Como una postal.

Casi exitoso..♠

Foto de Stella. Jardín Botánico

Foto de Stella. Jardín Botánico




Él era el prototipo del triunfador.  Nada lo detenía, o lo saciaba. Voraz en  todo, desbordante, tenía brazos de pulpo, y jabalina de triunfador. Daba en la distancia.

El mejor traje, del más exclusivo sastre hecho de medida a la ambición, de su andar apurado.

Las letras de acero en la puerta de cristal indicaban sus méritos, como si fuera cierto el brillo que emitían.

Dejó pasar por no ajustarse a la composición que tenía de la  felicidad, una vuelta de ronda y otra, y otra. Oculto en pliegues su yo, trabó su pasado, y exhibió  su título y el poder del dinero.

Cuando llegó  la cuenta del ahora y aquí , era una postal antigua con flores altas..

Cree en lo  insustancial, en el fetichismo de comenzar el año nuevo con el pie derecho. Estaba y aun está indisolublente unido en extraña comunión a los hechos del mañana .

No aceptó el cántaro ofrecido y le llegó a su vida como un simple regalo, la noche.

Tiene su Sistema Generalizado de Preferencias.( SGP)  y  se encuentra en el puente , mirando en el espejo del agua su imágen difusa, enfriándose lentamente en una extraña agonía de soledad.

Solamente que él no lo sabe, no le interesa, no se da cuenta.

Foto de Stella. Pequeño puente del Arroyo Miguelete.

Foto de Stella. Pequeño puente del Arroyo Miguelete.



PD. relato de menos de 300 carácteres.


Amiga del manchón.

Hace poco tiempo, manoloprofe, redactó  MI PLUMA FUENTE. Me agradó muchísimo su recuerdo, muy bien escrito, y lo asocié de inmediato a la adolescencia.

Foto de Stella de una Parker Duofolo sma. Perteneciente a mi padre.

Parker Duofolo .
Perteneciente a mi padre. Foto de Stella.

Hoy para todos aquellos que hacen de su infancia un recuerdo grato voy a redactar digamos una composición, pero escrita sobre una hoja Tabaré y con cabo de pluma de madera y pluma cucharita. ( No tengo fotos )

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Usos y costumbres.

Fué en  cuarto año de escuela, cuando se introdujo la tinta en nuestras vidas.

A mitad de año la maestra nos hizo escribir en una libretita negra de tapas bastantes duras, ahí donde se apuntaban los deberes, todo lo que teníamos que traer para la próxima semana.

·Un frasco de tinta azul, marca Pelikan.

·Un cabo de  pluma de madera liviana, o de otro material, color a elección.

·Un tintero de vidrio o de loza.

·Varias plumas cucharitas, y una o dos alargadas que no recuerdo el nombre.

·Un limpia pluma, de varias capas de tela, que podía ser de paño lenzi.

·Hojas de papel secante.

·Una goma redonda para tinta.

Ése era más o menos el listado, pero creo que omití algo.

Alegrarse al ver todo lo pedido, y salir a hacer las compras es tener la inconciencia de los pocos años, es no saber lo que te espera, en azul.

Azul cielo, azul profundo, azul e hipoclorito, azul eléctrico, azul y agua oxigenada, y azul defintivo.

El tintero se colocaba en el pupitre de madera. Para éso era el orificio circular que veíamos , y la pluma se colocaba en la ranura al costado del tintero.

Algo simple de explicar. Las cosas simples en la vida y más en la niñez, son las más hermosas.

Por eso era la maestra la que distribuía como buena escanciadora la tinta en cada tintero. Poquito en cada uno, porque sino se evapora, se espesa y se seca. Tú sabías que la tinta se evapora!

Por eso teníamos un taponcito de goma para taparla, que duraba poco, porque le gustaba saltar entre los asientos de los bancos, haciéndose el equilibrista.

Tenías que tomar la pluma entre tus dedos como hacías con el lápiz, pero introducirla dentro del tintero era algo diferente. Hacerlo suavemente, delicadamente, y después apoyar la pluma en el borde del tintero para quitar el excedente.

Fácil verdad?

Llegar hasta el papel, era una pequeña travesía. Ahí aprendí a manejar las olas, porque las primeras letras, casi siempre mayúsculas eran las que recibían las mejores curvas. Despúes la tinta se iba adelgazando sin necesidad de hacer dieta, y te quedaba al final un susurro de trazo.

La maestra tenía la idea de poner en cada hoja Tabaré un sello, la mayoría de ellos de animales, flores, y unos muy mononos de la familia, papá mamá, nenitos, y algunos como viejos recordatorios con abuelitos incluídos. Era para que uno no pudiera “pegar el cambiaso”o para decorar, que se yo.

Ése día me tocó a mí un caballo. Había que pintarlo y hacer la composición.

Se ponía la fecha…

El título…

Y después lo que buenamente pensaras del tema.

Iba bastante bien hasta que una gota, diría una gota con forma de lágrima me quedó casi al terminar la composición. La sabandija saltó entre dos palabras y se quedó la muy agrandada ahí.

La tinta se seca en los tinteros, pero no tan rápido sobre el papel como yo creía, así que mediante  la punta del secante sequé una parte pero quedó, una mancha más clara pero más grande. Ésos eran los efectos especiales de mi infancia.

Comencé a borrar, pero como no estaba bien seco hice una raspadura, un borrón, un agujero. Se veía la carpeta que usábamos de base. Decir lo ocurrido, ni se me pasó por la cabeza, así que seguí y terminé la redacción.

Cada uno se paraba y le entregaba a la maestra el trabajo. Cuando llegué yo, me miró fijo, y yo pensé.  “Ahora me rezonga por el agujero.”

Pero no, me preguntó.

– Alguna vez viste un caballo verde en tu vida?

– No, respondí.

– Entonces porque lo pintaste de verde ?

– Porque me olvidé de los lápices de colores y el único color que tenía era el verde.

Todo dicho, la impresioné de tal manera, que no vió el agujero. No recuerdo lo que pensó de la composición.

Final del Invierno.

Punta del Este. Final del Invierno 025 - copia

Usos y Costumbres.

Crónicas a mi andar.

El puerto al atardecer huele diferente, y lo saben a conciencia las carroñeras gaviotas.

Tiene un sabor de regreso. Días de mar revuelto, de lluvia finita que empapa y de manos oscuras y cuarteadas. Buena pesca al final del invierno.

Es la hora quieta, cuando atracan las barcazas, y se llenan las marinas de ojos y bocas abiertas, descansando sobre aletas plateadas.

Enredadas en redes azules y boyas rojas, la pesca artesal, familiar, alcanza justo valor para mantenerse en un lugar privilegiado y exclusivo.

Las mujeres que se quedan al resguardo y los hombres que no pueden hacerse a la mar, son los que filetean los pescados.

Sobre mesas portátiles de tablones anchos, abren los vientres  con cuchillos de filosa maña,  se cortan cabezas,  aletas,  raspan escamas y en un ritmo vertiginoso, se transforman en bifes  y todo deja un reguero rojo sobre el gris. Los pescados mas grandes se lucen en los puestos de venta.

Los lobos esperan como pandilleros su parte, y firmes, ágiles sobre ellos, como nubes en movimiento las gaviotas.  Peleando cada uno se lleva su parte.

Los turistas esperan la pesca del día, muchos son sacados vivos de los baldes o bandejas  de plástico. Más fresco imposible !

Tiene algo de  salvaje, y  temerario, la pesca, es ese mar de palangre, redes y boyas;  ese elegir permanente el mejor lugar, lo de mayor valía.

Cuando acaba la venta, se van apagando los motores, y algunas luces, y se van prendiendo otras, la de la ciudad y el movimiento.

En el puerto todo se repliega, todo se guarda entre el óxido, y  el salitre.           El agua limpia que baña  las marinas, las redes, las boyas, las barcazas, sabe del cansancio y el puerto  se va callando lentamente en el sueño del hoy.

Anochece…El foque me guía…

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Fotos de Stella. Puerto de Punta del Este.

