Andar a tientas…


Andar a tientas, perder el rumbo y seguir la ruta.

Impostor tiempo, que no te detienes, y hallas en las pequeñas esencias de las cosas, los dichos, las equivocaciones.

Recuerdas momentos fútiles, esos sin sentido y se pierden en los pliegues de la memoria lo fundamentales.

Cuantas emociones acumuladas, sin solución, mal planteadas.

Como los restos grafiteados de una senda.

Fotos de Stella. Serie Grafitis.

Sin palabras

 

Aunque la mente viaja rápido y se engulla las distancias;  logran subsistir la ausencias sin palabras, sin mensajes, sin prohibiciones, y hacen la vuelta , sigilosamente al  paraíso, sin revancha.

 

Foto de Stella.

 

 

El yo pequeño

” No puedo más con la razón al hombro,

quiero inventar el mar de cada día ” J.Amado

 

Se alió con el viento y por los intersticios que dejaba la puerta, se apoderó de toda la estancia.

Fue suyo el recinto, sin pago alguno.

Compinche del desvío de la mente arcaica.

El yo pequeño del hombre anciano, fue compañero de interminables aventuras, de los  caminos sinuosos que por temor no se transitó, en su momento..

Hoy sin límites, son suyos todos los viajes, a todas las ciudades, los pueblos, los barrios, las casas, las veredas.

Sin restricción alguna lo presenta ante cualquier audiencia.

 

Hasta que la muerte los separe.

Foto de Stella

la ineludible igualitaria

 

 

Ya viví mucho..lo siento en el cansancio mental que me desborda, que es más mental que físico.
En pensar continuamente en lo que me rodea y en el sufrimiento de todos los demás,  lo que escucho, lo real, lo imaginado, lo que vendrá, la incertidumbre constante.
Solo pasado, casi sin presente, lejano el futuro.
Estoy aislada, sé de soledades anteriores, y al mismo tiempo me siento cuidada, protegida.
Soy una privilegiada  .

Pienso en esta maravillosa mujer Violeta Parra, que escribió para todos nosotros, para este momento de dudas, de angustias, de adhesión incondicional  y negros egoismos…
Este poema lo elevo para ti, para el, para nosotros, para todos..para la ineludible igualitaria.

 

 

 

Gracias a La Vida
Violeta Parra

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día, grillos y canarios
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con el las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montanas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro al bueno tan lejos del malo
Cuando miro al fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto

Foto de Stella.

Baños de infancia.

 

 

Se abastece con vanas ilusiones, lo que queda del dormido ego hasta que:

La suave vocecilla preguntó tocando el brazo…” porque´sos tan blandita ” y el acompañante dos años mayor, no esperó respuesta alguna diciendo ” yo le ví las manos ”

Puedes responder después del mini retrato?

Pasa …siguen las nubes espesas, ya no es tan diáfano, el cielo, aun se ve hermoso el contorno…

La misma suavidad, diferente tiempo, la pregunta más elaborada

” Conociste a Artigas? ”

A una pregunta que sobrepasa la historia patria, respuesta técnica..

” A Artigas no, a José Pedro Varela . sí ”

La respuesta, corta, contundente, aterradora.

” Así, que bien ”

Después de éstos baños de espuma, caí blandamente de mi viaje sobre la nube. Dejé de ser rubia, pasé a ser gris, a ser blanca.

Ahora ante una pequeña que dentro de unos días alcanza los tres años. me veo nuevamente en el espejo del visitante..

” porqué tenes, así y me señala el codo, mirándose el de ella.”

” Arrugado ” pregunto.

Me dice que sí con la cabeza.

Ante tal precisión de mirar el detalle, la pregunta genial quedó sin respuesta.

Cuando te ves, de la misma manera que te ven ellos, comprendes que no hay nada tan certero, como los baños de infancia…

 

José Gervacio Artigas. El padre de la Patria.

(Montevideo, 1764 – Ibiray, cerca de Asunción, Paraguay, 1850) Político y militar uruguayo. … Fue miembro fundador del cuerpo de «Blandengues», milicia armada que tenía encomendada la defensa de Montevideo y de la cual fue segundo jefe.

José Pedro Varela.  19 de marzo de 1845 . 24 de octubre de 1879.
 La Reforma vareliana es la obra de reforma de la educación primaria realizada por José Pedro Varela en 1876 en Uruguay que estableció que esta fuera gratuita, obligatoria y laica

 

 

Lara.

