Los extremos del gusano loco.

 Fio.

Hoy 28 de diciembre es el día de ” La inocencia te valga ” y por éso mismo hace cuatro años comenzó mi Blog.

Aclaro no para embromar o burlar a nadie con mis palabras, es para que yo recuerde lo que estoy confeccionando y no me engañe a mí misma.

Comencé mi experiencia para probar como salía el pedido de uno de mis hijos. ” Mamá, escribí algo de tu época, agregá alguna emoción que hayas vivido, porque todos sacan de Internet, y casi todo va a un sumidero. Dejá algo para tus nietos ” Hasta ahí sus palabras, no sé si textualmente. Con una PC prestada por él, en inglés comencé mi odisea.

Hasta que….Me compré una Toshiba, y comencé las clases. Cuatro años con alguién increíble que me abríó al  mundo mágico de la comunicación, por Internet Mi primer relato fué.

Me compré una Arroba con Pamela.

Después pasé a no sacar las fotos de Google, subir mis propios sentires de luz y color, y buscar lo que mejor se adapte al cuento. No quieran saber el trabajo que da eso. Una es la fantasía de un relato y otra muy diferente la realidad imperante.

A todos los que llegan a mi sitio, a los que leen y comentan, a los que no se atreven a hacerlo, a mis amigos y a los que creen que la perseverancia logra templar el espíritud, van todas mis palabras de agradecimiento  y mis deseos. de un.

Feliz año nuevo.

Foto de Stella

Foto de Stella. Gusano loco.

Usos y Costumbres.

Te cuento : Al sur del sur,  desde mucho antes de que yo llegara al mundo,  cuando  los Montevideanos se creían tan franceses que hasta los niños los  importaban  de Paris,  no en avión o barco, los traía un ave casi desconocida  por éstos lares. La cigueña.

A los bebes, los tiraban por la chimenea. No sé donde me habrán dejado a mí, que no teníamos estufa a leña. ! Ya sé en casa de abuela que tenía dos…Vaya machucón.!

No te parece maravillosa y elegante la explicación de los mayores.

Luego fué más didáctica, entramos a la era órgánica, porque llegaban los bebes  en  repollos y calabazas de huertos soñados. Creo que tiene que ver con la economía, verduras baratas, y rendidoras. Cuantos pequeños se habrán quedado mirando el minestrún preguntandole sus dudas.!

Se ocultó durante tanto tiempo la concepción  y la muerte, que los pequeños llegaron a confundir los dos extremos.

Quedaron sin sexo, los padres y los hijos como ángeles, pero volando ambos en una gran nebulosa.

Eran tan mágicos los dichos que llegaban hasta lo imposible.  Nacías casi de la nada,  y era algo habitual, y cuando morías te transformabas en estrella. Por éso a los muertos no los volvíamos a ver, estaban tan alto, tan alto que no podían regresar.

El cementerio era el lugar para llevar las flores, y asustarse de tantas esculturas, ángeles, macetones, capillas, cruces. No te decían que ahí estaban los que tú habías  querido, no existían los huesos de los muertos, menos sus cenizas.

Me alegro de los juegos,  por los niños que fuimos, La mancha agachadita, La escondida, Jugar a Los padres y a Los doctores, o ver La diferencia.

Porque escuchando música por la radio, yendo al cine a ver a Tarzán,  y leyendo  Billiken, y Paturucito, si sabías leer e interpretar, lo que se dice desayunarte no lo ibas a lograr. Seguías siendo un perejil.

Una amiga muy sabionda, un día nos dijo a tres chicos que jugábamos con  ella que sabía cómo se hacían los bebes.

Cómo?  preguntamos todos.

– No vienen de ningún lado. Los hacen, el padre y la madre, por el ombligo, y están mucho tiempo adentro de la madre para ser iguales a nosotros, pero en chiquito.

Mirá tenía algo que ver el misterioso ombligo, que por años pensamos que para lo único que servía era para juntar peluza! Si seríamos papanatas, no habernos dado cuenta antes.

Fué lo más cercano a la realidad que llegamos en grupo. Le erró al lugar de la cita. Después cada uno fué perfilando sus propias conclusiones por medio de escuchas. Haciéndose el distraído también se aprende.

Aunque parezca atraso las leyendas dadas por nuestros mayores,  me hacen pensar, que  tenía la ocultación de los extremos, algo de poesía, misterio, candidez y mucha religión.