Mi ciudad.

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Usos y costumbres.

Crónicas a mi andar.

Domingo de invierno, cerrado por niebla. Nadie te quiere, todos se agrupan donde las vidrieras tientan a las compras.

Serpentean las colas de los cines, se llenan los Mac, y los niños se empujan en los pasillos de los Shoppings.

La ciudad se pierde y cómo niña pequeña espera, quien la oriente.

El cielo pesado y gris, se descompone en frías  gotas y al llegar hasta los árboles llora sobre las cúpulas azules y las  veredas rotas.

Nada es de nadie, y crece el asombro ante la negligencia de los otros. Los versos dichos ” La Suiza de América ”  “La Tacita de Plata ” se hacen oyuelos en las caras sonrientes de la comida al paso. En los balcones de  hierro forjado giran  volutas de plástico de colores, y los estilos antes alabados, se fusionan, con los puestos ambulantes de chorizos, tortas fritas, y  garrapiñadas

Ahora eres reina con corona de cartón, te trasladas en carro con caballo, llevas a un adolescente de cochero y  como si fueras cenicienta no amada, pierdes el zapatito hecho de bolsas de plástico en cualquier calle de la ciudad.

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Te miran con asombro los turistas, por tu vandalismo grafiteado, puertas con cadenas, rejas, camas en los umbrales,  y desde los  altos luminosos se despedazan los colores,  contra gorros de lana con pompón y mates de calabazas , mientras saltan desde el suelo las chucherías confeccionadas por jóvenes artistas del latón

La miseria no tiene color, lo toma de la humedad, y sin bandera puede ser del color que quieras. No tiene edad la mano pedigueña, la pones tú, la obligan las circunstancias.

Las luces dicen la hora del reposo sobre una ciudad que hace tiempo que busca un mago para que despierte a todos del sopor en que estamos sumidos.

A paso lento, pero sin pausa, por barrios que gritan su desesperanza, bailas tu último tango con cortadas, sin que nadie sepa de danza.

Foto de Stella

Si No Hubiera Sido Por..

A pedido de Mauro..

Ese ser como sustancia

Breve crónica a mi andar. Seis años hermosos de mi vida los pasé aquí.

Foto de Stella.

Foto de Stella.

Una semblanza de la Voz.

Cuando conocí al profesor, era una ruina. Altísimo y flaco en eterno ayuno del bolsillo, magro hasta decir basta.  Antes de entrar a clase se sacaba su gacho y para peor tenía la idea que tapando la pelada, con un peluquín,  podía agregar algo de eterno soñador a su figura. En invierno, usaba un largo sobretodo cruzado, sus ambos a cuadritos, en grises y marrones, sus camisas de puños gastados con gemelos de nacar, se relogiaban con  sus corbatas alternadas y repetitivas, sujetas para evitar su vuelo, por un pim que era una pequeña avioneta.

Lucía  en la bohemia de los sueldos  de hambre.

Olía a tabaco , aunque ése pequeño vicio lo dejaba para cuando salía del salón. Recuerdo su tabaquera de goma, redonda y fruncida en una vuelta , sus hojillas, y ése empeño tan peculiar de hacer el pucho recostado a la pared, prendiendo el yesquero  a bencina. Su gran reloj  pulsera con correa de cocodrilo, al que cada tanto colocoba en posición de firme con sus dos dedos amarillos de nicotina.

Un timbre varonil, profundo, una cadencia al decir, y al hacer las pausas, que hacía que se fuera todo él y dejaba la voz como garantía.

Una reflexión filosófica estudiada por él podía ser espléndida, pero dicha por él inolvidable.  Era irónico y divertido. Sus clases colmadas decían de su saber al enseñar sin límites, con algo valorado muchísimo por nosotros, sin juzgarnos, ni al equivocarnos.

Le llamaban la Voz,  parodiando a Sinatra.  Siempre pensé, si fuera más armonioso su  andar, más corpulento, con menos armazón sus lentes…

Lejos habría  dejado a cualquier actor, de la mano de algún poeta, o navegando en los versos dichos y sentidos, en ese ser como sustancia, casi desconocido del alumnado.   Si se hubiera sacado a tiempo el sombrero.! Podría haber sido  una mezcla  de Yul Brinner, con la voz insolente de Marlo Brandon.

Su auto era tan pequeño, que entraba en tandas, casi quedaba con las piernas encongidas, desiguales para el freno y el acelerador, le faltó una larga chalina para ser el retrato nostalgioso de una época olvidada.

Con el tiempo  perdió, se agotó su voz en la tos, y en sus últimas clases,  dejó en el olvido el peluquín y pasó ;  los que entraron por la Voz, no la encontraron y los que lo hicieron por la rutina lo desconocieron.

Foto de Stella

Foto de Stella

Una valla imaginaria.

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Crónicas a mi andar.

Hoy comento mi asombro, porque un parque que camino siempre, que lo visito como si fuera una casa querida, me regaló algo diferente.

Los ojos ven muchas veces lo que la mente le indica, lo habitual. Esta vez, fué el olfato, no olía a ningún perfume agradable, olía a tierra seca, árida.  Y ahí, cómo si fuera una barrera, estaban los troncos, algunos secos, de las leñosas  plantas.

Una valla imaginaria, alta,  gris, oscura , carente de vida, tallada a gubia en láminas verticales, dura como piedra, separaba, cortaba la visión.  Su espacio era total, no permitía compartir nada, ni el tacto, porque las espinas inclinadas miraban regordeándose a la tierra colorada.  Era el lugar final, cuando se secan las raices, y se anquilosan  sus tejidos  y dejan de subir los fluídos de la savia que le dan el  sustento.

En cada vuelta,  ángulo, espina, o  poda, se sostenían  adosadas unas contra otras,  una historia, una narración,  una pasión, una poesía, un mero trabajo, un sueño,  una pérdida de tiempo.

Tan igual a la conclusión , que lo quise captar en éstas imágenes, no porque piense en la tristeza que produce, sino en el ejemplo que traduce.

Ah. !  Se me olvidaba uno de ellos  sostenía  en unos de sus bordes en un acto de amor,  una maleza que utiliza cualquier elemento para su fijación  es decir un clavel del aire.

Foto de stella.

Fotos de stella.

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La llamada.

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Estoy entrando en un reto propuesto por agniezka a quien tengo el agrado de leer desde hace  tiempo, convocando para el día de hoy sobre la misma lámina diferentes puntos de vista.

Usos y costumbres.

Muchas calles  iguales coloridas, confeccionadas con música en un  barrio llamado Sur y Palermo., terminan en el mar.   Se hizo canción a pura lonja de tamboril. Modesta zona en sus albores, que cosechó leyenda en las llamadas.

Ahí vivía la linda Maite  hija de la señorita Luisa, criada por la mama vieja. Una blanca y la otra negra. Se unieron en el abandono de la madre y en  el amor del repique.

No lo podía creer, el jóven turista  que la convidó con una bebida, esperando algún ligue. Encontrar una colorada auténtica, hermosa,  en un barrio donde el tamboríl es ley.

Ante la propuesta, lo que recibió por respuesta,  fué un convite para ver a los escoberos, haciendo malabares, bailando junto a las gordas mamas viejas,  a las negras luciendo sus cuerpos  tallados en ébano entre plumas y piedras, porque para disfrutar  el carnaval,  hay que estar ahí en ése lugar donde el candombe es ley.. Donde cientos de tamboriles se calientan al fuego y tocan al mismo tiempo, y donde desde la ventanas, balcones y azoteas, se siente el alma  en la llamada,  La Isla de Flores.

Fué cuando a él le empezó a apretar la corbata, a sentirse muy vestido y a tener  y unos deseos locos, incontrolables de saber más sobre .. Piano, Chico y Repique…

Sin prisa

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Foto de Stella.

Crónicas a mi andar.

La venta abre sus vidrieras, prenden las luces, acompañan a los ojos. Hay  color en este día tan gris, y van pasando los blancos, los amarillos,  los azules, los verdes.