Lara prepara el bastidor, las agujas, el dedal, y para dar color a los hilos, disfumina las sombras.

Estira la tela, gira la pequeña mariposa; marca aproximadamente, con papel de calco la escena

Incumplió a la cita, el perfume del hueco en la almohada, el silbido anunciando la llegada y el viento que se filtraba por la puerta, subía las escaleras y cantaba en las ventanas.

Nada se sustituye por dificultoso que sea, por eso borda ausencias con hilo de seda, en tensada tela de resistente cáñamo.

Hermoso el trabajo finalizado, y sin querer ser más, cierra los ojos y alza la obra.

Foto de Stella. Reflejo en el lago. Jardín Botánico.

 

 

Qué macana,Che!

La voz timbrada, salta, penetra en los oídos niños, sin reprimenda.

La pelota satinada en blanco, rojo y verde, veloz, pica la vereda, cruza la calle.

Estira los pequeños brazos, ausentes de su redondez, y las lágrimas huérfanas de reproches, quedan en la imagen de su rostro.

Cruza  el padre tras los colores, y cuando casi llega a la otra acera, se engancha en un fallido rescate, y cae inerte.

En que momento vuelan al cielo, como le dicen,  cuarenta y cinco años plenos de vitalidad, y cual es la pregunta sin respuesta de cinco pequeños sueños frustrados de niñez.

Hoy es nochebuena, la tía Chichí,y su marido, las hermanas de Dolly, el tío Lolo, el que siempre toma de más, la abuela Etelvina, junto a Dolly , Elías y Gabriel en plena adolescencia, ven como la ensalada rusa, corre sobre la camisa del tío Lolo.

y el niño aquel cuarenta años después.

¡Qué macana,Ché! dice con voz clara y timbrada el esposo de Chichí.

Trata el tío de limpiar la mancha, se expande le desastre, en verde, y rojo sobre el blanco.

La voz penetra, en los oídos del que fuera niño, y ve en la redondez del vientre manchado, lo que perdió hace tanto tiempo, y las palabras le llegan como antes, sin reproche, porque nunca se sabe exactamente, el valor de lo ido.

Muchas veces queda en el interior,  como un chapón de puerta, con inútil cadena. y candado,

La que oyó y comprendió todo, fue la abuela, que a fuerza de sonreir ante cualquier contingencia, le ha quedado marcada una mueca en la cara de labios pintados.


“Perdóname las pérdidas;  fui yo la que te la regalé.”

Todos miran la camisa del tío lolo, sonríen, y brindan con él….

 

Foto de Stella.

La mudanza

 

“Uno vuelve siempre
A los viejos sitios en que amó la vida “

Armando Tejada

 

Calor de cansino andar.

Persiste la indecisa llovizna, no se decide a ser tormenta.

Reluce con brillo el viejo barrio. Más rojos los geranios, mas amarillas las acacias, y tiemblan bendecidas las hortensias.

El sol empuja a las obesas nubes, y ante el llamado el viento prestamente limpia la casa que habitamos.

Cielo azul, y el esplendor, hacen que las gotas bailen suspendidas de la reja, en destellos azules, cada tanto.

Me despido de la casa; ya lo hice muchas veces sin hacerlo….

De cada rincón, de cada mueble, de cada espacio de luz o sombra, dejando   la añoranza, que no es olvido, ni avaricia de objetos, ni pérdida o ganancia de los mismos.

Sus paredes me hablan en silencio, las entiendo en su mutismo, ellas comprenden mis sonrisas sin labios.

 

Ya nos vamos tiempo, ya pasó la siembra, la cosecha, nos queda eso intangible que llevamos dentro…

No necesito nada, nada más que eso.

 

Hoy hace diez años que inicié el Blog que ha sido para mí…

Amigo de mis días, respaldo de mi silla, cabezal de mi cama, telar de las letras tuyas. acompañando las mías.

Gracias a todos por su tiempo.

 

 

 

Fito

 

 

La mano enguantada desengancha la cadena, y tira de ella.

El badajo de la campana, se asombra, se despereza, y trata de llegar al borde sin lograrlo.

El polvo, la lluvia, el óxido ha dejado entumecida, su unión con el eslabón.

Se repite, insiste la mano, y con un agónico sonido llega el llamado hasta la cucha del viejo Fito.

Junta sus largos huesos, los estira y alza la cabeza, entrecierra los ojos, y huele su esencia en el aire helado.

