Si el amor es pecado…

...ya está bien castigado, ¿ pero si no lo es ?..: ¿ En qué cosecha de purpúreas rosas florecerá después ? ” G.A.Becker

 

.

Caminaba presurosa.  Se acercaba la noche, el otoño barría la calzada. Lloviznaba. El olor a salitre la envolvía , el viento se adhería a su ropa, esculpía su figura, mostraba sin pudor su bello cuerpo, sus turgentes senos, y al llegar al rostro, entrecerraba sus enormes ojos.

Era hermosa en verdad, y lo sabía.

Llevaba en su mano un regalo envuelto en un papel azul y plata. Festejaron con ella sus amigas de Curso, sus veintidós años! Se sentía felíz. Estaba enamorada. Su primer amor era compartido. Él era casado. No importaba!!

Eran tan grandes sus ansias de quererlo, que de su mente su imágen no sacaba.

Sentía el ruido que hacían las hojas de palmera, cuando sin querer el viento  friccionaba. Esa melodìa por cuadras fue su compañía. Se habían ido las gaviotas.. Pensó que en algún lugar del mar se refugiaban.

Foto de Stella

Foto de Stella

Cuando Gorlero se estrecha, se dobla en el final , cambia de nombre, Vela Mayor o El Foque,- ahí estaba su casa.-
Antes atravesó esa calle que se desmaya sobre el mar, esa que en altas olas deja espuma blanca, que ruedan sin dueño por la Rambla..

Se detuvo un momento en la calzada, buscaba las llaves para entrar.

Él estaba ahí. No lo esperaba!!

Lo miró, sus ojos asombrados se abrieron, y la corona de pestañas hizo luz esa mirada. El frío azul de los ojos de él, los separaba.

La empujó suavemente contra la pared de la casa. Sus talones tocaron el zócalo de laja. Le tomó la mano, su boca buscó la de ella; la mordía, la besaba.

Una detonacíón.

La onda subió las escaleras, entró por la puerta y se detuvo en el aullar que hacían las ventanas. Se transformó en arrullo…en canción de Nana !

Los dos cayeron.

Un hilo púrpura salía de su boca y en laberinto cruel se desgranaba en lágrimas. El salitre se apiadó de ellos se transformó en anubarrado gris. Brillaron las tres llaves plateadas.

Su cuerpo en loco espasmo final, empapado en sal se hundió en un adiós, donde se guardan los besos dados y las lágrimas.

 

Publicado hace siete años para.

Ni una más!

Las mujeres de Negro.

Cada 21 minutos la Policía recibe una denuncia de violencia doméstica, el delito más denunciado después de los hurtos.

Entre el pulgar y el índice

En el espacio que queda entre el pulgar y el índice, cabe un día, así mide la distancia la imaginación mía.

Así que junto  los dedos sobre la palma, para que no se escapen los hermosos que he vivido.

Cuales son aún los que me faltan, esos son los indefinidos.

 

 

fin-de-ano

 

Gracias por acompañarme desde hace tantos años.

Brindo por ustedes y con ustedes, amigos míos.

Los estoy abrazando.

 

Foto de Stella.  Museo Romántico.

 

El niño pobretón.

Un niño y una mujer mayor pedían limosna en la plaza. Hacía mucho tiempo que lo hacían.

Cuando los vecinos hicieron la denuncia al INAU, el niño desapareció de la zona. Las conciencias se aquietaron.

Hay dejadez de medios en dos etapas de la vida; la niñez y la vejez. Las dos forman parte del círculo de la desprotección

Ahora hay un hombre mayor, casi imposibilitado estirando la mano, en un dame sin horario, la misma mujer duerme sola muchas horas en un banco, y un marginal  ocupa todo un asiento, con sus varias bolsas de eternas pertenencias.

Los graffitis de la pared, hablan de un renovado arte, burlándose con larga y roja lengua, de los paseantes entre árboles de plásticos, y las brillantes estrellas luminosas.

Todo se anticipa en la ciudad, las compras, la decoración de las vidrieras, los precios, los préstamos y la desolación.

Los umbrales se ocupan, es para muchos el único cobijo, vienen juntos, forman una oscura colonia y toman los resguardos de cuanto portal encuentran, cada saliente de balcón, cada rendija, son la fotografía negada a los turistas y regalada a los citadinos.

Todos entran ofrendando en la fiesta de los allegados y conocidos.

Se espera el milagro del niño pobretón, donde hay tanta estremecedora invalidez, física, cultural, moral, económica, de pensamiento, de creencias, de forma.

Por eso cualquier mano se puede fisurar, resquebrajar, la de los otros, la mía, y caer ante la indiferencia…Hasta la de las estatuas…

 

Foto de Stella. Serie blanco y negro.

Foto de Stella. Serie blanco y negro.

La absolucion

Miré sus ojos, ví la indefensión.

Perdoné heridas, que deja ése empujar siempre a un limitado espacio.

Sostuvo la mirada, pero toda ella me absolvía sin acto de contrición mediante.

Volví sobre mis pasos, ya no estaba. Se marchó; desnudó mi alma, sin decirme que me amaba.

 

 

Foto de Stella

Foto de Stella

Cincuenta palabras.