El sentido de pertenencia.

Tan vestido, tan desnudo, tan rugoso y rústico, como el mármol travertino formado en cuevas.

Se deja adormilar, y quedamente entra en ese morado de quietud absoluta, donde las pequeñas grietas azules, se agrandan, invaden el sitio, y es de aquí, de allá y de más allá.

En soledad los errores, las caricias, la boca sin voz, los prejuicios, la incertidumbre; como la definición porosa de lo que es tuyo ..y para todos lo imperfecto lo inacabado hasta la finitud de tu umbría..

Foto de Stella. Serie Blanco y negro. Ciudad Vieja.

Los verdes

” Largas noches y días
una proa te cortó sin parar
y tu centro no cambiaba nunca,
círculo verde del mar.” A Storni

“Bajo el verde cielo adolescente,
tu cuerpo da su enamorada suma.” O.Paz

” Yo fui una vez como ese pozo oscuro,
y fui como la forma de esa nube,
como ese gajo verde que ahora sube
mientras su sombra baja por el muro.”J.Buesa

Una vidriera refleja el andar del mundo disociado, donde se unen los colores, las formas, las estridencias, las texturas, yace inmune la casa, el auto, las luces, la cúpula, las ramas de los árboles, junto al precio de las cosas. Emerge triunfante

el trajinar incesante de las gastadas horas, bajo una melena roja sin cabeza.

El verde luz la sostiene, la comprime, la define, formando círculos en su entorno.

Texto y fotos de Stella de Punta del Este, Prado, Centro Cordón, respectivamente..

La corteza de la ausencia

Tanto tiempo pasó, que lentamente, comenzaron a desdibujarse de la memoria, los gestos adquiridos, los pliegues de la risa, la separación frontal dada al enojo.

Quedaron mustios los oyuelos al faltar la alegría, en su boca sin risa. .

Se perdió el torso musculoso, y los miembros fueron dibujos de aquel añorado niño..

Cuando le preguntaron como se llamaba, ya había extraviado el nombre, buscando la voz ajena.

Era el otro en la multitud, ése cuya sombra indagan su silencio, los que lo amaron en su entorno.

Lentamente, dando pasos inseguros, con una rigidez que enfrenta a la mente, yace en la temida ausencia de haber existido.

Foto de Stella

Este es uno más de los relatos que escribí sobre una temida enfermedad, que aqueja a muchas personas. El nombre lo pone cada uno, de los lectores.

” La Navidad de la Anacahuita.”. sobre un hijo que no sabe que hacer con lo problemas de su padre…” Se dice así mamá “.. una familia que ante la enfermedad de su madre, se desespera buscándola…..” El nuevo ocupante “…una tristeza que me tocó muy hondo; porque las heridas de la soledad no las cierra el tiempo….

A Bruno que está lejos, y cerca; un cuidador que sabe lo que es ” el aquí y el ahora ” cuando el sufrimiento puede ser igualitario.

El amparo

Levanta la ternura de la hierba húmeda, la cobija, la valora, la une ; y en ese trasmutar sin detenciones, hace atado de leña seca.

Con ella calentará el brasero, iluminará la estancia interna, y dejará como fanal la siembra del apego.

El asombro, el miedo, la alegría, la confianza harán las brazas, en las tristes despedidas o en el añorado encuentro.

Todo será rutina que llevará su tiempo.

Y cuando con todo su poder invada el humo y quede la gris ceniza de perfumado incienso; con la filtrable memoria, los nietos de los hijos, preguntarán quién recolectó las ramas, quién inició el fuego?

Foto de Stella

Un canasto con grafiones

Cuando conocí a Rita..dice, mientras escarba en la memoria..

Se detiene, respira profundamente, mira y sonríe, al jóven que está delante.

La luz tamizada por la persiana, hace óvalos en el piso, Tomasa juega, salta, ronronea en gris y blanco.

Comienza a enderezarse, su silueta se estira en el sillón, y ahora su cabello blanco luce más en su poquedad.

Conoces los grafiones pregunta ?

Abuelo, nunca los probé, creo que mamá me dijo, que a tí te gustaban mucho..son parecidos a las guindas…creo que ahora no hay.

La guinda es su prima, es la cereza silvestre de carozo negro, la de la flor en ramo.. ..Mi abuelo tenía en la quinta del Manga, plantados varios árboles de grafiones..