Hay bullicio, la calle se llena de ruidos, y  voces. Muchos caminan,  están  los que miran,  los que esperan y de todos los que van y vienen de sus trabajos, de sus tareas.

Un día cualquiera, de un otoño indefinido, con  ganas de llover sobre la ciudad de tantas marquesinas, que impide mirar hacia arriba, hacia el cielo infinito.

Estaba ahí en el banco alargado y húmedo,  el de la pequeña peatonal, el que mira indiferente al palacio de ladrillo.

Hermosa y blanca cabeza sirve de soporte a los lentes que esperan un sol inexistente.. La inclina coqueta con un movimiento lento , en ése  momento de reposo que se da, antes de partir al pequeño viaje cotidiano.

Apoya su experiencia en le puño de un bastón y en el mango de un carrito. La presencia de un mundo en movimiento no la inmuta, tiene un reloj que le indica que  ya vadeó el correr,  el apresurarse con los niños, y  las fiestas.  Pasaron los tiempos, el empleo, las funciones de su profesión, el establecer comparaciones. Pasó todo lo vivido.

Sentada  se ve reflejada en la vidriera de un rojo intenso tanto como el color que arrastra, y en la acera de grandes baldosones, se mira los zapatos, y recuerda como gustaba de  los altos tacos, cómo sabía de compras vanas.

El gasto de hoy va a durar la semana o más, hace tiempo que no se apoya en el que dirá su familia.

Cierra la abertura de la gran bolsa, con delicadeza como se cierra un capítulo de un libro, saboreando el momento de sosiego, y con la carga de todos sus pensamientos, hará un equilibrio sereno, levantándose lentamente desde el reflejo de los cristales, porque comienza a chispear  sobre  Montevideo.

Trizar…

El cristal reflejó los labios, carnosos, abiertos, sedientos.

El fogonazo trizó el borde de la copa.

El beso..se rompió  en mil pedazos,  estrujando  pétalos,   fisurando sus colores.

Se mezcló la sangre, se hizo  vino fino, corrió feroz en el trago .

Y la risa apagándose se hizo llanto…

PD. Desde Montevideo Uruguay.Número de palabras 50. Enlace http://tarracoferma.blogspot.com.es/p/proximamente-relatos-breves.html.

La guiñada.

Crónicas a mi andar.

Fuí con mi máquina de fotos, mi pequeña y adorada Lumix. Panasonic ,  a  La Expo Prado 2012.

Como pretensiones a uno no le faltan, quería sacar unas fotos diferentes a las que se ven en el diario. Un gaucho joven o viejo, con sombreo y barbijo, cinto de monedas, facón grande , botas,  espuelas, pañuelo al cuello, y todos los implementos que hacen al folclore.

Creo que me equivoqué de mes. Debería de haber ido a la doma en marzo. Casi todos tenían celular, y algunos chateaban en su Notebook.

Empecé  fotografiando los galpones.

Lo mejor fué cuando tomé un camino lateral, y me encuentro con la peluquería para animales. Unos estaban siendo atendidos y otros esperaban turno. Faltaban los espejos nada más. Un animal inmenso colocada su cabeza entre dos hierros, sujeto con cuerdas, y un hombre jóven que lo estaba hermoseando. Hasta ahí todo normal. Es lo que uno espera de una Expo Ganadera. Cuando ya había un montón de pelo en el suelo, iba rápida la máquina eléctrica,  apareció de pronto un cameraman y una locutora, o notera.  El jóven peluquero siguió como si nada.

Me aparté…Se acomodaron donde se veía al animal y donde era mejor la visión por la luz.

Ahí casi sin ningún preámbulo, empezó a hablar la notera .

Decía… –  Lo estresado que estaba el animal, que lo habían sacado de la pradera, y lo habían llevado al portland. Que lo habían hecho viajar a prepo  en un camión, sin permitirles ninguna parada para estirar las piernas, junto  con una gorda desconocida, durante unas cuantas horas.

– Que lo habían desalojado de su entorno, para darle un lugar pequeño con vecinos. Lo habían separado  de su pareja, le hacían comer delante de la gente, ni que hablar del problema del baño. Lo bañaban y le  cortaban el pelo a la vista de todos, soportando que lo miraran y algunos se atrevieran a acariciarlo.

– Que le controlaban el peso como en una clínica moderna, para ver en éste caso que  mantuviera los kilos promocionados.

– Que era pública  su procedencia,  nombre de sus padres, de sus hijos, y cuantos tenía…Que todos se asombraban de sus méritos.., que decían que su semen lo había comprado hasta la  China…y algo más que todos sabían el nombre de la Cabaña donde se alojaba.

Creo que fué descacharrante…No sé si era como dicen por acá para el chorrete, pero sea como sea,  era la vida de cualquier señor…contada por él mismo, con la ayuda de un terapeuta.

Qué divorcio…!! Se separa de su esposa, no le permiten ver a sus hijos,  tiene que dejar la espaciosa vivienda que ocupa, con amplio jardín, para pasar a un condominio, de pocos metros, mal ventilado,  con vecinos insoportables, que se pasan mirando lo que come, le sacan a relucir toda la parentela, hijos y entenados, que su vida privada pasó a ser pública y llegó hasta la China,  y es más ni puede ir al baño tranquilo…

Después para darle un toque más técnico dijo que su precio rondaba en los quince mil dólares..

Fué algo único, porque siguieron caminando y le   preguntaron  a un joven cuidador que se encontraba al costado si estaba de acuerdo con lo manifestado, y con una estupenda cancha les dijo.

– Sacar de su entorno a un animal tiene sus riesgos, aquí los protegemos  para que eso no ocurra, lo que sucede, es que es otra la manera de hacerlo cuando, el animal de por sí trepa, desea salir y saltar, por eso  los tenemos atados la mayor parte del tiempo.

Su pelo, lo peinamos y aceitamos..cuidamos su genética, como todos los que nos dedicamos con amor a lo que hacemos….nosotros pertenecemos a los cuidadores de cabras..

Tras la sorpresa..Se acabarón las palabras

Y se fué la notera y el  cameraman…

No es por nada,  después de todo lo dicho más el precio, me acerqué al toro, para sacarle una foto a esa carucha tan…pero tan…interesante.

Ustedes no podrán creer, para mí que me hizo una guiñada…Bueno guiñadas de ese precio no se tiene todos los días..


Ante los pasos del extraño…

Foto de Stella. Prado

La reuníon fué señalada. Año, mes, día, hora. Lugar…elegir el lugar fué lo más difícil, no sabían los presentes donde sería acertado hacerlo. En un principio pensaron cerca del arroyo, ahí donde se unen las dos riberas, al costado del puente.

Pero vieron que el viento corría salvaje, silvaba  entre ellos, que las crecidas barrían los verdes, los desagues afeaban el entorno, y el sol en el verano con  despiado vigor, dejaba al descubierto las carencias.

Entonces donde ?

Buscaron un entorno de sombra, donde fueran más llevaderos los encuentros. En la penumbra de una senda, donde habitan las especies y los hombres.

Allí , como soldados uno tras otro, como camino de hormigas,  con una ley imposible de definir, los colocaron, juntos, muy juntos, formando fila.

Los más arraigaron, crecieron seguros, sus ramas palparon las de los vecinos, sus hojas inundaron el camino, sus frutos germinaron, y su perfume recorrió el espacio, porque era el de todos los perfumes, y sus raices se hicieron tejido.

Fué imposible entrar a la senda, tenía prohibido el paso, estacionarse, doblar, detenerse.

Y ahí uno sin querer, por ser más alto, más fuerte, más vigoroso, o más ruín en salvaje  ley de supervivencia, empujó,  ahogó al otro que quedó sin poder llegar, casi sin destino.

El hombre entró, taló, tronchó, dejó el espacio al mejor, y a los huecos una mano amiga los talló.

