recepcionista para pedir día y hora, eligió el tamaño de la foto, hablo del fondo, del color, hasta si enmarcada o no. Si más de una, de igual tamaño o menor, habló del precio. Se regalaba una foto, como un presente rico en amores.

Le hizo un vestido de hilo celeste y la abuela las vainillas del escote, y del lazo. Le soltaron las trenzas y quedó libre el cabello, para ir al encuentro del fotógrafo.

Llegó el día…

Los focos iluminan la estancia, un sillón alto de pana, marca el sitio, giran las luces, se siente el calor que emanan, se escucha una música suave, se huele el propio perfume de lavanda.

Se sufre la subjetiva pequeñez  ante un mundo desconocido, donde el galope en el pecho no engaña.

Sueña, espera…

Siguió las órdenes, aquietó el cuerpo,  inclinó la cabeza,  contuvo el aliento, y un mago detrás del trípode, de la cámara, señaló el antes y el después de la magia con un..

Ya está…

Pasaron los días, los años, y  quedan sin trascendencia, lo que antes eran fruto de nimiedades.

Una pequeña vainilla marca el fin del escote, nada de lo pensado se ve.

Solamente la mirada adolescente, en eterna primavera, desde la quietud del papel, y sin el emarcado,  resalta el prodigio del momento.

 

P1000459 - copia

Gracias Manolo…

Sin edad..

P1110348Foto de Stella.

El amor no tiene estación, ni edad, vive sin apuro en cualquier lugar sin comparaciones. Se une en las palabras, se lleva en el diálogo .

El amor se hace historia, se cuenta, se relee, se recuerda.

El amor se pierde, se abandona, se relega, se degrada. No necesita ni formación, ni fama.

El amor se vive, se siente, permanece, arrulla, se va, se desvanece y como  nosotros también perece.

 

La fiesta perdida.

Foto de Stella

Foto de Stella. Serie puertas y balcones.

 

La mano dibuja el proyecto, mide la regla, recorre el lápiz chato la corteza gris, cortan los dientes de la sierra y sangra vergonzosa la pulpa del Curupáy  al verse desnuda.

El tallista toma el formón y deja en espera impaciente, a la gubia. Golpea el mazo, y tiñe de rojo manos y rostro.

Meses, días, horas, el infinito tiempo lija y crea arabescos, hojas de acanto, curvas, y molduras. Existe un centro, un rostro, con boca sedienta de noticias. Ahí sobresaliendo, una chapa de bronce repite la primigenia idea y se curva insolente, deseosa, retenida en un abrazo por dos sobrios tornillos .

Entraron las misivas, llegaron las noticias, y la boca recibía gozosa a cada una. De seda, lacradas, de papel, de cartón, enceradas, selladas, y cada una llevaba un cargamento de palabras.

Hoy queda  un hierro que divide, como si seleccionar se pudiera las palabras escritas, los sentimientos encontrados, las tarjetas, las contradicciones de las partes, los buenos augurios, las notificaciones judiciales, las misivas de amor del lejano ayer;  de los listados de hoy, de los bancos, de las cuentas fijas, de las propagandas satinadas, de las fotocopias agrisadas, de las promociones de los supermercados. Desde su entrada caen revueltos, sin prioridad alguna en el suelo, pidiendo auxilio.

La fiesta perdida, susurra añorando la vieja boca desdentada, cuando el viento en un vórtice de polvo y hojas la inunda.

Foto de Stella

Foto de Stella  Serie puerta y balcones.

 

Anadenanthera colubrina (nombre común: vilca, huilco, kurupay ,curupáy, wilco, cebil, angico, anguo), es una especiebotánica de árbol de Sudamérica.

 

 

 

 

 

 

En silencio

 

 

Foto de Stella

Foto de Stella

Los adoquines desgastados, reservorios de lloviznas, cobijan el sol en la tierra de sus juntas, y germina el yuyo sin importancia alguna. Sitio que es sonido, testigo mudo, de un andar de  todos.

El gris, se angosta y llega casi hasta la reja que limita.

Plaza verde y blanca, con árboles con memoria, miga de pan, de palomas y gorriones, todo me hace añorar tu cercanía.

Desde ahí partimos con las ilusiones en maletas, con bolsos repletos de dulzuras, en un enero nuestro, con los ojos abiertos al ensueño, y el silbido como música, como fuente inagotable del encuentro.

Hoy en esta eterna espera, viajo sin límites, sola por la plaza, sin valijas y en silencio.

 

Foto de Stella

Foto de Stella

 

Pasá

Pasá , tienes pronta la cena, la mesa está tendida.

Deposita tu mirada donde gustes. Ahí está el perchero, donde habitan las estaciones, el paraguas, el sombrero de paja, la bufanda de lana, las llaves de la casa.

No te detienes; para tí son cosas accesorias que puedes comprarlas.