Se detiene, ahora la memoria lo posee, y vuelve al comienzo.

Cuando conocí a Rita, aprendí a oler, palpar, a saborear los frutos rojos, agridulce..Porque Rita era…. abre las manos en un arco grande,..era como un canasto de grafiones.

Baja las manos, y lo ilusorio crea forma y lo deposita sobre sus piernas.

Lentamente, comienza su festín. Los tiene a su alcance, los acaricia, los saborea, los mastica, y separa su carozo, y con un gesto repetitivo los va tirando al suelo, mientras Tomasina busca, entre la luz y la sombra lo inexistente.

Rita fue antes o después de la abuela? le pregunta

No responde, sigue degustando.

La soledad lo está llevando a esos matices ácidos y amargos que tanto le caracterizan.

Rita fue siempre la fruta carnosa, que pende del árbol, no tiene tiene cerco.

El jóven lo mira, lo abraza, lo comprende, evita las preguntas inútiles, que desnudan tiempos.

Le acaricia las manos, y pausadamente desteje la trama .

..

El niño que hubiésemos querido ser

Yo pensé que quien llamaba era un objeto interno necesitado, o uno externo necesitado y destruido, que llama a la persona para que le ayude. Pensé que “quien llama” era el súper-yo o el objeto dañado mismo (…), pero quien llama es el niño que hemos sido. El niño que hubiésemos querido ser.

Marie Langer, psiquiatra vienesa

 

La llovizna finita impedía a la niña ser la Primavera. 

La quería azul, amarillo, rosa, blanco, verde. Igual a sus mágicos lápices de colores. 

La quería deleitable como el chupetín de su hermano más pequeño, pero lo que ansiaba la encía, era el mordisco goloso, en el agua dulce de la sandía

Ya van a llegar le decían; pero los tiempos de rodillas amoratadas, no sabe de mas apremio que el momento mágico del arco iris, en las pompas de jabón.

Y se enoja, llora, y combate contra la lluvia, contra el jardín, donde es suyo el jazmín blanco y pegajoso.

Muchos años después, cuando los árboles se miden por la proyección de su sombra, y los colores se ahuyentan, llevándose la h aspirada, se coteja la vista, junto con el sabor y se elude el gozo de la dentellada…

Aún le queda el aroma, por descifrar

Andar a tientas…


Andar a tientas, perder el rumbo y seguir la ruta.

Impostor tiempo, que no te detienes, y hallas en las pequeñas esencias de las cosas, los dichos, las equivocaciones.

Recuerdas momentos fútiles, esos sin sentido y se pierden en los pliegues de la memoria lo fundamentales.

Cuantas emociones acumuladas, sin solución, mal planteadas.

Como los restos grafiteados de una senda.

Fotos de Stella. Serie Grafitis.

Sin palabras

 

Aunque la mente viaja rápido y se engulla las distancias;  logran subsistir la ausencias sin palabras, sin mensajes, sin prohibiciones, y hacen la vuelta , sigilosamente al  paraíso, sin revancha.

 

Foto de Stella.

 

 

El yo pequeño

” No puedo más con la razón al hombro,

quiero inventar el mar de cada día ” J.Amado

 

Se alió con el viento y por los intersticios que dejaba la puerta, se apoderó de toda la estancia.

Fue suyo el recinto, sin pago alguno.

Compinche del desvío de la mente arcaica.

El yo pequeño del hombre anciano, fue compañero de interminables aventuras, de los  caminos sinuosos que por temor no se transitó, en su momento..

Hoy sin límites, son suyos todos los viajes, a todas las ciudades, los pueblos, los barrios, las casas, las veredas.

Sin restricción alguna lo presenta ante cualquier audiencia.

 

Hasta que la muerte los separe.

Foto de Stella

la ineludible igualitaria

 

 

Ya viví mucho..lo siento en el cansancio mental que me desborda, que es más mental que físico.
En pensar continuamente en lo que me rodea y en el sufrimiento de todos los demás,  lo que escucho, lo real, lo imaginado, lo que vendrá, la incertidumbre constante.
Solo pasado, casi sin presente, lejano el futuro.
Estoy aislada, sé de soledades anteriores, y al mismo tiempo me siento cuidada, protegida.
Soy una privilegiada  .