Se formó la  asamblea, con lugar, día, hora…Nadie faltó a ella. Podrás ver a los extraños  exponentes, en  tristeza, alegría, sufrimiento, fortaleza, honradez, mezquindad, amor, indiferencia, ambición, odio, pasión, avaricia  y  todos los sentimientos cuyos nombres quieras tallarles…

Ahí están las caras de todos, nuestras caras, la tuya, la mía , la de los que vendrán y las de los que se han ido.

Las cortezas hablan, sus sentimientos tienen caminos, forman mares interiores, donde late en su cobigo, el corazón en llamas,  tienen rostro, con sus ojos abiertos sin mirada,  sus bocas en gélido gesto, mudas ante el asombro,   algunas sujetan sus menguados cuerpos en las arterias  de la escasa  savia, pero todas respiran el aire,  de eucaliptus y magnolias, o el del agua estancada, revuelta, en podridos ductos.

Porque los sentimientos afloran,  ante los  pasos del extraño, y  fluyen  al sol o a la sombra,, te miran, te hablan, te escuchan  porque son tuyos , míos, de los otros, de nuestros amigos , de esos desconocidos…

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Foto de Stella. Prado.

Foto de Stella. Prado.

Nota.  Las fotos son , del Arroyo Miguelete, Jardín Botánico, Prado,y  Museo Blanes.

Quería decirles a todos los que entren a mi post, que no quería subirlo, porque encontré que las fotos no se encontraban al nivel justo. Toqué una tecla que no debía y ya está.

Con tranquila avidez…….

 (” ..sorbidos por las peripecias, el afán o la esperanza, el Prado vive con tranquila avidez todos los instantes del día y llega a poseerlos o depositarlos sobre sí.”

( ” De gardel, Onetti y algo más ” ) de Carlos Maggi.

El Prado.

Tengo un amor especial por mi ciudad, lo tuve siempre. Viviera donde la suerte o las posibilidades me indicaran, veía lo mejor del lugar. Admiré otros sitios a no dudarlo, siempre superiores, o más cerca del mar, o  del centro, o de altas  construcciones.

Hasta que un día se dió. Llegué a uno de los lugares más arbolados de mi ciudad, a un barrio con sombra propia, con flores al alcance de la mano, con jardines cuidados, con rejas centenarias, con muros, con torretas.

Me enamoré del lugar. Estaba en la edad de hacerlo, tenía diecisiete años, y el caballero tenía todo lo que la edad requería. Un pasado forjado a fuerza de leyenda, lugar de quintas, luego de segunda vivienda. Rico en arquitectura, dejando espacio,entre sus viviendas,  una de las cosas que más valoro.

El lugar para los otros y mi espacio. Ése que te da estando sola la sensación de estar acompañada.

Cerca de la naturaleza, y lejos de los lugares de abastecimiento. Nada impidió que mi amor creciera, a mayor obstáculo más olía a rosas, a eucaliptus, a madreselvas y a jazmines. A esas plantas que se veían en otros tiempos aquí eran realidad.

Eras y serás la corteza que me cobija, el corazón.

Caminé con apuro por sus calles, pero ahora el tiempo es mío, lo guardo en mi bolso, lo regalo si quiero, o lo atesoro para mirar, para detenerme en los detalles, para hacerlo silencio, voces o letras, por éso  nunca lo conocí tan bien como en  éstos últimos años.

Ahora es todo para mí. Como un amor posesivo, quiero el sol filtrado por sus  ramas, me agrada pisar senderos curvilíneos, ver sus blancas balustradas, sus amplias escaleras, sus estatuas que piden ayuda, sus faroles, sus rejas, sus increibles portones.

Soy parte de él. Con los años adquirió  una pátina que tiene la poesía de otros tiempos, con sus esculturadas puertas, sus canceles de vidrios grabados, sus buzones,  sus balcones y sus verjas. Después de una lluvia se  forman pequeños reservorios de agua entre sus muros, en la emarañada vegetación de sus arbustos, en sus calles adoquinadas, en sus altas persianas, en sus macetones de bronce..

Me asombran tus casas abandonadas, tan solas, tan desposeídas, y hablan tus muros, tus trancas, tus cerrojos, tus alambres torcidos, tus hiedras. Donde haya una fisura siempre habrá una semilla, una hoja, una historia. Yo llamo a esos lugares, donde habita el caracol, la araña, el grillo, la casa de los otros.

Túneles  de plátanos, semillas doradas en bellotas, plateados álamos esbeltos como mujeres jóvenes, violacios jacarandaes,  rojos ceibos, acacias torturadas por el viento, robles, anacahuitas, cipreses, magnolias, cedros, viejos olivares en las márgenes de tu arroyo, eres alto de palmera, y nido de pájaros.

Pide , dí el nombre de un árbol y te será dado.

Puentes anchos para carruajes inexistentes, castillos para estudiantes, mansiones para ancianos, iglesias góticas,  colegios para niños, museos. Toda tu arquitectura aúna los estilos los enlaza, y forma un lugar creado por el hombre y la vegetación,  donde existe la paz y el sosiego.

Muchos de tus lugares, fueron el núcleo de amores imposibles, que se hicieron poesía y drama, de historias violentas, de prejuicios infundados.

Tienes por momentos el roce de enaguas, gracia de sombrillas, secreto de abanico, seguridad de bastones, cadenas de relojes.

Supiste ser galera, bombín, capelina, canotier.  Quintas de donde se detuvo el tiempo en tus campanas, en tus caminos de piedra, en las iniciales de tus rejas. Sabor de linaje de otros tiempos.

Hoy te muestran a los turistas, como un museo al aire libre,  pasean por  tu Rosaleda, muestran  la placidez del Botánico,  la vida de la Rural,  las marquesinas del Hotel del Prado, las míticas Avdas 19 de Abril, Agraciada, Castro,  la Casa Presidencial, la capilla de Las Carmelitas, el castillo de Soneira.,  la Casa quinta de Aureliano Berro, exquisita residencia que supo se embajada  por muchos años, y hablan de  José de Buschental, que fué un hombre que soñó y creó el Prado. Nacido en 1802 en la ciudad de Estrasburgo, trajo  maravillosos árboles  de otras partes del mundo y que plantó aquí, en éste Prado y con la ayuda  al Ingeniero paisajista Lasseaux,  le dió un toque europeo a sus parques e hizo un retiro encantado. Construyó lagos, artificiales, puentes de arquería, piscinas con juegos de agua, y todo lo que la imaginación pudiera concebir, para que su adorada Mariquita, viera el paraiso. Creo que nunca llegó a conocer el palacio que se le brindaba, La quinta del  Buen Retiro.

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Te vivo intimamente, te siento vital en tu  placidez, en tu fantasía,  estás ahí, me hablas, me cuentas, y  escucho abrazada al ensueño, con  los pasos de muchos,  que han caminado y aun lo hacen en la leyenda de tu túnel de sombra.

Fotos de Stella.

Les dejo una presentaciòn en Power Point con fotos del barrio.Haga  Clik…en .→……………. EL PRADO 


” Después de todo el secreto es mirar hacia arriba /Y ver cómo las nubes se disputan las hojas/ y ver cómo los nidos se disputan los pájaros. “

Mario Benedetti.

Un golpe de bocha

Usos y costumbres.