Deposita tu mirada donde gustes, en el sillón, en la cama, en los bordes de la almohada, en los libros leídos, en mis notas, en la ropa colgada.

No sabes lo cansada que me siento, tanto, que puedo compartirlo todo, menos el contorno de mis lágrimas

Foto de Stella.

Detalle de uno de los macetones  de la Plaza Cagancha. Foto de Stella.

Solo ha dicho pasá, todo lo demás lo ha pensado, y se escabulle su domesticación, por las fisuras de su alma.

Él entra silbando, le besa la mejilla, le palmea la espalda, prende la televisión, y cómodamente ignora, que el sitio hace mucho tiempo ha dejado de ser su morada.

 

Relato breve sin publicar. 13 de abril de 2015.

La Plaza de Cagancha es una de las plazas características de la capital uruguaya Montevideo. Es conocida también como Plaza Cagancha o Plaza Libertad. La columna de la paz, situada en dicha plaza, es el Kilómetro cero de las carreteras nacionales.

 

 

 

Voces

Foto de Stella.

Foto de Stella

Voces…

– Siempre fue para mí Terpsícore. Reconocerla después de tanto tiempo sin verla, me hizo sentir algo extraño, porque ella estaba en un sitio, y al mismo tiempo parecía que viajaba.

–  Yo en cambio, no pude preguntarle hacia donde iba, porque la vi por un momento apoyada en la ventana basculante.

– No se decirte.  Estaba bien acompañada. Ahora le sugieren,   ” tienes que pensar en vivir de otra manera, una nueva vida, más cerca de…más lejos de…” Le están buscando el meridiano.

–  A mí que soy como su alargada sombra, me contó, sin decirlo que no cambia la invalidez del alma, por lo que queda, lo que resta, lo que falta, porque sabe del despertar doloroso, de que nada va ser igual.

– Siento que – De palabras se nutre, pero su interior adelgaza, son hilos invisibles de seda, tejidos como tela de araña.

–  Tienes una consonancia con ella, y nunca dejaste de observarla.Yo he dejado de esperarla en el engañoso reflejo del agua estancada.

-La vi, cuando en una danza hizo un paso al costado, porque no pudo delucidar, que tenía la vida dada.  Quería detener el vuelo en el aire, la contenencia era explícita, le habían expoliados las alas.

 

 

 

 

 

Sobre la esfera blanca.

Alzó los brazos tensos con las manos abiertas, era un molinete en poder del viento.

En vueltas desiguales, se le escapó el tiempo como un fugitivo pegado a las paredes, huyendo  por la mirilla de la puerta.

Se diluyó con  la niebla matinal, y se perdió  en las estaciones. Mezcla de burbujas etéreas, de luces artificiales.

Cuando  dejó  de soñar sus  propios sueños, cuando en ése andar vaciaron sus costados, se repitieron lentamente los amores recibidos, pero el tiempo recuperó su forma.

Ya no bastaba que cambiaran los actores, porque la obra ya fué escrita, leída y corregida.

_Y el poeta ?  El hacedor ? Dónde está el garante ? preguntaba.

_Todos se han ido le responde amilanado el tiempo.

Mira hacia el cielo la comensal, ve su ceniza gris, y sólo le queda un rescoldo rojo, ardiente, dentro de sí, mientras otro reloj gira sin agujas sobre la esfera blanca, y un cielo azul con voz monótona, espaciada, canta los números en nubes, en otro lugar que no es su sitio.

Foto de Stella

Foto de Stella

Desde el Blanes.

 

Con la angustiada alma de estatua, calla.

Pasa la sombra de si misma y sin palabras habla.

 

Foto de StellaFoto de Stella.

 Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes. En este museo se puede ver uno de los cuadros más emblemáticos de la historia de la República Oriental de Uruguay El Juramento de los Treinta y Tres Orientales

El edificio que ocupa el Museo Blanes pertenece al período de auge de las quintas y villas del Miguelete en el siglo XIX. El ingeniero Juan Alberto Capurro, formado en el Politécnico de Turin, diseñará en 1870, para quien era entonces el propietario del predio, el Dr. Juan Bautista Raffo, una villa “palladiana” y el jardín se organizará de acuerdo a las pautas de la paisajística francesa. Valiosas especies vegetales, aún hoy en pie, irán conformando un pequeño parque. Pocos años después, la Quinta se vincula a peculiares figuras de la sociedad montevideana. En 1872 es adquirida por Clara García de Zúñiga, quien gustó escandalizar a la “aldea” con sus desplantes amorosos, naciendo allí, en 1875, su hijo Roberto de las Carreras, el célebre dandy del novecientos.
Cansado de los continuos amoríos de Clara , su marido manda construir el altillo que se aprecia en la ultima foto y encierra ahí a su esposa.
Clara permanece encerrada en ese altillo años sin poder salir , por lo que se enajenó mentalmente, y aunque en un par de ocasiones logró escapar, fue recapturada y murió en ese mismo lugar.