Pienso en esta maravillosa mujer Violeta Parra, que escribió para todos nosotros, para este momento de dudas, de angustias, de adhesión incondicional  y negros egoismos…
Este poema lo elevo para ti, para el, para nosotros, para todos..para la ineludible igualitaria.

 

 

 

Gracias a La Vida
Violeta Parra

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día, grillos y canarios
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con el las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montanas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro al bueno tan lejos del malo
Cuando miro al fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto

Foto de Stella.

Baños de infancia.

 

 

Se abastece con vanas ilusiones, lo que queda del dormido ego hasta que:

La suave vocecilla preguntó tocando el brazo…” porque´sos tan blandita ” y el acompañante dos años mayor, no esperó respuesta alguna diciendo ” yo le ví las manos ”

Puedes responder después del mini retrato?

Pasa …siguen las nubes espesas, ya no es tan diáfano, el cielo, aun se ve hermoso el contorno…

La misma suavidad, diferente tiempo, la pregunta más elaborada

” Conociste a Artigas? ”

A una pregunta que sobrepasa la historia patria, respuesta técnica..

” A Artigas no, a José Pedro Varela . sí ”

La respuesta, corta, contundente, aterradora.

” Así, que bien ”

Después de éstos baños de espuma, caí blandamente de mi viaje sobre la nube. Dejé de ser rubia, pasé a ser gris, a ser blanca.

Ahora ante una pequeña que dentro de unos días alcanza los tres años. me veo nuevamente en el espejo del visitante..

” porqué tenes, así y me señala el codo, mirándose el de ella.”

” Arrugado ” pregunto.

Me dice que sí con la cabeza.

Ante tal precisión de mirar el detalle, la pregunta genial quedó sin respuesta.

Cuando te ves, de la misma manera que te ven ellos, comprendes que no hay nada tan certero, como los baños de infancia…

 

José Gervacio Artigas. El padre de la Patria.

(Montevideo, 1764 – Ibiray, cerca de Asunción, Paraguay, 1850) Político y militar uruguayo. … Fue miembro fundador del cuerpo de «Blandengues», milicia armada que tenía encomendada la defensa de Montevideo y de la cual fue segundo jefe.

José Pedro Varela.  19 de marzo de 1845 . 24 de octubre de 1879.
 La Reforma vareliana es la obra de reforma de la educación primaria realizada por José Pedro Varela en 1876 en Uruguay que estableció que esta fuera gratuita, obligatoria y laica

 

 

Lara.

Lara prepara el bastidor, las agujas, el dedal, y para dar color a los hilos, disfumina las sombras.

Estira la tela, gira la pequeña mariposa; marca aproximadamente, con papel de calco la escena

Incumplió a la cita, el perfume del hueco en la almohada, el silbido anunciando la llegada y el viento que se filtraba por la puerta, subía las escaleras y cantaba en las ventanas.

Nada se sustituye por dificultoso que sea, por eso borda ausencias con hilo de seda, en tensada tela de resistente cáñamo.

Hermoso el trabajo finalizado, y sin querer ser más, cierra los ojos y alza la obra.

Foto de Stella. Reflejo en el lago. Jardín Botánico.

 

 

Qué macana,Che!

La voz timbrada, salta, penetra en los oídos niños, sin reprimenda.

La pelota satinada en blanco, rojo y verde, veloz, pica la vereda, cruza la calle.

Estira los pequeños brazos, ausentes de su redondez, y las lágrimas huérfanas de reproches, quedan en la imagen de su rostro.

Cruza  el padre tras los colores, y cuando casi llega a la otra acera, se engancha en un fallido rescate, y cae inerte.

En que momento vuelan al cielo, como le dicen,  cuarenta y cinco años plenos de vitalidad, y cual es la pregunta sin respuesta de cinco pequeños sueños frustrados de niñez.

Hoy es nochebuena, la tía Chichí,y su marido, las hermanas de Dolly, el tío Lolo, el que siempre toma de más, la abuela Etelvina, junto a Dolly , Elías y Gabriel en plena adolescencia, ven como la ensalada rusa, corre sobre la camisa del tío Lolo.

y el niño aquel cuarenta años después.

¡Qué macana,Ché! dice con voz clara y timbrada el esposo de Chichí.

Trata el tío de limpiar la mancha, se expande le desastre, en verde, y rojo sobre el blanco.

