Un hombre callado

Calló desde niño. Acostumbrado a obedecer, la mayoría de las veces recibía las reprimendas que tendrían que tener otro destinatario, su hermano mayor.

Calló de jóven, y lo que no decía lo volcaba en una imaginación desbordante y una mente de inigualable lucidez.

Eligió el amor,  asumiendo los riesgos, y enmudeció ante situaciones previsibles. A sabiendas, a conciencia, sin límites.

La madurez de él con sus luces propias, encandiló a muchos. La benevolencia en el trato, la humildad de sus acciones, lo llevaron a la cima.

La vejez lo sacó lentamente de su sitio. El hombre callado deambulaba, balbuceando incoherencias por los rincones. Le quitó su andar gallardo, le regaló el vértigo, la ofuscación, y las palabras incorrectas.

La casa se convulsionó, se movieron los cimientos donde estaba construida. Nadie creía lo que veía, pero era así. Corría veloz la desorientación, sin culpa.

Cristina se acercaba a ése anciano y con amor le hablaba.

– Papá soy tu hija Cris, tu reina.

– No eres mi hija, repetía el anciano.

Prendía las luces para que la pudierá ver tal cual era y con angustia le replicaba

– Papá mírame por favor, tengo tus mismos ojos claros, soy tu sol, tu pequeña, tu amor.

Muchas veces las lágrimas quedaron retenidas, imposibilitadas de escapar.

-Ya vendrá la lucidez, y me va a reconocer. Pero cada vez veía más menguado su retorno

Ella se acercaba, y el padre repetía lo mismo, un estribillo grabado en la mente, algo muy hondo.

– No eres mi hija, estás liberada.

Tantas veces la liberó, la desgarró, la desató, la desprendía de su lado en cintas invisibles, en caricias dadas, que cuando la muerte llegó, ya eran dos los agotados corazones, el que se marchaba y el que quedó convencido de la verdad de las palabras.

Ahora,  es Cris la que calla…

Foto de Stella

Foto de Stella

9 pensamientos en “Un hombre callado

  1. La historia de niño se repite en la vejez. LA genética, la historia social, persiste querida amiga deja huella. Él que fue luz de su hija, ahora después de muerto La historia vulve a repetirse. Gracias por dejarnos tu historia, siempre llena de emociones. Rosas y te abrazo con el cariño de siempre..

    • Es uno de los relatos escritos sobre una enfermedad que aqueja a muchísimas personas en mi país. Entre otros menciono. La Navidad de la Anacahuita…Se dice así mamá..
      Dejé un final abierto y callado.
      Gracias por las rosas tan hermosas!

  2. Hola mi querida Stella, que triste relato, llega muy dentro, duele, muy bien escrito y descrito.
    Cambiando de tema, te dije que te iba a dar una sorpresa; hace tiempo le pediste a Danshaggy que contestara a mi carta:
    https://serunserdeluz.wordpress.com/2017/02/22/carta-de-amor-a-mi-alma-gemelacompanera-2/
    Finalmente la respondió, no lo hizo a tiempo porque no tenía wifi, luego se le pasó, ahora ya no necesita de tecnología, yo lo canalizo y publico por él; aquí está su respuesta para mí y también para concederte lo que le pediste:
    https://aquevineadondevoy.wordpress.com/2017/08/29/carta-de-amor-a-mi-flama-divina-en-respuesta-a-su-hermosa-carta/

    Espero te guste, a mí me encantó.

    Abrazo de luz

  3. Me alegro de haber descubierto este blog.
    Me encantaría invitarte a tomar un té en el zoco conmigo para que sigamos charlando.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

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