Son dos pantallazos de una infancia que se basó en dichos ajenos a la realidad.

Toda ésa época de ocultismo yo la veo que tiene algo del trayecto del  gusano loco.

Sentados los niños, siempre sobre  las mismas vías de contacto, en igual trayecto, llegando en un viaje corto en circulos, a destino.

Ni siquieras comprábamos los boletos para el viaje. Misión imposible.

Evalúa las conclusiones como quieras.

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Como una postal.

Casi exitoso..♠

Foto de Stella. Jardín Botánico

Foto de Stella. Jardín Botánico




Él era el prototipo del triunfador.  Nada lo detenía, o lo saciaba. Voraz en  todo, desbordante, tenía brazos de pulpo, y jabalina de triunfador. Daba en la distancia.

El mejor traje, del más exclusivo sastre hecho de medida a la ambición, de su andar apurado.

Las letras de acero en la puerta de cristal indicaban sus méritos, como si fuera cierto el brillo que emitían.

Dejó pasar por no ajustarse a la composición que tenía de la  felicidad, una vuelta de ronda y otra, y otra. Oculto en pliegues su yo, trabó su pasado, y exhibió  su título y el poder del dinero.

Cuando llegó  la cuenta del ahora y aquí , era una postal antigua con flores altas..

Cree en lo  insustancial, en el fetichismo de comenzar el año nuevo con el pie derecho. Estaba y aun está indisolublente unido en extraña comunión a los hechos del mañana .

No aceptó el cántaro ofrecido y le llegó a su vida como un simple regalo, la noche.

Tiene su Sistema Generalizado de Preferencias.( SGP)  y  se encuentra en el puente , mirando en el espejo del agua su imágen difusa, enfriándose lentamente en una extraña agonía de soledad.

Solamente que él no lo sabe, no le interesa, no se da cuenta.

Foto de Stella. Pequeño puente del Arroyo Miguelete.

Foto de Stella. Pequeño puente del Arroyo Miguelete.



PD. relato de menos de 300 carácteres.


Un cielo estrellado.

Hace unos años, nos reuníamos unos cuanto blogueros  y hacíamos todos un cuento de navidad, y resultaba enriquecedor el resultado. Éste año creo que me he quedado sola, espero que otros respondan. Para el relato me apoyé en no saber decir no a tiempo.  Porque mis amigos la navidad es el momento en que se reune la familia festejando la llegada del niño. Vaya novedad!

Pero hay navidades tan cálidas que muchos de los comensales terminan achicharrados bajo un cielo estrellado.

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La tía Antonella , extendió el mantel blanco con el borde de puntillas, bordado a mano,  el de los buenos tiempos y puso sobre la mesa, en un cuenco azul, las últimas manzianas verdes de su árbol, y en una jarra de cristal el zumo anaranjado.

El calor quemaba, pero tenían la sombra de los añosos árboles y los aleros, ahí donde hacían nido los picaflores de la infancia.

Cada uno de sus primos y vecinos fué llegando con algo para compartir, y lo fueron colocando sobre la mesa, para la cena. Aldo había llevado tres botellas del vino frutado, que tanto le gustaba a la dueña de casa. Ése que hacía cosquillas sobre las narices de los invitados.

En buenas copas fué servido, y como plato de entrada, una ensalada con las verduras del pequeño huerto.

La tardecita se hizo noche. Conversaron tanto, disfrutaron de lo que había, que era mucho, y nadie habló del calor que sentían, y de las molestas mariposas que hacían círculos efímeros sobre la luz.

Sobre la fruta, un merengue espeso, donde se sumaba la crema batida que sabía a gloria.

Fué una nochebuena, sin árbol, sin Papá Noel, sin nacimiento, sin lucidos obsequios.

Aldo supo  que no tendría otra noche tan santa cómo ésa, donde se escuchaban unos a otros, donde pudo decir que sólo se encontraba, y brindar por todos los que no estaban.

Se sentía dueño de las risas que lo acompañaron en la jornada, decía gracias a cada uno por el regalo que me  han dado..

No necesitaba nada más..tenía dentro de sí, el beso dado, el recibido, el abrazo fuerte, el saberse dueño de un sitio, y sobre él un cielo estrellado.

La voz fuerte se sintió.