La voz penetra, en los oídos del que fuera niño, y ve en la redondez del vientre manchado, lo que perdió hace tanto tiempo, y las palabras le llegan como antes, sin reproche, porque nunca se sabe exactamente, el valor de lo ido.

Muchas veces queda en el interior,  como un chapón de puerta, con inútil cadena. y candado,

La que oyó y comprendió todo, fue la abuela, que a fuerza de sonreir ante cualquier contingencia, le ha quedado marcada una mueca en la cara de labios pintados.


“Perdóname las pérdidas;  fui yo la que te la regalé.”

Todos miran la camisa del tío lolo, sonríen, y brindan con él….

 

Foto de Stella.

La mudanza

 

“Uno vuelve siempre
A los viejos sitios en que amó la vida “

Armando Tejada

 

Calor de cansino andar.

Persiste la indecisa llovizna, no se decide a ser tormenta.

Reluce con brillo el viejo barrio. Más rojos los geranios, mas amarillas las acacias, y tiemblan bendecidas las hortensias.

El sol empuja a las obesas nubes, y ante el llamado el viento prestamente limpia la casa que habitamos.

Cielo azul, y el esplendor, hacen que las gotas bailen suspendidas de la reja, en destellos azules, cada tanto.

Me despido de la casa; ya lo hice muchas veces sin hacerlo….

De cada rincón, de cada mueble, de cada espacio de luz o sombra, dejando   la añoranza, que no es olvido, ni avaricia de objetos, ni pérdida o ganancia de los mismos.

Sus paredes me hablan en silencio, las entiendo en su mutismo, ellas comprenden mis sonrisas sin labios.

 

Ya nos vamos tiempo, ya pasó la siembra, la cosecha, nos queda eso intangible que llevamos dentro…

No necesito nada, nada más que eso.

 

Hoy hace diez años que inicié el Blog que ha sido para mí…

Amigo de mis días, respaldo de mi silla, cabezal de mi cama, telar de las letras tuyas. acompañando las mías.

Gracias a todos por su tiempo.

 

 

 

Fito

 

 

La mano enguantada desengancha la cadena, y tira de ella.

El badajo de la campana, se asombra, se despereza, y trata de llegar al borde sin lograrlo.

El polvo, la lluvia, el óxido ha dejado entumecida, su unión con el eslabón.

Se repite, insiste la mano, y con un agónico sonido llega el llamado hasta la cucha del viejo Fito.

Junta sus largos huesos, los estira y alza la cabeza, entrecierra los ojos, y huele su esencia en el aire helado.

De pie, haciendo de su andar antiguo garbo, da pasos ágiles, uno tras otro, hasta la reja.

Por un costado del jardín, aparece Juanillo, con su largo delantal de lona, su gorra y su eterno cigarro.

Fito llega antes, es que el aroma se adelanta al sonido, es que la niñez de ambos, perro y dama es prioritaria. La mano enguantada se escurre entre las volutas de hierro, llega al hocico, acaricia las orejas, y la voz canta, susurra, el nombre.

Se amontonan sin tiempo los recuerdos, se llega hasta el cabello enredado, los saltos, los mordiscos, las corridas, la comida compartida. Lo que marcó la niñez de ambos.

Ella está ahí en plenitud, y el sin saber la esperó siempre, envejeciendo lentamente, soñando con ladrar fuerte su llegada, sin entender su ausencia.

Mi viejo, mi querido Fito, dice ella.

Y el en uno de sus últimos y hermosos esfuerzos, ladra, agita la cola, mientras el hocico empuja los dedos, como diciéndole, quítate los guantes, quiero sentir el calor de tu mano.

Juanillo llega hasta el portón recién ha reconocido a la dama.

Señorita Clara, que alegría, que sorpresa es verla, y busca en los bolsillos del delantal las llaves del portón, sin encontrarlas.

Perdone..Ya vuelvo, las debo haber dejado en la cocina.

Fito y Clara juegan, son cachorros, ya no hay guante que separe, la calidez es mutua, y mientras el le lame las manos tan blancas tan cuidadas, ella se siente una reina, nadie la querido y comprendió tanto en su solitaria niñez, y ahora ella lo recibe nuevamente en su anciano tiempo.

Cuando se abre el portón hacia el jardín, ya está todo dicho, los tres se abrazan…No se explican las ausencias, con unútiles palabras.

 

Foto de Stella

Por el cielo de abril.