De pie, haciendo de su andar antiguo garbo, da pasos ágiles, uno tras otro, hasta la reja.

Por un costado del jardín, aparece Juanillo, con su largo delantal de lona, su gorra y su eterno cigarro.

Fito llega antes, es que el aroma se adelanta al sonido, es que la niñez de ambos, perro y dama es prioritaria. La mano enguantada se escurre entre las volutas de hierro, llega al hocico, acaricia las orejas, y la voz canta, susurra, el nombre.

Se amontonan sin tiempo los recuerdos, se llega hasta el cabello enredado, los saltos, los mordiscos, las corridas, la comida compartida. Lo que marcó la niñez de ambos.

Ella está ahí en plenitud, y el sin saber la esperó siempre, envejeciendo lentamente, soñando con ladrar fuerte su llegada, sin entender su ausencia.

Mi viejo, mi querido Fito, dice ella.

Y el en uno de sus últimos y hermosos esfuerzos, ladra, agita la cola, mientras el hocico empuja los dedos, como diciéndole, quítate los guantes, quiero sentir el calor de tu mano.

Juanillo llega hasta el portón recién ha reconocido a la dama.

Señorita Clara, que alegría, que sorpresa es verla, y busca en los bolsillos del delantal las llaves del portón, sin encontrarlas.

Perdone..Ya vuelvo, las debo haber dejado en la cocina.

Fito y Clara juegan, son cachorros, ya no hay guante que separe, la calidez es mutua, y mientras el le lame las manos tan blancas tan cuidadas, ella se siente una reina, nadie la querido y comprendió tanto en su solitaria niñez, y ahora ella lo recibe nuevamente en su anciano tiempo.

Cuando se abre el portón hacia el jardín, ya está todo dicho, los tres se abrazan…No se explican las ausencias, con unútiles palabras.

 

Foto de Stella

Por el cielo de abril.

En Tú Día…

Me estás mirando verdad?

Te siento, te percibo, ahí, o por aquí, o mucho más allá.

Falda tuya, mi cuna, mi nido, mi cobijo.

No puedo dejar de abrazarte, en ese hacer y decir de cada día…

Samaritana.

Hoy tejo tus sueños, amarro amores, y en el tapiz que forman vistosos colores, pongo tu fe, en que todo encuentre su cause, su paz, su ruta, su destino.

Con ese amontonar.  Blanca la nube, te veo mami, abuela, bisabuela….Sonríes siempre…querida Tita…

Foto de Stella

La fórmula

 

La entrada de desiguales adoquines emparchada con cemento. Robados, de alguna calle asfaltada del puerto.

La casa grandiosa por fuera, y covacha de rencores por dentro.

Elogios por doquier, hicieron el resto.

Creció la fastidiosa sabandija que llevaba adentro.

Y hoy es a no dudarlo, señor de los misterios.

Cómo logró tanto en tan exiguo tiempo?

El da la fórmula, vivir los imperfectos sueños.

El nuevo ocupante.


Foto de Stella

02 noviembre 2018

” Le aclaré esta mañana a un grupo de amigos por qué escribo a mi manera: Disculpadme – les dije – pero la realidad es tan aburrida que hablar o escribir sobre lo inmaterial me resulta, como mínimo, excitante.”
enriquetarragófreixes 


   Alucinaciones…” Tan real, sin estar presente.”

El Nuevo Ocupante.

Vive con temor, compartiendo su presente con quien invade los sentidos, lastima la intimidad, y ocupa prohibidos espacios.

Instalado porque sí, sin ser llamado, es guardián y custodio de lo ajeno.

Aunado con el viento se confunde entre los pasillos de la morada, movilizando la puerta de entrada. No existe traba, ni cerradura que lo detenga, se cuela como ratero rastrero.

Sin identidad indefinida, se lo sabe hombre, albañil, espía de los movimientos, usurpador de todo y de la nada.

Se oye la música que todo lo inunda y se siente el perfume intenso de la marihuana!

El mismo que ahoga sus pulmones y el del ser que lo cobija.

Se cree inmune, por ser invisible!

Come el pan dado, como si en comunión, o hambre de amor, se le restituyera el bien.

A quien le habla y no contesta?

Lo intuye escondido, agazapado en los lugares más pequeños e inverosímiles.

Qué busca, en un sitio donde desde las heridas, están tan presentes los hijos ausentes!

Que ha encontrado en esa eterna vigilia del insomnio.?

 

 

 



Hoy hace nueve años que inicié el Blog.