– Aldo despierta, te quedaste dormido, y estás apretando con los pies la bolsa de los regalos.

Al instante los ojos se fijaron en quien hablaba y en el piso. Sobre él estaba la gran bolsa  que contenía varios regalos y sobre la mesa del comedor, las cajas con todos los confites, y las bebidas, para llevar.

– El próximo año vamos a pasar la navidad al campo, y a comer algo sano, y no pienses en comprar nada. Sabes Maricel, estoy harto de éstas fiestas, y aunque todos colaboran, quiero sentirme bien, con un cielo estrellado.

– Querido es el calor quemante el que te está haciendo mal, en sueños dabas las gracias, y  la mano a quien sabe quien, cuando no te rascabas la nariz,  ahora que te despiertas, quieres abandonar a todos, eres muy desagradecido con mi familia que tan bien te ha recibido y nadie se fija en…

Sabes que no me gusta discutir, así que…  Aprontate rápido Aldo, que hay que cargar las cosas en el auto, que Sarita nos está esperando.

Foto de Stella.

Foto de Stella.

Por Dieciocho…

Fotos de Stella.

Fotos de Stella.

Naciste en el bajo, reo, taíta, mal visto, fulero.

Genuino y prohibido, sabor de pecado.

Formaste la cara con el aliento que busca la boca, sorbiendo los sones de la guitarreadas.

No dejas ir la cintura que pide la mano, que marca el destino del brazo estirado.

Me enamoras tango, tanto, que me estiro, me corto, me quiebro, me acoplo y te extraño.

Compás de dos por cuatro, sos el apretado y largo abrazo.

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•Taíta.Hombre valiente y audaz. Matón

•La Avenida I8 de Julio cumple en éstos días 170 años ” día glorioso donde todos los orientales juraron fidelidad a la Constitución de la República como estado libre independiente “.. Fue concebida como eje de la Ciudad Nueva, primera expansión del casco colonial, que por su simbolismo y por la gestión del suelo representó la ideología liberal y progresista del Estado independiente. La avenida se diseñó en línea recta, recorriendo el lomo de la cuchilla. Llamada comunmente ” Dieciocho.”

Pie de granito.

Foto de Stella.

Foto de Stella.

Hace mucho que trilla las calles sin siembra del Centro.Vive en su cúpula de reja y cemento.  Se abre paso con su voz fuerte, y un grito ihujii..casi violento.

Trashumante, cree que arrea ovejas a galpones ajenos. Que ninguna se escape, y le chifla al viento!

Cierra las porteras,  dice dale..Chico.. dale..a un imaginario perro.

Nadie le habla, le tienen miedo a su barba negra, a sus ojos rojos de locos ensueños.

Se quita el zapato y con papel y cartón hace suela su invierno.

La desesperanza y el hambre  inundan su cuerpo, perdiéndose en lejanías de pastos inmensos.

Ven los que pasan a la ironía con ojos abiertos.

Un Gaucho a caballo, lo mira desde el bronce, muy quieto,  en silencio.

126——palabras—————

• Plazuela Lorenzo Justiniano Pérez en la confluencia de la Av. 18 de Julio con las calles Constituyente y Javier Barrios Amorín.El monolito presenta a un gaucho soldado que porta en su mano derecha una lanza y complementan el obelisco los bajorrelieves esculpidos en  piedra clara y granito rosado. Obra del escultor uruguayo José Luis Zorrilla de San Martín..
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•La denominación “gaucho” comienza a utilizarse en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo de habitante rural, independiente y rebelde, que no obedece ni acepta las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades.

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Amiga del manchón.

Hace poco tiempo, manoloprofe, redactó  MI PLUMA FUENTE. Me agradó muchísimo su recuerdo, muy bien escrito, y lo asocié de inmediato a la adolescencia.

Foto de Stella de una Parker Duofolo sma. Perteneciente a mi padre.

Parker Duofolo .
Perteneciente a mi padre. Foto de Stella.

Hoy para todos aquellos que hacen de su infancia un recuerdo grato voy a redactar digamos una composición, pero escrita sobre una hoja Tabaré y con cabo de pluma de madera y pluma cucharita. ( No tengo fotos )

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Usos y costumbres.

Fué en  cuarto año de escuela, cuando se introdujo la tinta en nuestras vidas.

A mitad de año la maestra nos hizo escribir en una libretita negra de tapas bastantes duras, ahí donde se apuntaban los deberes, todo lo que teníamos que traer para la próxima semana.