En Tú Día…

Me estás mirando verdad?

Te siento, te percibo, ahí, o por aquí, o mucho más allá.

Falda tuya, mi cuna, mi nido, mi cobijo.

No puedo dejar de abrazarte, en ese hacer y decir de cada día…

Samaritana.

Hoy tejo tus sueños, amarro amores, y en el tapiz que forman vistosos colores, pongo tu fe, en que todo encuentre su cause, su paz, su ruta, su destino.

Con ese amontonar.  Blanca la nube, te veo mami, abuela, bisabuela….Sonríes siempre…querida Tita…

Foto de Stella

La fórmula

 

La entrada de desiguales adoquines emparchada con cemento. Robados, de alguna calle asfaltada del puerto.

La casa grandiosa por fuera, y covacha de rencores por dentro.

Elogios por doquier, hicieron el resto.

Creció la fastidiosa sabandija que llevaba adentro.

Y hoy es a no dudarlo, señor de los misterios.

Cómo logró tanto en tan exiguo tiempo?

El da la fórmula, vivir los imperfectos sueños.

El nuevo ocupante.

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Foto de Stella

02 noviembre 2018

” Le aclaré esta mañana a un grupo de amigos por qué escribo a mi manera: Disculpadme – les dije – pero la realidad es tan aburrida que hablar o escribir sobre lo inmaterial me resulta, como mínimo, excitante.”
enriquetarragófreixes 


   Alucinaciones…” Tan real, sin estar presente.”

El Nuevo Ocupante.

Vive con temor, aislada, compartiendo su presente con quien invade los sentidos, lastima la intimidad, y ocupa prohibidos espacios.

Se ha instalado porque sí, sin ser llamado, como guardián y custodio de lo ajeno.

Aunado con el viento se confunde entre los pasillos de la morada, movilizando la puerta de entrada. No existe traba, ni cerradura que lo detenga, se cuela como ratero rastrero.

Sin identidad indefinida, se lo sabe hombre, albañil, espía de los movimientos, usurpador de todo y de la nada.

Se oye la música que todo lo inunda y se siente el perfume intenso de la marihuana!

El mismo que ahoga sus pulmones y el del ser que lo cobija.

Se cree inmune, por ser invisible!

Come el pan dado, como si en comunión, o hambre de amor, se le restituyera el bien.

A quien le habla y no contesta?

Lo intuye escondido, agazapado en los lugares más pequeños e inverosímiles.

Qué busca, en un sitio donde desde las heridas, están tan presentes los hijos ausentes!

Que ha encontrado en esa eterna vigilia del insomnio.?

En memoria de un ser tan querido,  que hace tan poco, en Noviembre del 2020,  nos dejó, buscando lo perdido..



Hoy hace nueve años que inicié el Blog.

Para muchos de los amigos que leo y me leen, se han transformado los sitios, en refugios de nuestras letras, de las emociones que nos depara el destino, de los sinsabores y alegrías del diario vivir, y logramos formar entre todos; así lo veo y lo siento yo…En un hermoso telar, donde cada uno puso un color, un punto, un enlace y fuimos formando lo que hoy se puede llamar trama, urdimbre, y hasta una estameña para nuestro final.

Hoy doy las gracias a todos, por la constancia al seguirme durante tantos años…

Un buen año 2019, y sepan todos que los estoy abrazando….desde el rio de los pájaros pintados.

Stella.


” El Uruguay no es un río,
es un cielo azul que viaja.
Pintor de nubes: camino,
con sabor a mieles ruanas.”
”  “…A, Sampayo..

Fotos de Stella

Mira hacia arriba

 

 

Muchas veces siento vértigo, y no sé si es el espacio que limita el vivir el que me indica.

.” Toma el pasamano, o el pestillo de la casa ajena, o toca timbres que se abrirán muchas puertas, o espera sin hablar, que ya te van a escuchar.

Capta el momento aunque los ángulos no sean perfectos, aunque seas uno y tu regocijo el que lo divisa

Construye algo y ve la obra del nidal crecer, aunque no conozcas al arquitecto que la dibujó, o al ingeniero que la calculó, o al constructor que la creó y seas simplemente el que la soñó..”

Mira hacia arriba, hacia ése cielo infinito, hacia los laberintos de la mente, a los ovillos de los sentimientos, siente tu latir tan olvidado

Dale más valor a lo intangible! ”