Días circenses

 

Moral y Deseo. 

Un blog, para meditar, para conocer, para la discusión, la reflexión, para deleitarse.

Idea, obsesión y enamoramiento.

Copio la respuesta a un comentario mío, en éste escrito, donde en parte discrepo con algunos comentarios y doy la razón en muchas de sus afirmaciones.

 

 

Sé que quien descubre el amor y lo hace perdurar halla la felicidad, pero, ¡es tan difícil!, ¡agraciados los que lo consiguieron! Cultivar el amor, pues tal es la labor necesaria, es quizás la más ardua de las labores. La mayoría de los mortales nos resignamos a las migajas. Un fuerte abrazo.


Días Circenses.

Verdad, qué crees en lo que te estoy diciendo ?

A prepo hablaba . Todo lo hacía y decía así. Pocas palabras, todas órdenes.

Lo bueno de todo, era que se sentía víctima.  A él nadie lo entendía.  Si lo entendían, era de casualidad.

Así no se puede vivir! Tan imperfecto todo ! El discurso tan vacío!

La ira. Bilioso. Se aposentó el desamor.

La casa en silencio. Sin risas, sin roces, sin una palabra fuera de lugar. Señas de mudo. Lo que sobraba era espacio.

Tanto sitio había, que llegó un momento que no supo con que habitarlo.

Fue cuando ingresaron, los domadores, los enanos, los monos, los prestidigitadores, los magos, y el público.

Tuvo su propio circo.

Los trapecistas fueron sus ideas, y de un lugar al otro, en un vaivén de furia contenida.

Las palabras eran los payasos, y a cachetada limpia aunque falsa hacían  reir a los que miraban de afuera.

Fueron todos llenando la escena, y en la arena, entre arriesgados motociclistas en el globo de la muerte, el domador de tigres y leones, los caballos bailarines, el hombre mono, y el grande Gulliver, y una orquesta,  con un tambor de hojalata, dieron vida a donde no la había. Entre aplausos…

Se quedó con las luces, los andamios, la boletería, los carteles, los banderines,  las jaulas, y sobre todo con la carpa!

Quedó  la  equilibrista de un solo hilo, los brazos abiertos, un sombreo gracioso, la mirada al frente, caminando en el vacío, suplicando no caer.

Todo lo demás del espectáculo, se lo llevó el tiempo, porque a ése gran elefante blanco nada lo detiene.               Nada ni el salto doble de la muerte.

Foto de Stella

Parte central de un relato publicado en el 2010.

 

Prepo. sinónimos –  A la brava, a como de lugar, a lo cabrón.