Una vivencia

 Experiencia que contribuye a formar la personalidad del sujeto.
El huevo tenía un color amarillento, que lo hacía parecer  real. Estaba confeccionado con hueso. Dedales de varias medidas, algunos con sus puntas perforadas, agujas , hilos mercerizados, tijeritas, elásticos de colores, lanas. Lugares de alfileres, y broches de presión. Entre ellos sobresalía una pieza de plata pequeña, de mango trabajado, con una pequeña vara terminada  en una bocha que se angostaba en la unión.. Nunca supe su nombre.Me comentaron que pertenecía a un equipo de costura
Un cajón no muy ancho pero sí profundo, ahí se guardaban las medias para zurcir, las bombachas para cambiar el elástico, los botones de repuesto . Había también un huevo de madera, que tenía tantos agujeritos, que muchas veces le ponía alfileres, hasta que parecía un erizo.Costurero de piezas chicas.
Lo que me fascinaba eran las medias.
Se intruducía el pesado  huevo dentro de la media , se hacía un pesquiza a lo Sherlock Holmes, hasta encontrar el maldito agujero,  se buscaba el color del hilo o de la lana  si no lo habías elegido previamente, y de derecha a izquieda de arriba a abajo, formando trama, apoyándose en el dedal, impulsando la aguja. La aguja siempre entrando por debajo, nunca cerca  del borde, porque sino el agujero te quedaba  de boca abierta.
El remate, el corte y después esa pieza de plata y a darle golpecitos  con la bocha a la media, sobre el huevo.  La trama quedaba casi del mismo espesor  del resto de la prenda.
Una media, otra, el par. Se juntaban las puntas se doblaban y se hacían nido con los extremos. Prontas y al canasto.
Viendo el despliegue de medias y colores, parecía ser una familia de ciempiés.
Lo que sucedía es que en esa época no se podía, no se debía, tirar nada. No se heredaban las medias, pero si el concepto, de usar la ropa hasta su último suspiro, el tuyo y lo que llevabas puesto.
Agradezco a mi abuela lo enseñado, sin palabras, en ese gesto de cabeza inclinada, de lentes, de manos rápidas, de silencios.
Siempre pienso en esa  pieza   sin nombre propio, y en darle una función actual; Dar golpecitos a los nudos para evitar la trabazón ,  para que tenga  la urdimbre la  misma contextura,   para que el grosor de las diferencias sean  menores,  para poder caminar libremente   sin mirar los talones..
Para que no se note el zurcido  mío y el de los otros…

Como la vida misma.

Usos y costumbres.


Crónica a mi andar.

Las casas separadas de la calle por los amplios jardines, las rejas y portones limitantes de la vista ajena, hicieron  que fuera la bandera del barrio la privacidad.

Foto de Stella.


La vegetación formada por variedades increíbles a un paso tuyo, y cerca de los comunes  plátanos, álamos, eucaliptus, jacarandá,  los aromas de las plantas trepadoras, los jazmines, madreselvas, rosas,  la dama de la noche. Especies olvidadas que luego se hicieron moda existían y existen aún, entre los faroles con opalinas, y las campanas que llamaban a sus dueños. Los vigilantes cipreses, los pinos, las raices de los árboles pidiendo paso, las hiedras.

Las casas, algunas mansiones olvidadas, otras cuidadas con el esmero de saberlas únicas, los nichos y sus vírgenes, las puertas altas, esculturadas, vidriadas, los buzones,  los chapones,  los  llamadores de bronce de mano, y formando una unidad de tiempo indefinido, casas modernas, amplios ventanales, vitreaux de colores, balcones de hierro  y los muros.

Me detengo en los muros. Cuentan historias olvidadas. La mezcla de ladrillo y piedra, el revoque descascarado, la  pintura que fué lavada en muchas tormentas, refugio de plantas , con flores o sin ellas, de caprichozas  tunas, soporte de raices, de  la invasiva  hiedra, de ventanas abiertas por las manos de vándalos,  sostén  de luces, de cables de hierro,soporte de farolas y de puertas, , pequeñas moradas de insectos, depósito de agua de pájaros, zócalos de piedra, apoyo de rejas, sustentáculo de idiologías.

Muros silenciosos, castigados, como vidas sufridas, de opulencias gastadas en pegotines, promoviendo futuros venturosos, inclinados, combados, soportando pesos indebidos como ancianos abatidos.

Terminados en rejas como lanzas, como picas,  con concertinas, con hilos eléctricos, con vidrios mezcados con portland. Muros…que separaban jardines,  con  torretas, portones anchos de forja calada, para grandes carruajes, muros delimitantes de la calle. Protegen y se creen   guardianes  de una pretendida seguridad.

Foto de Stella.


Ahora los muros son tuyos ya que me lees, son del joven que escribe, ensucia, o hace muñequitos amorfos, son del que anuncia un producto, del político y su campaña, del que embadurna con cualquier mezcla sus paredes, del dueño de la casa, del pintor de letras, del que apuntala con maderas su caída.

Se desgranan, se hacen arena con el viento, humedad a la sombra, polvo en primavera, reservorio de amores clandestinos a la noche, pizarrón de arcilla a la mañana.

Mi voz , es la voz de muchos que miran, es el asombro de la quietud de una ciudad, que no   auxilia,  porque  ellos  gritan sin sonido, nos miran con extrañeza mientras con cadencia de música de bocinas, de escape de autos, motos, camiones, omnibus, y de andares peregrinos, se agrieta se pierda o se transforma.

El último muro, como el último café, ése de la sobremesa, el de ésta conversación , ése sin guarida alguna, ni árbol de refugio,  tiene una perforación que escindió  las piedras grises y  rosadas de granito, pero no a semillado flor alguna porque tiene un clavo grande, de cabeza plana , entrado a fuerza de  taladro y golpeado a marrón,  sujeto por un cable grueso, que lo ahorca, lo avasalla, lo lastima, son  como esposas ese alambre de púas, retorcido en espinos, trenzado en vueltas, que  lo empuja, lo ahoga hacia una raíz inexistente, lo acorrala  en la  piedra, no le permiten salir, le indica sus límites.

Foto de Stella.

Los muros son , como la vida misma.

Un ventanal con vidrio biselado a cuarterones.

Crónicas a mi andar….

Con respecto al amor ya estaba todo dicho. Bastaba algo muy sencillo, o lo parecía.

Se iban a divorciar. Treinta y tantos  años de casados, una división  de bienes, cada uno por su lado, y a hacer o rehacer  una vida nueva, más libre, más auténtica, menos cínica.

Fué difícil repartir la casa donde vivían. La mitad de qué parte.?  La de arriba, la de los dormitorios, o la de abajo, la del estar, la cocina, o el lavadero.? El cesped, o los árboles,..la tierra o las semillas…

El garage con sus trastos, el bote o los remos,  el auto con sus cambios automáticos. Difícil, la del motor, o la de la carrocería.?

Al comienzo pelearon,”  –  ésto era  de casa de mis padres, –   ésto  lo compre con lo que ahorré con lo que me dabas, –  aquí está mi aguinaldo de 1990,  –  ésto me lo regalaste para la fecha de casados..” Tardaron desgastantes años, en el ésto y el aquello. Así fué el comienzo del fin.

Demasiados educados para hacer la guerra de los Roses. Querían dividir lo indivisible. Los años juntos, los besos dados, los hijos engendrados, las mirádas cómplices, las esperanzas, las enfermedades, las caricias, las arrugas,   los esfuerzos..

Quedaron agotados.

Desde  cómodos sillónes, en una espléndida estancia, uno mira al otro antes de la cena.

Lograron llegar a un acuerdo. El mejor secreto es el que no se dice, y  la audiencia en conciliación no la ganó nadie. El actor no fué, y la demanda quedó sin efecto.

Así que la casa estará pronta , para las fiestas familiares, para empezar el año.  Irán juntos a todos los cumpleaños que los inviten y festejarán a lo grande la fecha de su aniversario de casados.

Están completamente de acuerdo en algo, … que existe la parte humana, que no se puede dejar, aunque quieras, aunque te arrastre el cambio, lo desconocido, lo prohibido.

Si miras desde el hermosísimo jardín, con altos árboles y  flores perfumadas, alegoría del buen  pasar, verás un ventanal grande con vidrio biselado  a cuarterones, (divisiones más pequeñas que deforman la imágen),  una estufa prendida, símbolo del hogar, una mesa tendida, signo de la hospitalidad, y unos niños pequeños dando vuelta alrededor de dos personas mayores, muy chicos para ser sus hijos,  signo de la madurez o la resignación.

Calquier semejanza con la realidad, es pura ficción.

Los rezos de los otros..


Cuento Breve.

Cuando un amigo en común le avisó que Laura había fallecido esa mañana en el siquíatrico en el que estaba internada desde hacía treinta y cinco años, Javier pensó – Mejor, dejó de sufrir. Así se lo hizo saber a su colega. Quedaron en ir juntos al Cementerio del Buceo.