Para muchos de los amigos que leo y me leen, se han transformado los sitios, en refugios de nuestras letras, de las emociones que nos depara el destino, de los sinsabores y alegrías del diario vivir, y logramos formar entre todos; así lo veo y lo siento yo…En un hermoso telar, donde cada uno puso un color, un punto, un enlace y fuimos formando lo que hoy se puede llamar trama, urdimbre, y hasta una estameña para nuestro final.

Hoy doy las gracias a todos, por la constancia al seguirme durante tantos años…

Un buen año 2019, y sepan todos que los estoy abrazando….desde el rio de los pájaros pintados.

Stella.

 

 


” El Uruguay no es un río,
es un cielo azul que viaja.
Pintor de nubes: camino,
con sabor a mieles ruanas.”
”  “…A, Sampayo..

Fotos de Stella

Mira hacia arriba

 

 

Muchas veces siento vértigo, y no sé si es el espacio que limita el vivir el que me indica.

.” Toma el pasamano, o el pestillo de la casa ajena, o toca timbres que se abrirán muchas puertas, o espera sin hablar, que ya te van a escuchar.

Capta el momento aunque los ángulos no sean perfectos, aunque seas uno y tu regocijo el que lo divisa

Construye algo y ve la obra del nidal crecer, aunque no conozcas al arquitecto que la dibujó, o al ingeniero que la calculó, o al constructor que la creó y seas simplemente el que la soñó..”

Mira hacia arriba, hacia ése cielo infinito, hacia los laberintos de la mente, a los ovillos de los sentimientos, siente tu latir tan olvidado

Dale más valor a lo intangible! ”

 

 

Equívoco

Se tumba el marco, saltan pedazos de pastina, se descubren pequeños clavos, se hace palanca con el filo de la tijera, y quedan a la vista las marcas de óxido en el cartón.

La mano lleva al recorte del contorno de una figura. Foto grupal de vibrantes colores. Tres hombres y dos mujeres, sonriendo, teniendo como fondo un jardín con una Santa Rita en flor.

Queda de pié, solo con su traje a rayas, su camisa y corbata, sus manos ocultas, una en el bolsillo y la otra apoyada tras la madera del banco.

Despiadada mutilación, de piernas y brazos, y cuando se llega al torso, tan cerca del cuello, que cae la cabeza al suelo. No hay canasto que la reciba.

Se busca…se busca…y no se encuentra la cabeza. Tiene que aparecer, no puede ir muy lejos ” una cabeza ” piensa Aline…

Con el resto del cuerpo, y la mano sudada hace un collage, y lo descarta.

Nuevamente se coloca la foto en el marco, pegada al vidrio falta el paspartú, y queda en un leve y amarillento cartón, ese contorno indefinido, de algo que fue, y no se sabe bien qué.

Se busca por años. Falta la recompensa.

“Cuanto tiempo puede vivir una cabeza sin su cuerpo? ”

El sol y el tiempo degradan los colores; el ausente tiene un interior amarronado, y el resto del grupo, ha perdido el color, y quedan como flotando las sonrisas.

Hoy se hace sitio. Aline, lo requiere sin pedirlo.

Lugar, para las flores, para los curiosos vecinos, y para los familiares. Poco sitio para las lágrimas…

…. Tuvo una vida plena….vivió tan bien….tantos años…

Se corre un pesado y hermoso sillón Sheratón, y como un milagro aparece la cabeza, perfecta brillante….Salió de su guarida de pata, de su cobertura de bronce.

Y esta foto, de donde salió?  ….Parece recortada. la degollaron…La tía debe saber quien es.

Se la entregan en la mano, se la acerca a los ojos, demora, la acaricia.  Vuelve el pasado intacto, satinado con el cuello cortado, apreciándose el comienzo de la camisa, y el nudo de una inexistente corbata. Habla casi susurrando… ” Es Aldo…una persona…se detiene en su definición, hay una niebla en su palma, es difícil describir una impresión tan fuerte.

Se amaron mucho…”dice como saldo final.

Llora la anciana, y las jóvenes, sin saber que hacer, teniendo la idea de un tributo de amor,  colocan la cabeza sonriente entre las flores que cubre el cajón.

Las tijeras guardadas hace años en el costurero, sienten el acto con intenso temblor.

 

Foto de Stella.

 

 

Tu día.

Con temblor de pájaro sin nido, con los ojos entreabiertos y hundidos, a mano alzada dibujaba el aire..