Espacio Cultural Barradas, exteriores del museo. * Foto.

Al Bies.

 

 

 Trozo de tela cortado en sesgo respecto al hilo que se aplica a los bordes de prendas de vestir.

al bies loc. adv. En sesgo, en diagonal:

 Como decimos por acá,  “necesitas un brujo que te quite las malas vibras y que te cure de espanto, vete a catemaco “

P1010320Trabajo de filtros. Adobe Firework. ..Stella.

 

Me veo, adolescente, repleta de versos, carente muchas veces del sentido común,  sabedora de mi ignorancia.

Montevideo, con sus grandes tiendas, los registros proveedores de las telas importadas, con rollos de un metro cuarenta o más de ancho, formando escaleras de colores, del piso al techo.

De los ojos, a las yemas de los dedos, a las reglas centimetradas, a las tijeras, y como final el bolsillo de diferentes capacidades.

El vendedor desenvuelve la tela, sobre la larga y sobria mesa lustrada, la magia del color, las luces de las mostacillas, el levantamiento del cloqué, las filigranas de los encajes, los lunares, las tersuras del raso o la pana, los rayados, el imposible envejecimiento de la seda natural…Los jardines floreados de una primavera sin fin.

Los  álbumes con recortes de tela, por si no encontrabas en ése mundo exquisito la de tu gusto. Desde jóven te llevaban a saber  diferenciar, lo que es fino y acertado, a lo vulgar y repetitivo.

~…Traemos ésta pieza solamente….tengo un corte de un metro sesenta y cinco, exclusivo, único…

Todo un regocijo para los ojos, y si te acercas, tienen diferentes fragancias, como sus texturas. Oler y tocar para creer.

Ahí aprendí lo que es una tela con caída.

El rollo alto, el que tú elijas, el color de tu agrado, el que pueda tu faltriquera, o tu arrojo entre la lucha de hacer lo debido, o mandarte la locura única, irrepetible. O eso crees.

Dejas caer desde lo alto la tela, la agitas suavemente, le das aire por atrás, por el costado, y luz por delante.

No cometas mi pecado de juventud, no tomes la tela por uno de sus bordes, no la estires, se pliega en el medio y pierde prestancia en la caída.

Dicen los que saben, que el hombre es el único en su especie que tropieza dos veces en la misma piedra.

Pues bien, estiré la tela, hice un giro de tampolín, y corté al bies, usando como regla centimetrada, mi cara.

Perdí en la caída; con las costuras sesgadas, pero a no bajonearse, quedé para el asombro, con colores únicos intensos, en degradé, y al boleo.

Estoy para el Solís.

 

 

 

 

 

Hoy veo tus amarras.

El mar como un vasto cristal azogado refleja la lámina de un cielo de zinc…

Sinfonía en gris mayor. Ruben darío.

 

Pintura al óleo. Foto de Stella

Pintura al óleo. Foto de Stella

Las puntas de los mástiles escriben historias en las nubes.

El salitre, colma la ausencia, y el viento portador de la arena, dejó los contornos como si fueran cristales facetados.

El mar tiene la fuerza de las palabras, por eso escribo sobre las olas, hoy lo lees y mañana en olvidado viaje, será otra la costa de recibo, y yo no estaré para contarla…

Hoy veo tus amarras!

 

Punta del Este. Final del Invierno 052 - copiaP1090270 - copia (2)Fotos de Stella.

Mis amigos.

  • Desde Punta del Este mando éste peqeño mensaje, y justifico mi ausencia. Es una ciudad peninsular situada en el extremo meridional de Uruguay, en el departamento de Maldonado. Es uno de los balnearios más importantes de América Latina. Es un sitio muy hermoso, digno de disfrutar y conocer.
    Pronto estoy con todos ustedes….Los extraños..

     

    Foto de Stella. Amarre.

     

     

 

Peregrina idea

En la mitad de un profundo sueño, un grito lo expulsó de él.

Era un llamado agudo, finito.

Los ojos buscaron en la penumbra donde aferrarse, y la mirada, poseyó el silencio oscuro, denso.

La soledad extendió sus alas sobre los caminos transitados de ausencia;

comprobando que nadie responde, ni auxilia a los otros contra sueños perversos y efímeros.

Sentía el llamado, constatando con escalofriante asombro que el grito ahogado le pertenecía.

Él encendió los cirios. Se cubrió, y fue suya la peregrina idea del regreso.

Foto de Stella.

Foto de Stella.

 

Las Cosas de Enrique #etarrago

Tres días de frases favoritas.

2do. día.

Foto de Stella

Foto de Stella

 

No te des por vencido, aún vencido.

Almafuerte es el seudónimo conocido de Pedro Bonifacio Palacios, que nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, Argentina, en el año 1854.