Desde ese momento, empezó él un retorno hacia el pasado, hacia el amor perdido. Ese amor formado en la pasión, la ilusión y la inconsciencia. El que se recuerda siempre. Los primeros contactos, los sabores, los olores, la piel de seda del cuello, los besos dados, los robados. Siempre se hurta  del otro algo. Ladrón de las miradas y  los silencios.

Tan poco tiempo la poseyó y sin embargo ella  fué como un cirio infinito, que iluminó tenuamente una parte de su ser. Él la veía en el hoy joven, hermosa.

Se despidió de su amigo y quedaron en ir al entierro al día siguiente.

Siguío caminando hasta su casa, la que construyó con Nilda. La que formó y cobijó su hogar. La que forjo a sus hijos. La que aún lo espera en su declinar. Sus sesenta y tres años, hicieron que dejara en un oculto rincón de la memoria, lo que ahora veía, las voces que sentía en la soledad de la estancia. Nadie más lo llamó Javi, como ella ! Nunca más creyó en dios y sintió una repugnancia indescriptible hacia todo ornamento. Fué a partir de esos momentos un hombre austero. Un hombre sin gárgolas.

Ésto es lo que Javier hoy ya tardiamente,  remembrera de esa etapa..





” – Sabés que impresión me causan  las catedrales ? Preguntó la hermosa Laura a su compañero de fin curso..y de viaje..Recostanto su cabeza en su hombro. La voz enronquecida,  salía de su cuerpo pequeño.

–  Impresión ?  Yo  se que ..estudiás  … La mezcla de estilos … La grandiosidad de su construcción..el entorno en que están..la cantidad de turistas que convocan..Esto lo decía imitando  la voz nasal de uno de los guías y al mismo tiempo  le respondía mientras la abrazaba.. No somos Arquitectos Laura, somos Economistas..no lo olvides..

–  Me tomás a broma ! Todo eso se amalgama, pero hablo de algo que no se vé..  lo siento..lo escucho..

Se separó de él y al decirlo era otra Laura.

– Ya sé, hoy estás extrañando, y te sentís extranjera..aquí en Viena..ayer en París…-  Estás deseando volver.? Mañana es día de Reyes..y los papas no están para el regalo en el zapatito..

– Veo..Javi que no me conocés..o si me conocés es muy poco..poquito..

– Poquito te parece tres meses ..Ya hizo tres meses que estamos juntos ? No ?

–  ” Siento..Javi, cuando entro sea cual sea el lugar en que estén las catedrales. Siento los rezos..!! ”

–  Los rezos ? Lo que sentís deben ser los murmullos de los turistas, los flash de las máquinas, los pasos..

– ”  Sentate aquí conmigo antes de que llegue el guía. No estoy para burlas. Si tu no me comprendés.. Sentate aquí.. Sabés que no soy creyente.  Por eso quiero contarte lo que más me llega.    Oigo aunque tu no creas en nada de lo que te digo, oigo a miles de personas, por miles de años, orando, los veo de pie, sentadas algunas, de rodillas otras  arrastrándose, mirando a lo alto, hacia las cúpulas, ahí donde se aunan la historia transformada en vitrales.  Son tantos los que impetran  que se forma una mixtura, de súplicas y promesas ,”  yo te doy..y a cambio..tú me das..”  Una especie de niebla se deposita, como si fuera pátina, en los santos, la vírgenes y los cristos.”

Javí, se sentía desconcertado,  el frío cortante  que envolvía en ese momento los alrededores de San Esteban y las palabras de Laura  lo inquietaban y lo dejaban aterido de incertidumbre.  Hacía muchos años, él lo sabía por comentarios de una amiga en común, Laura había tenido una crisis de depresión, que derivaron en  su internación  por un tiempo en una clínica especializada.

Desde el tiempo que se conocían, ella era siempre la más alegre y dinámica del grupo de viaje  de graduación. Habían terminado sus carreras..Un futuro prometedor los aguardaba. Y ahora ésto !

Se estaba metiendo en un laberinto. Se estaban perdiendo en una ciudad extraña.

Javi le dijo mientras la abrazaba, –  ”  Laura  hay pátinas del tiempo transcurrido, de la gente que entra, del aire que se respira, de las velas encendidas, de la calle..Hay pátinas, muchas clases de pátinas, pero de rezos..no te entiendo  “..

– ”  Viste que no entré a ninguna Catedral más…No entro,  por los rezos que escucho..me da miedo.. tengo miedo..mucho miedo..tantos. ruegos  y tan pocos cumplidos..tantos llamados al cielo…y tan lejos ,  los cirios quemados, el inciencio,  todos los santos  mirando con los ojos fijos, sus ricos ropajes, el oro, la mirra, la salvación divina.”

– ”  Veo…Javi y oigo el roce de los dedos sobre las cuentas de los rosarios.  No puedo mirar más iglesias..no quiero saber de sus siglos…cuando empezaron ..y cuando terminaron.. Sus almas Javi..se quedaron colgadas  formando con  sus tramas   grandes gobelinos.. .. Están todos detenidos en el tiempo..”    ”  La gárgolas Javi, son los voceros, los que llaman a rezar a los que pasean por la calle..” Todo es gris, y sale  de las enmohecidas piedras.”

– No esperamos al guía..ahora le decimos al grupo..que no seguimos..  Laura…vamos a llamar a tu casa, a decirle que pronto estamos de vuelta…y que les prometo..

– Promesas no,  por favor…

– Vamos Laura , estamos los dos muy cansados, ya es hora de ir a  casa, todo esto es tan sobrenatural.

-..No te dás cuenta.. que estamos sin querer viajando  con  una influencia divina y guiados por una señal milagrosa, agregaba la abrumada Laura

– Me  comprendés.. Me querés..?  Todo lo decía con desasosiego ,  desde sus ojos , desde el restregar de sus ansiosas y frías manos.

Una llovizna helada los empezó a acompañar, los paraguas se abrieron, y mientras ellos corrían a guarecerse se oían las palabras.

– ”  Te amo, y te acompaño.  Quiero ser tus oídos Laura. .Y sólo  escucharás  mis  palabras…y no sentirás miedo….   Te amo Laura  … Es mi pasión por tí, lo que te sustentará  siempre.. ”

Y Javi le acariciaba el pelo, la llevaba de la cintura, le cerraba el abrigo, la ponía en la ruta,”..No temas, yo estoy a tu lado.., yo  soy tuyo.. soy tu  senda…”

Sus palabras se fueron junto con los besos, donde se guardan los recuerdos, donde se sienten los rezos de los que impetran al cielo.

Allí  estan junto a la pequeña y frágil Laura con un rezagado  acto de contricción de Javier.-



Boga, novedad, uso.. Las Novias…1890—1900.

Sugestivamente..

Moda. Conjunto de gustos y costumbres y modos de comportarse propios de un período de tiempo , de un conjunto de personas o de un país determinado. Uso pasajero que regula , según el gusto del momento , el gusto de vestirse de vivir. Es un fenómeno social que se manifiesta en casi todas las épocas, razas, sociedades y clases sociales. Dos frases la definen en su totalidad con respecto a la mujer. ” La moda se pasa de moda , el estilo Jamás ” ” Viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer ” C. Chanel. Este trabajo lo hice en base a viejas fotos de un álbum familiar. Power Point. La Moda

Esperame voy en el 522.

Historia Mínima.

Esta filosofía simple de cuarta  no me la enseñó en el Vazquez  El Profesor Benvenuto.. me la enseñaron los otros, y en ellos incluyo a la gente y a   los medios que tenemos, diarios, revistas, libros, celulares,  radio, tele, internet.

Siempre se extraña  o se ambiciona algo. Puede ser algo material o espiritual, nunca nos conformamos con lo que tenemos, y cuando lo logramos, siempre pedimos más, a los amigos o familiares ,   y si viene el caso a la justicia, terrenal o divina. Políticamente hablando  sociedad de consumo.   Ayer y  hoy..