La fría noche compartida; sabedora única, dió calor de fiebre, presasagiando la ausencia.

Una petición, un nombre.  Desesperación de un ahogo infinito, donde nada es factible, ni el adiós.

Trozadas, permisibles, sin límites, deambulan las remembranzas, buscando cobijo.

 

!8 de Julio 2015….

“¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro? “J. Borges

La casa ajena

Casas abandonadas XII.

Foto de Stella.

 

El silencio es denso, secuestró la casa.

Los pasos hacen que se conmuevan las paredes. Guiñan las persianas ante el anuncio del sol.

Resaltan como libélulas, se amontonan, y viajan suspendidas, las partículas de polvo, buscando agua. Ellas los miran con sus ojos compuestos.

Los colores muestran los espacios claros de lo que fue, junto a los persistentes clavos oxidados, mientras las ménsulas lloran, sin protección alguna.

Los pestillos, añoran las manos que los acariciaron, y sueñan con el placer de un apretón, un roce.

Mármol, sin brillo, zócalo, escalón, y como si no bastara tanta tersura, un copón, deja crecer el tiempo, en el viejo espárrago.

Entrar, en la reserva, es al mismo tiempo, entrar en los otros. Los que la soñaron, la habitaron, la amaron, y comprender a los que la lloraron..

Saben el  precio, ubicación, y sitio en el mercado. En éste caso su código de tiempo..Un largo metraje.

“Es la casa de la viuda de la que le hable, en el mail,” dice quedamente la oferente, al interesado.

Y toda la morada en mudo coro  pregunta, ante la invasión de los extraños.

No es tuya la casa Saulo? ” ” Donde estás? ”

” Estoy aquí, por allá..más lejos..canta por las quebraduras.”

Se encuentra entre todas las sombras, subsiste, asimila…Nada le es foráneo, misterioso, no se puede asir, es su territorio.

 

 

 

 

 

 

Respaldando sombras

.

Bajo el sol de enero, despiadado acompañante, que hace a las sombras verse como cayado del peregrino; caminaba lentamente con tal cuidado que parecía que estrujaba sus pensamientos.

Bajo su sombrero de lona asomaban intrépidas las cejas y pestañas, de ojos cansinos de mirar siempre lo mismo

Aline lo oteó como a los antiguos negativos, mirando bordes para saber cual era el derecho o el revés.

Cuesta divisar a conciencia, lo que tanto se amó y tanto se despreció.

Román…necesitas algo, …te puedo ayudar.?

El oído se pierde o se gana, en las palabras, con conocimiento hasta de las pausas.

El percibe y se endereza, y se enzarzan pensamientos e imágenes, seda, y arpillera, con colores quemantes, y cítricos sabores.

Ya has dicho todo…Gracias.

Retoma el camino y espera a la sombra para cruzar la calle

 

Foto de Stella

El surco de su espalda.

En el día Internacional de la poesía las palabras del escritor. poeta, y médico mexicano. Ruben García…e inspirándome en ellas, vocablos míos..  El surco de su espalda. Mis manos viven en el río de tu espalda, y veo en tus … Sigue leyendo

Se filtraba

 

..Se filtraba.

El bronce del Primus relucía, dorado intenso, la alcuza de aluminio  trasformada en recipiente para el alcohol azul, la caja de los fósforos Victoria, la jarra de loza verde, el filtro de tela grueso y mango de hierro, el tarro del café El Chaná, la caldera de aluminio Mariposa y el tiempo para el ceremonial.

Las primeras cucharadas de café esperaban ansiosas en el cono de felpa, la llegada del agua, y airosas se hichaban al contacto. Luego de unos instantes el agua tibia lo bañaba y dando respuesta a esa fruición, las burbujas subían hacia el borde y algunas audaces se escurrian en tobogán sobre la loza.

 

Lentamente, en un ritual se llenaba la jarra y todos los lugares compartían un olor exquisito, infaltable porque se filtraba, ése olor a hogar, a infancia sin apuro.

Al mantel blanco de hilo; las vainillas lo aprisionaban, haciendo lazadas, y en pequeños cuadraditos, formando filtiré.

Hermoso desflecado, descansando en la bandeja los pachorrientos y dulces pancitos,  mientras la pinza esperaba a la presa.

Las pequeñas tacitas esperaban juiciosas adosadas a las servilletas de tela bordada,  porque era grande el gozo…..Cuando se filtraba..

 

Foto de Stella.