Silencio que habla.

Con los brazos extendidos, abiertas y juntas las palmas, frágil el cuerpo, mañanera la boca, y el pelo oscuro extendido como alas.

Sin conocimiento del abismo, se zambulló en una entrega total, entre las puntiagudas piedras de su playa.

En lastimada espera, desea en silencio una palabra, cuando hace años que quedó la voz en calma.

Foto de Stella. Punta del Este. Maldonado.

Foto de Stella. Al fondo se divisa la Isla Gorriti. Punta del Este. Maldonado.

El sentido de pertenencia.

Tan vestido, tan desnudo, tan rugoso y rústico, como el mármol travertino formado en cuevas.

Se deja adormilar, y quedamente entra en ese morado de quietud absoluta, donde las pequeñas grietas azules, se agrandan, invaden el sitio, y es de aquí, de allá y de más allá.

En soledad los errores, las caricias, la boca sin voz, los prejuicios, la incertidumbre; como la definición porosa de lo que es tuyo ..y para todos lo imperfecto lo inacabado hasta la finitud de tu umbría..

Foto de Stella. Serie Blanco y negro. Ciudad Vieja.

Los verdes

” Largas noches y días
una proa te cortó sin parar
y tu centro no cambiaba nunca,
círculo verde del mar.” A Storni

“Bajo el verde cielo adolescente,
tu cuerpo da su enamorada suma.” O.Paz

” Yo fui una vez como ese pozo oscuro,
y fui como la forma de esa nube,
como ese gajo verde que ahora sube
mientras su sombra baja por el muro.”J.Buesa

Una vidriera refleja el andar del mundo disociado, donde se unen los colores, las formas, las estridencias, las texturas, yace inmune la casa, el auto, las luces, la cúpula, las ramas de los árboles, junto al precio de las cosas. Emerge triunfante

el trajinar incesante de las gastadas horas, bajo una melena roja sin cabeza.

El verde luz la sostiene, la comprime, la define, formando círculos en su entorno.

Texto y fotos de Stella de Punta del Este, Prado, Centro Cordón, respectivamente..

Cascoteado

La historia, sin fundamento, con pliegues de ausencia, emerge del verde amarillento.

Entre avisos inconclusos, con vidas a medias, y colores bastos.

Surge el ojo avizor, vigilante zafral del feminismo en el cascoteado muro, hasta la demolición.

Foto de Stella

La corteza de la ausencia

Tanto tiempo pasó, que lentamente, comenzaron a desdibujarse de la memoria, los gestos adquiridos, los pliegues de la risa, la separación frontal dada al enojo.

Quedaron mustios los oyuelos al faltar la alegría, en su boca sin risa. .

Se perdió el torso musculoso, y los miembros fueron dibujos de aquel añorado niño..

Cuando le preguntaron como se llamaba, ya había extraviado el nombre, buscando la voz ajena.

Era el otro en la multitud, ése cuya sombra indagan su silencio, los que lo amaron en su entorno.

Lentamente, dando pasos inseguros, con una rigidez que enfrenta a la mente, yace en la temida ausencia de haber existido.

Foto de Stella

Este es uno más de los relatos que escribí sobre una temida enfermedad, que aqueja a muchas personas. El nombre lo pone cada uno, de los lectores.

” La Navidad de la Anacahuita.”. sobre un hijo que no sabe que hacer con lo problemas de su padre…” Se dice así mamá “.. una familia que ante la enfermedad de su madre, se desespera buscándola…..” El nuevo ocupante “…una tristeza que me tocó muy hondo; porque las heridas de la soledad no las cierra el tiempo….

A Bruno que está lejos, y cerca; un cuidador que sabe lo que es ” el aquí y el ahora ” cuando el sufrimiento puede ser igualitario.