Cuando se acabaron los conocidos, le achacamos a la casualidad, a la fortuna, al destino, al horóscopo  el resto. Somos siempre  los que recordamos, los favores dados,  en un país sin memoria, y nos sentimos víctimas, nunca victimarios, nunca debemos, siempre somos actores.

Somos una gran familia, pero hemos dejado de lado los parentescos, para pasar a ser individualistas. Es como decir yo primero, y los demás que me sigan. Si no les gusta el camino o el paisaje , que cierren los ojos. Así vamos ciegos, en un mundo rápido donde no se permite dudar, y si dudás repetirás el fracaso muchas veces..Como todos los que han vivido, o algo semejante, estamos llenos digamos ” miedos ” , o algo parecido, y  no nos arriesgamos, y nos dejamos llevar por el “quedate quieto”  ” no es tu caso ” y cuando vemos que alguien en inconsulta hazaña, logra triunfar, no compartimos la alegría del que llegó.  Somos cobardes, no nos animamos a cambiar.ç

Lástima por nosotros, que formamos la familia, la que llega al barrio, la que forma el pueblo, la que trasciende la zona, la que se compenetra con el departamento, la que junta los diecinueve y forma la Nación..

Creo, que para ser feliz, en esta sociedad de la mediocridad, debemos sentirnos ajenos  a los problemas de los otros ,algo locos en nuestros razonamientos y metas , y ser completamente impermeables, ser de hule ante la opinión ajena. No puedo ser así, ese razonamiento de filosofía de bar que practican muchos y para ser sincera, en el pasado la he seguido. Lo que sucede es que veo  que están logrando la transformación de la juventud..Lo están logrando. Cuando nada ni lo más aberrante, no cause asombro, la metamorfosis  será realizada.

No estaré para verla, pero lamento el resultado.  No soy pesimista, pero la realidad cotidiana, abre las pupilas y se puede ver sin necesidad de operación de cataratas, es decir sin necesidad de consultar a ” los cubanos ”  La chabacanería, unidad al desparpajo,”  al todo vale ” y el que no sabe copia, y el que copia gana, y el que gana triunfa, y el que triunfa de cualquier manera es un ” Rey”.

La mayoría empuja,  el resto aguanta. Ya no es bueno,  ser limpio, estudioso, honrado, fiel. Lo que antes era mérito, hoy es pesado. Tenemos razonamiento de adolescente, en edad adulta, y somos adultos adolescentes, hasta ser viejos. Perdimos no sé cuando ni donde el don de identificación, y lo llevamos a las marcas. Somos más que nunca gregarios, y el cantito. “A donde va Vicente.? Al ruido de la gente “, se ha hecho realidad.  Somos orquesta, algunos directores, y el resto, estamos para la farándula carnavalera.  Somos los Pepinos del carnaval más largo del mundo.

Es un país pequeño, no digo paisito ojo, gobernado como no podía ser de otra manera por un anciano,  porque nadie mejor que un viejo para conocer los problemas de la mayoría de los gerontes que habitan esta tierra, incluídas la nenas como yo. Lo lamento, soy solamente un ” Chapulín Colorado ” no tengo el paso de un Cantinflas, ni puedo aislarme como se hacía antes en una Torre , no tengo dinero para olvidarme aunque sea por unos días y pasar el tiempo en un Spa.

Estamos apestados, muchos se están  convirtiendo en plaga y hace años lamentablemente  que está prohibido el Gamezán.   Se acabaron el pomo, el papel picado y las serpentinas. Conozco la feria,  voy al super, a la sociedad médica, al banco, a la tintorería, a la peluquería, escucho a los taximetristas, caqmino por las calles, veo  la tele, y  películas, tengo familia, gente jóven a mi alrededor,  estoy inserta en la sociedad, no puedo encapsularme, y las personas  mayores  como yo se cansan, tiene miedo y pierde el rumbo. Nos vamos desgranando. Somos la masa hecha de manteca y azucar, imposible de estirar con el palote.

Muchas personas, piensan  que lo que resalta se escribe con mayúscula, incluso la colocan en las leyes, y lo que no se entienda o no sea fácil de aplicar, se hace un decreto explicativo y listo. No saben  que lo que nos rodea hoy y es beneficioso, mañana puede ser nocivo . Mirar la feria según el cristal de color que tengamos para ello, todo es relativo

Estamos necesitando  comunicarnos continuamente , y los celulares con sus timbres y canciones llenan el tiempo, de todos, son pequeños espías de lo que hacemos y a donde vamos. Precisamos  especialistas para todo, y a las personas las dividen, en parcelas , huesos, órganos , etc  y cuando el puzzle, estuvo armado , como no somos eternos, aunque muchos lo crean,  pasamos de un especialista a un asesor para que le indique a los sucesores  cuanto hay que pagar de impuestos .  El resto es el verbo asesorar, estamos dejando de tomar decisiones, para que otros las hagan por nosotros, dejamos  de equivocarnos, porque para eso existen las estadísticas.

En un mundo sacudido, convulsionado, somos todavía y apesar de las noticias,  en algo parecido a un sillón confortable, en un living,  con las ventanas con reja, y la casa con alarma, teniendo por compañía a un lindo perrito y si es  de las razas  prohibidas, mucho mejor..

De tanto mirar y de ver sin querer participar, a mí se me pasó el momento de reaccionar de la manera apasionada que tiene la juventud, estoy en el ahora , en el hoy, en el minuto. En el eterno adiós, sin canción, aprecio lo que antes dejaba, y dejo lo que ambicionaba.

Qué importa lo que diga, o lo que piense, para eso necesitaría ser pragmática como se usa ahora, y tener un asesor de imágen, y un experto en marketing. Así y todo lo que lograría sería un clik, y a la papelera. Ahí donde se lleva rapidamente lo que no interesa, lo inconveniente para el mercado. Se usa ser obsoleto, y en esto gano un premio.

Por lo que escuché hay una nube, donde van a parar los datos, es decir la información aportada por millones de seres humanos.  Estamos transformando todo y me incluyo, aunque sólo sea por el hecho de vivir.

El verbo googlear existe, y tiene una presencia indiscutible  entre los seres humanos. Mientras aplaudimos la velocidad con que nos llevan los nuevos sistemas, algunos nos quedamos, estamos estáticos, nos sobrevuelan , lo que vemos , lo que oimos, lo poco que sabemos, y tanto que saben los demás de nosotros y el final ..

Más que nunca estoy con Quino, y la voz de Mafalda, es la voz del pueblo para mí  cuando dice angustiada de ver lo que sucedía   ” Paren el mundo que me quiero Bajar “.  No sé si ella conoce la nube de Google, pero me gustaría invitarla a explorarla.  Por eso le hablo a Mafalda y le pido :

– ” Esperame Mafalda, que pronto nos bajamos, yo voy en el 522, el que dice Pocitos, y te  aguardo, no importa cuanto demores.    Lo prometo.  Tengo tiempo..es lo que me sobra.. tanto que  hasta puedo mirar el horóscopo !!

Capricornio–” Tendrá ganas de estar activo hacer cosas y no dejarse dominar por la inercia o frenar los inconvenientes. Aproveche sus energías de forma positiva. ”  Lindo no ?

Hasta Pronto. Hasta cuando gustes.

A reir,para vivir.

Alguien se pregunta porque viven tanto los Uruguayos ?

Tengo una respuesta para los Montevideanos de mi edad..

La medicina cuando  yo era niña, era sencilla y muy avanzada.!! Las rodajas de papa, colocadas a los lados de la cabeza, para aliviar la jaqueca, o  debajo de los ojos, para desinchar las bolsas que se formaban después de algún atracón en los mayores.

Existían las ventosas, que curaban cualquier dolor de espalda, y ayudaban  a respirar a los que se ahogaban , junto con la palma trenzada para abanicarse.

Recuerdo de niña un acto de magia.  Mi abuela tomó un isopo  que mojó en alcohol azul lo prendió y con el hizo vacío en cada una de las ventosas que fué colocando en la espalda de mi tía. Al rato tenía seis o siete ventosas, en lugares diferentes de la misma  y si uno miraba a través del grueso vidrio, veía como dentro de la ventosa la piel se iba para arriba.