·Un frasco de tinta azul, marca Pelikan.

·Un cabo de  pluma de madera liviana, o de otro material, color a elección.

·Un tintero de vidrio o de loza.

·Varias plumas cucharitas, y una o dos alargadas que no recuerdo el nombre.

·Un limpia pluma, de varias capas de tela, que podía ser de paño lenzi.

·Hojas de papel secante.

·Una goma redonda para tinta.

Ése era más o menos el listado, pero creo que omití algo.

Alegrarse al ver todo lo pedido, y salir a hacer las compras es tener la inconciencia de los pocos años, es no saber lo que te espera, en azul.

Azul cielo, azul profundo, azul e hipoclorito, azul eléctrico, azul y agua oxigenada, y azul defintivo.

El tintero se colocaba en el pupitre de madera. Para éso era el orificio circular que veíamos , y la pluma se colocaba en la ranura al costado del tintero.

Algo simple de explicar. Las cosas simples en la vida y más en la niñez, son las más hermosas.

Por eso era la maestra la que distribuía como buena escanciadora la tinta en cada tintero. Poquito en cada uno, porque sino se evapora, se espesa y se seca. Tú sabías que la tinta se evapora!

Por eso teníamos un taponcito de goma para taparla, que duraba poco, porque le gustaba saltar entre los asientos de los bancos, haciéndose el equilibrista.

Tenías que tomar la pluma entre tus dedos como hacías con el lápiz, pero introducirla dentro del tintero era algo diferente. Hacerlo suavemente, delicadamente, y después apoyar la pluma en el borde del tintero para quitar el excedente.

Fácil verdad?

Llegar hasta el papel, era una pequeña travesía. Ahí aprendí a manejar las olas, porque las primeras letras, casi siempre mayúsculas eran las que recibían las mejores curvas. Despúes la tinta se iba adelgazando sin necesidad de hacer dieta, y te quedaba al final un susurro de trazo.

La maestra tenía la idea de poner en cada hoja Tabaré un sello, la mayoría de ellos de animales, flores, y unos muy mononos de la familia, papá mamá, nenitos, y algunos como viejos recordatorios con abuelitos incluídos. Era para que uno no pudiera “pegar el cambiaso”o para decorar, que se yo.

Ése día me tocó a mí un caballo. Había que pintarlo y hacer la composición.

Se ponía la fecha…

El título…

Y después lo que buenamente pensaras del tema.

Iba bastante bien hasta que una gota, diría una gota con forma de lágrima me quedó casi al terminar la composición. La sabandija saltó entre dos palabras y se quedó la muy agrandada ahí.

La tinta se seca en los tinteros, pero no tan rápido sobre el papel como yo creía, así que mediante  la punta del secante sequé una parte pero quedó, una mancha más clara pero más grande. Ésos eran los efectos especiales de mi infancia.

Comencé a borrar, pero como no estaba bien seco hice una raspadura, un borrón, un agujero. Se veía la carpeta que usábamos de base. Decir lo ocurrido, ni se me pasó por la cabeza, así que seguí y terminé la redacción.

Cada uno se paraba y le entregaba a la maestra el trabajo. Cuando llegué yo, me miró fijo, y yo pensé.  “Ahora me rezonga por el agujero.”

Pero no, me preguntó.

– Alguna vez viste un caballo verde en tu vida?

– No, respondí.

– Entonces porque lo pintaste de verde ?

– Porque me olvidé de los lápices de colores y el único color que tenía era el verde.

Todo dicho, la impresioné de tal manera, que no vió el agujero. No recuerdo lo que pensó de la composición.

Un té con Daupradi.

Foto de Stella.

Foto de Stella.

Agradezco a Triste Sina que me convidó a participar con un cuento en un

Un té con Draupadi.

Un cuento de barrio, muy sencillo, sobre usos y costumbres, de muchas zonas marginales de Montevideo. Lamento porque creo que no logré, que ésas líneas  sean el fiel reflejo de una muerte por algo insignificante como es Un caño cualunque.

Un sitio especial es Un té con Draupadi, un lugar para recorrer, donde se encuentran escritos de gran valor, sobre diversos temas.

Desde mi corazón, muchas gracias a todos los que se han detenido para leer mi modesta colaboración.

Hasta pronto.

Stella.