Los azules

Son fotografías de mi país, nombradas sin orden alguno
De vitrales de La casa Ferrando, hoy librería Puro Verso en la Ciudad Vieja; de las pinturas efectuadas a un hermoso cine abandonado, de unos chorretes de pintura, donde el descuido se hace arte en los colores, a un solitario barco del puerto de Punta del Este, a una parte de los ventanales del sombráculo del Jardín Botánico, a una pintura de Paez Vilaró, a un pequeño lago y sus reflejos, a unas plantas mecidas por el viento; a una cúpula como eje de luz, de un hermoso edificio de apartamentos, a una playa desierta, donde una visitante camina por la playa en busca de piedritas,; a parte de un estupendo grafitti, donde el ojo es sostenido por un pequeño hombre, para que sepamos mirar…

Unidos todos por el azul del cielo infinito
Gracias por acompañarme.

Fotos de Stella.

El amparo

Levanta la ternura de la hierba húmeda, la cobija, la valora, la une ; y en ese trasmutar sin detenciones, hace atado de leña seca.

Con ella calentará el brasero, iluminará la estancia interna, y dejará como fanal la siembra del apego.

El asombro, el miedo, la alegría, la confianza harán las brazas, en las tristes despedidas o en el añorado encuentro.

Todo será rutina que llevará su tiempo.

Y cuando con todo su poder invada el humo y quede la gris ceniza de perfumado incienso; con la filtrable memoria, los nietos de los hijos, preguntarán quién recolectó las ramas, quién inició el fuego?

Foto de Stella

Las casas hablan por tí

 

Son tu rebozo del vivir, la morada, la cueva, el apartamento, el refugio, el sitio, la casa, la finca, el rancho, el palacio, el domicilio, el piso;  más que eso, si deseas serás el hornero de tu nido de barro.

 

Escuchas lo que dicen?

Conversan sus revoques, sus cimientos, sus techos, su caños, sus drenajes, sus detalles de fachada, sus cables,  sus puertas y ventanas, sus pisos, sus patios, sus impúdicos baños, sus trancas, sus cerrojos, sus corazones de cocinas.

Lloran sus óxidos, añoran sus colores, palpan la desidia, se elevan, se aplanan, se ajustan, se engrandecen. dicen del vandalismo, muestran su holgura, su forma bella del sentir

Las empujan las calles, las veredas, las aprisionan sin piedad las rejas perimetrales,  las perfuman los jardines, las adosan los espacios, las ensordecen las alarmas,  las olvidan, muchos las protegen, las engalanan los poseedores,  las herencias las pelean, las cotizan, las subastas las enloquecen, las añoran los niños..las embellecen los recuerdos.

 

 

 

Sientes, sus  lamentos, sus desgastes, sus risas, sus cantos?

Escuchas lo que dicen ?

 

 

 

 

Portón de hierro; donde la casa de los otros hace morada. Calle Adolfo Berro. Serie puertas, portones, ventanas
Cuando la herreria se transforma en arte. Antigua Casa Quinta. Avda Agraciada.
Uno de los primeros Hoteles de Punta del Este, transformado en apartamento para vivienda Calle 20.
Puerta trasera. Serie Puertas , ventanas., portones

Antiguo vivero. Jardín Botánico.
Antigua casa de mi abuelo. donde en la planta baja funcionaba su tienda. Luego la planta baja pasó a ser Sucursal Bancaria.
Terreno hacia dos calles.
Demolido, para la construcción de torres de apartamentos. Calle Andes y Soriano.

Fotos de Stella .Montevideo-Ciudad Vieja. Prado. Maldonado. Punta del Este.

El Hornero.

 DISTRIBUCIÓN: El hornero es endémico de Sudamérica meridional. Habita el este, centro y sur de Brasil, desde Goiás y Bahía hasta Mato Grosso y Río Grande do Sul; Uruguay, Paraguay, este de Bolivia y Argentina hasta Chubut. … Es un ave sedentaria; no migra

La llamada del Jacarandá

Te brindo mi ventana, abierta de par en par, para que la luz del cielo infinito te bañe en bien para los demás, te inspire, con el azul violáceo, sobre los tejados y llamando sin restricción alguna encuentres al Jacarandá en flor.