Lo bueno estuvo cuando se las quitaron con el mango de una cuchara y el ruído parecido a un beso se escuchó de parte de cada una. Pero ese beso ventosil, dejó en el centro un círculo más oscuro , es decir quedó la piel decorada, digamos estanpada de círculos morados. Un verdadero acto de magia, del Médico en Casa, libro asesor de muchos hogares.

El aceite de ricino, para el crecimiento del cabello, y desenredar el pelo..Y poder decir como mi abuela.” Había una mujer que se peinaba una vez, cada tres meses, y cada vez que se peinaba, entre sollozos  decía ” Pobrecitas las que se peinan todos los días ”

Para las flacas, ojerozas, débiles de pensamiento y conducta, el aceite de bacalao tomado en cuchara sopera,  para los huesos, y ayudar a crecer.  Se molía las cáscaras de huevo, y adentro..

Adentro iba cualquier cosa, por eso éramos gordos hermosos, o flacos débiles, a los que había que ayudar con polenta con buen tuco..Polenta que saltaba dentro de la olla, que te tenías que proteger con guantes para cocinarla durante mucho tiempo, tanto como demoraba el tuco con carne en hacerse, o el puchero, o los capeletis de pollo, casero el pollo y los capeletis, hechos por mi adorable abuela, todos los santos domingos.!!.

Mi abuelo tomaba unas cápsulas, hechas con masa de ostias, que a mi primo y a mí nos encantában y como nos habían enseñado, que nada debía de tirarse, para poder comernos el envase, el contenido se lo poníamos a otra..Nunca supe que se enfermara por eso, hasta que se fué . Ahora pienso que talvez, servían para algo. ” Tarde piaste”

No todo era tan casero, para eso existían las Farmacias, que hacían los menjunjes, indicados por el médico, y no sé porqué todos los remedios se batían, y los que no se batían eran, polvos que te hacían toser o de chupar.

Me daban un calcio, con sabor a limón, que  era simplemente repugnante, no era limón ni calcio, y lo peor no se podía partir, ni con cuchillo, porque no era plano y resbalaba, hasta que me dí cuenta que poniéndole  un trapo debajo, y dándole con la maza, con las que mi mamá hacía más tiernas y grandes las milanesas, lo podía trasformar en pedacitos, facilmente tirables por cualquier resumidero.

Existía la aspirina, que junto a la cataplasma, el vaho de eucaliptus, el paño con alcohol en el estómago o en la frente indistintamente, el supositorio de vacelina, el caldo de gallina, con estracto de carne Swift , no pudieran curar.

Lo que era más difícil, y ahora casi no veo eran los sabañones. Casi todos en las manos, hasta que me dieron la receta, hacerle pichi encima a las manos y ” santo remedio “..

Santos fuimos casi todos..de misa los domingos,  de almanaque ( Ayuda al Culto ) grande con imágenes de santos o vírgenes, que algunos colocaban en el comedor, otros en la cocina, y muchos forraban los cajones y quedaban lindos porque eran de papel satinado, y muy coloridos.

Todo eso ayudó a los montevideanos a mantenernos jóvenes y sanos de espíritu, aunque Ud. no lo crea. Nadie se preocupaba de nombres raros, de enfermedades lejanas, nadie sabía mucho, y los que sabían algo, poco o mucho, lo disimulaban, no era de buen gusto hacerse ver. Faltaba más.!!

Existían entre otras las carreras largas, prestigiosas, ( F. Sanchez ) como médico, cura, arquitecto, abogado, coronel, eran la mayoría de bronce en la puerta, aunque existían de chapa  esmaltada, que se ponía en la puerta o cancel  y podía decir modista, partera, practicante. Era el marqueting de antes, sin curso claro.

No existía la anorexia, ni la abulimia, y si estaba presente, no se sabía, no existía el sicólogo, lo único que aliviaba a los que querían ir era confesarse con el cura .

En un principio fueron los mágicos antibióticos, porque cuando llegaron los que estábamos vivos habíamos adquirido tal inmunidad,  que logramos sobrevir  a la difteria, o a cualquier infección, claro que existía el yodo, hasta para la garganta, por eso  nada nos afectó por muchos años.

Fuimos los pioneros de trasladar una costumbre de bucaneros y presos, y  llevarla al pueblo masivamente. Piensen en la vacuna contra la viruela, la pústula que quedaba primero en el brazo y después en la pierna. Difícil de sacarse ese tatuaje, de la famosa ruedita, Fuimos decanos, del tatuaje, se disimula solamente con manga o cuando la celulitis, te dá de pleno, entonces un pozo más, no hace nada.

Entre Glostora, verde agua para aplastar los rulos, y el amoníaco de la permanente, para hacerlos ,  logramos que la cabeza quedara sobre el cuello, bien plantada, y cuando se quería ir para cualquier lado, un simple té de tilo, la calmaba.

Fueron sabios los que nos criaron, nos dieron la clave para sobrevivir, con poco. Se usaba el poco, somos la generación del 1/2  o  1/4 k  de  fideos , harina y azucar sueltos, somos de un huevo o dos huevos ( de gallina ) somos hechos de papel estraza,  jabón Bao, almidonados con Clausen, y puestos a nuevo con azul Requi.

Por momentos, me siento formada por aluminio Mariposa, y por dentro estoy  esmaltada por Sue . Aclaro que  todavía no me colgaron de ninguna ganchera en la cocina, aunque tengo un dejo de olor a querosene, que se mezcla, con naftalina, la de las bolitas blanca .

Somos longevos,  porque  nos criamos en colchón de lana,  tapados con mantas de la Aurora, tomando miel con limón , y bebimos té de  yuyos en lugar de medicamentos.

Comemos poco ahora, porque  comimos mucho cuando niños,( yo casi nada, pienso que era anorexica y por suerte no lo sabía ) y no es cuestión de andar exagerando…

Algunos viven de la pensión que cobran, y se han transformado a una edad avanzada en los mejores equilibristas del mundo, tanto que van a venir a estudiarnos.

Muchos con su máxima ” comer para vivir, no vivir para comer “, han logrado graduarse en la Escuela de dietética, y estética adjunta de la Universidad de los Jóvenes Expertos.

Espero recibir dignamente  junto con todo el tanto por ciento que integra el Uruguay de gerontes,  a los sabios que nos van a entrevistar. Somos dignos de  análisis, porque , como nos obligaron a leer a Rodó, mejor a Ariel, para los dictados de ortografía, a F. Sanchez, para las tragedias, a querer la patria con Zorrilla, a conocer la geografía con Chevataroff,  la matemática con Martín, la Historia con HD, y saber las fechas patrias de memoria,  juntos con los versos de Juana de América , para recitar en cualquier salón y cuando lo indicara un mayor, y de ello salimos indemnes a cualquier cambio. !!

Somos dinosoarios, sin película de ciencia ficción., lo nuestro es milagroso. Vengan por favor, estudien nuestra genética,  vale la pena.!!

Somos los viejos nostalgiosos, somos ricos como un chocolatín Águila, con figurita incluída, y tenemos mucho fósforo, más que las cajitas de cartón con banda elástica incluída, somos los longevos abuelos, los bisabuelos de muchos.

Somos Asesores, Consultores, Economistas de Primera, Magos , formamos el teatro de Los Equilibristas, somos los analistas más certeros, porque al conocimiento agregamos la experiencia de vivir o sobrevivir,

Somos algo increible.. y no es por darnos lustre.. Estamos en  la estación Carnelli, pero sin Ferrocarril, que nos traslade por la República,  y ahora y por un tiempo fuimos y somos Presidenciables.. … Y todavía nos reímos.. De no creer..!!

” Discuculpe… Con Permiso..Ud. Primero..Siéntese Sra…Sería tan amable en decirme..Gracias..Buenos días Srta…Con su perdón ”

Como se decía antes…