El custodio

Foto de Stella

Foto de Stella

 

 

Cuatro esquinitas
tiene mi cama,
cuatro angelitos
guardan mi alma.

 

Donde se esconde el ángel de laguarda, en qué lugar secreto está?

 

Roció la casa, hizo la llama, escondió su cuerpo al resguardo de la humedad de un baño y espero con saña.

Se hicieron antorchas vivas cuatro pequeñas niñas durmiendo en sus lechos, y el amor trasnochado hecho madre, que él creía maldita, sufre en los largos letargos del quemado.

El humo lo bendijo, y en gris compasión murió ahogado.

La realidad, tejido de alambre de púas que nos hiere, cerco maldíto que no cambia con secas lágrimas.

Se puede ignorar huyendo?  Se puede gritar desde el silencio? Se puede enmudecer oyendo?

Se puede…si se ha visto el cielo de los ángeles malditos, donde desde sus bocas los custodios fingen bendiciones.

 

  • Es el segundo relato contra la violencia doméstica, sobre la realidad de mi país que escribo. Exento fué el primero. Creo en las utopías…y espero que las mujeres de negro sean escuchadas. ” Ni una menos “