Mira y reflexiona sobre el posesivo Clavel del Aire, como hace el cambiante, en ese tuyo y mío, sobre el árbol sin protesta.

En ese darse sin resistir, en el abrazo universal, en el cual enlazo con trenza de tiento finito, los deseos, los tuyos y los míos, de los que se fueron y volverán..

Todos están aquí tan cerca que los presiento, sin palabras sin augurios..

“Amigo, ven; mira qué tarde.

Siente el alma universal; que la pereza
abandone tu espíritu indolente .. . .
Sé como el cielo tú: medita y reza.”

Luis.G.Urbina

Fotos de Stella

Un canasto con grafiones

Cuando conocí a Rita..dice, mientras escarba en la memoria..

Se detiene, respira profundamente, mira y sonríe, al jóven que está delante.

La luz tamizada por la persiana, hace óvalos en el piso, Tomasa juega, salta, ronronea en gris y blanco.

Comienza a enderezarse, su silueta se estira en el sillón, y ahora su cabello blanco luce más en su poquedad.

Conoces los grafiones pregunta ?

Abuelo, nunca los probé, creo que mamá me dijo, que a tí te gustaban mucho..son parecidos a las guindas…creo que ahora no hay.

La guinda es su prima, es la cereza silvestre de carozo negro, la de la flor en ramo.. ..Mi abuelo tenía en la quinta del Manga, plantados varios árboles de grafiones..

Se detiene, ahora la memoria lo posee, y vuelve al comienzo.

Cuando conocí a Rita, aprendí a oler, palpar, a saborear los frutos rojos, agridulce..Porque Rita era…. abre las manos en un arco grande,..era como un canasto de grafiones.

Baja las manos, y lo ilusorio crea forma y lo deposita sobre sus piernas.

Lentamente, comienza su festín. Los tiene a su alcance, los acaricia, los saborea, los mastica, y separa su carozo, y con un gesto repetitivo los va tirando al suelo, mientras Tomasina busca, entre la luz y la sombra lo inexistente.

Rita fue antes o después de la abuela? le pregunta

No responde, sigue degustando.

La soledad lo está llevando a esos matices ácidos y amargos que tanto le caracterizan.

Rita fue siempre la fruta carnosa, que pende del árbol, no tiene tiene cerco.

El jóven lo mira, lo abraza, lo comprende, evita las preguntas inútiles, que desnudan tiempos.

Le acaricia las manos, y pausadamente desteje la trama .

..

El niño que hubiésemos querido ser

Yo pensé que quien llamaba era un objeto interno necesitado, o uno externo necesitado y destruido, que llama a la persona para que le ayude. Pensé que “quien llama” era el súper-yo o el objeto dañado mismo (…), pero quien llama es el niño que hemos sido. El niño que hubiésemos querido ser.

Marie Langer, psiquiatra vienesa

 

La llovizna finita impedía a la niña ser la Primavera. 

La quería azul, amarillo, rosa, blanco, verde. Igual a sus mágicos lápices de colores. 

La quería deleitable como el chupetín de su hermano más pequeño, pero lo que ansiaba la encía, era el mordisco goloso, en el agua dulce de la sandía

Ya van a llegar le decían; pero los tiempos de rodillas amoratadas, no sabe de mas apremio que el momento mágico del arco iris, en las pompas de jabón.

Y se enoja, llora, y combate contra la lluvia, contra el jardín, donde es suyo el jazmín blanco y pegajoso.

Muchos años después, cuando los árboles se miden por la proyección de su sombra, y los colores se ahuyentan, llevándose la h aspirada, se coteja la vista, junto con el sabor y se elude el gozo de la dentellada…

Aún le queda el aroma, por descifrar

Eladia Blázquez

  Eladia Blázquez   Letrista, poeta, pianista, compositora y cantante (24 febrero 1931 – 31 agosto 2005) Lugar de nacimiento (Buenos Aires) Argentina     No Permanecer y transcurrir. No es perdurar, no es existir. Ni honrar la vida. Hay tantas maneras … Sigue leyendo

Sin Linde

Donde se une la arena con la espuma,  las conchillas hacen pisos negros y azulados, y  las rocas dejan la rompiente con música..

Ahí donde el sol hace sombras chinescas y el calor deja la piel brillosa y los ojos transparentes.

Donde sin linde, el amor tiene colores y poesía, y el foque como vela mayor puede ser la  guía en la ensenada.

Ahí te espero sin término.    Anhelaremos  juntos..

Foto de Stella.

Andar a tientas…


Andar a tientas, perder el rumbo y seguir la ruta.

Impostor tiempo, que no te detienes, y hallas en las pequeñas esencias de las cosas, los dichos, las equivocaciones.

Recuerdas momentos fútiles, esos sin sentido y se pierden en los pliegues de la memoria lo fundamentales.

Cuantas emociones acumuladas, sin solución, mal planteadas.

Como los restos grafiteados de una senda.

Fotos de Stella. Serie Grafitis.

Sin palabras

 

Aunque la mente viaja rápido y se engulla las distancias;  logran subsistir la ausencias sin palabras, sin mensajes, sin prohibiciones, y hacen la vuelta , sigilosamente al  paraíso, sin revancha.

 

Foto de Stella.

 

 

El amor Julio Cortazar

 

 

Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Julio Cortazar

Foto de Stella. Serie Grafiti

Días de llovizna

A la mortecina luz del aislamiento, sin romper el cerco; la espera se alarga en llovizna.

Se transforman los jardines, se reducen en llamados de voz las rejas,  y se describen en palabras confusas y bellas, los pasos dados.

Se hace brillo engañoso, el túnel vegetal de viejos plátanos, que supo anidar amores de agua nieve.

 

Foto de Stella. Avda. 19 de Abril. Serie,tormenta, lluvia, neblina,

Dias de bruma

Lo que se graba duele, en ausencia de la piel amada, se fractura por falta de adhesivo, pierde intensidad, se afina, se hace seda, deja solamente al que ve ese mirar sin divisar.

En la espera silenciosa de la casa muda;  escribo lo que las palabras dictan, lo que los sueños indican.

Me pierdo, me recreo, y vuelvo siempre al nido, como una gloria, como un castigo.

 

Foto de Stella. Serie lluvia, bruma.

 

El sumidero

Casas abandonadas  XIV.

 

Eres el sumidero, de madera noble, tallada de olvido.

Grita tu desdentada boca con avidez por las cartas, por mensajes dados y no recibidos.

Te veo tan hermosa vecina de la puerta ajena!

No tienes, mascarilla, ni barbijo, ni careta..Te descubres al llamado, no existe la aprensión a la soledad, al abandono involuntario que transporta al hastío.

Llama a la puerta edad, eres el remitente, no temas, no contagia el susurro del viento al pasar por su fisura, escucha las palabras, la voz, el sonido.

Foto de Stella. Serie puertas, ventanas y balcones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La vida lenta.

Densa, monótona, repetitiva hasta el hartazgo. Desinfección, prevención, alcohol, enfermedad, lucha, aislamiento, cuarentena, muerte.

Pesa lo vivido y agilmente nos transformamos en  números.

Plúmbeos los informes, estadísticas sanitarias y económicas, música de antaño, fotos acartonadas, rígidas prevenciones…

Se difuminan los colores, las aromas, olvidas las voces, desconoces el uso de la tuya, trastocas las palabras, estás varado en tu propio recinto.

la vida se baña en gel, te acuna el pasado, te sientes niño, desprotegido. Acatas sin necesidad, o con ella viajas a conocer a la Cátedra de Infectología

A quien obedeces? Al que se fue, al que te mira, al que augura sin conocimiento, al optimista con base sólida. Todo se vuelve restringido.

El miedo tiene sed de aire; pero todos los que pueden tapan la sonrisa, cambian el llamado, bajo el barbijo.

Queda el remanente de lenta vida, con basamento en un  acontecimiento que no se da, con presente que necesita tutoría.

Tenemos más, más de lo mismo hasta su propia coagulación.

Foto de Stella