Se desprendía

Lo presentía, se desprendía del lugar, de su olor, de su salitre.

Dejaba todo, la imágen en los ventanales, y el cielo y el mar entrando .

Se iba como  llegó aquel día con sus ficticias  alas.

Llevaba entre su ropaje,  la piel formada en las caricias. Ésas eran de ella!  Lo demás, era la arena de la playa, la marea, la espuma, la lejanía.

Llevó muchos años plasmar el esbozo, pero ahí en el azul, verdoso y blanco de la tarde, partió sabiendo, que su visión  quedaba desgastada en el espejo,  mientras escindida, escuchaba el ruido de las olas, y el viento que mueve los veleros de los días.

Estiró la colcha, acomodó los almohadones, miró el orden de las cosas…

 

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Cerró la puerta, y el roce de oxidadas pomelas, fue  como en un acto repetitivo de la vida….

Lo presagiaba, e inclinándose hacia la tarde, se desprendía.

 

Foto de Stella.

La guiñada.

Crónicas a mi andar.

Fuí con mi máquina de fotos, mi pequeña y adorada Lumix. Panasonic ,  a  La Expo Prado 2012.

Como pretensiones a uno no le faltan, quería sacar unas fotos diferentes a las que se ven en el diario. Un gaucho joven o viejo, con sombreo y barbijo, cinto de monedas, facón grande , botas,  espuelas, pañuelo al cuello, y todos los implementos que hacen al folclore.

Creo que me equivoqué de mes. Debería de haber ido a la doma en marzo. Casi todos tenían celular, y algunos chateaban en su Notebook.

Empecé  fotografiando los galpones.

Lo mejor fué cuando tomé un camino lateral, y me encuentro con la peluquería para animales. Unos estaban siendo atendidos y otros esperaban turno. Faltaban los espejos nada más. Un animal inmenso colocada su cabeza entre dos hierros, sujeto con cuerdas, y un hombre jóven que lo estaba hermoseando. Hasta ahí todo normal. Es lo que uno espera de una Expo Ganadera. Cuando ya había un montón de pelo en el suelo, iba rápida la máquina eléctrica,  apareció de pronto un cameraman y una locutora, o notera.  El jóven peluquero siguió como si nada.

Me aparté…Se acomodaron donde se veía al animal y donde era mejor la visión por la luz.

Ahí casi sin ningún preámbulo, empezó a hablar la notera .

Decía… –  Lo estresado que estaba el animal, que lo habían sacado de la pradera, y lo habían llevado al portland. Que lo habían hecho viajar a prepo  en un camión, sin permitirles ninguna parada para estirar las piernas, junto  con una gorda desconocida, durante unas cuantas horas.

– Que lo habían desalojado de su entorno, para darle un lugar pequeño con vecinos. Lo habían separado  de su pareja, le hacían comer delante de la gente, ni que hablar del problema del baño. Lo bañaban y le  cortaban el pelo a la vista de todos, soportando que lo miraran y algunos se atrevieran a acariciarlo.

– Que le controlaban el peso como en una clínica moderna, para ver en éste caso que  mantuviera los kilos promocionados.

– Que era pública  su procedencia,  nombre de sus padres, de sus hijos, y cuantos tenía…Que todos se asombraban de sus méritos.., que decían que su semen lo había comprado hasta la  China…y algo más que todos sabían el nombre de la Cabaña donde se alojaba.

Creo que fué descacharrante…No sé si era como dicen por acá para el chorrete, pero sea como sea,  era la vida de cualquier señor…contada por él mismo, con la ayuda de un terapeuta.

Qué divorcio…!! Se separa de su esposa, no le permiten ver a sus hijos,  tiene que dejar la espaciosa vivienda que ocupa, con amplio jardín, para pasar a un condominio, de pocos metros, mal ventilado,  con vecinos insoportables, que se pasan mirando lo que come, le sacan a relucir toda la parentela, hijos y entenados, que su vida privada pasó a ser pública y llegó hasta la China,  y es más ni puede ir al baño tranquilo…

Después para darle un toque más técnico dijo que su precio rondaba en los quince mil dólares..

Fué algo único, porque siguieron caminando y le   preguntaron  a un joven cuidador que se encontraba al costado si estaba de acuerdo con lo manifestado, y con una estupenda cancha les dijo.

– Sacar de su entorno a un animal tiene sus riesgos, aquí los protegemos  para que eso no ocurra, lo que sucede, es que es otra la manera de hacerlo cuando, el animal de por sí trepa, desea salir y saltar, por eso  los tenemos atados la mayor parte del tiempo.

Su pelo, lo peinamos y aceitamos..cuidamos su genética, como todos los que nos dedicamos con amor a lo que hacemos….nosotros pertenecemos a los cuidadores de cabras..

Tras la sorpresa..Se acabarón las palabras

Y se fué la notera y el  cameraman…

No es por nada,  después de todo lo dicho más el precio, me acerqué al toro, para sacarle una foto a esa carucha tan…pero tan…interesante.

Ustedes no podrán creer, para mí que me hizo una guiñada…Bueno guiñadas de ese precio no se tiene todos los días..


Pipe.

• ” Cuando los chanchos vuelen ”

Llaman a la puerta, es que viene Pipe y su papá a visitarnos.

El niño esconde su cabeza, y no saluda.

Al rato como si fuera una conversación de adultos, me pregunta.

– Puedo usar tu computadora ?

– Bueno , pero no toques nada de lo mío.

– Instalame un juego.

– No tengo juegos.

– Yo lo subo.

Ahora estamos los dos sentados frente a la máquina.

La manita confeccionada de medida para  el ratón,  cliqueando  o escribiendo el título..

– Yo no escribo ahí, le digo.

– Yo sí, ahí esta Google. Te voy a subir un dibujito  y si te gusta te lo guardo y lo podés volver a ver.Viendo su mirada, sé que duda si sé escribir en la máquina.

Al momento se está cargando, y veo los números y le digo…

– Vamos por el 70, faltan 30 para 100..

– Me mira y  con asombro me dice.

– Después del 70 viene el 71…ves 72…73

Sigue, ya está casi convencido de que no se contar.

Aparecen unos dibujos animados de una vaca y un pollo, y una musiquita de marcha heróica. El pollo baila, alrededor de la vaca, la que suspira, y es tan grande el suspiro que se traga al pollo.

Ahí se ve la travesía del pollo por el interior de los cuatro estómagos de la vaca, donde se ven ondulaciones, más altas que las que tiene Uruguay.  Bailan dentro de los estómagos, unos pelillos, inquietantes, que van navegando en unos mares turbulentos. Una odisea, increíble para explicar, el porqué se las pasa masticando la vaca..

Pipe, apoya su carita perfecta, en su puño, y su brazo sobre mi escritorio. Le pregunto.

– Ya viste éste dibujito? Por no decir horror .

Me dice que no, yo se que me miente, espera mi asombro, mi miedo..cada tanto me da un codazo..

Sigue la música, y como fin de cine de matinée la vaca expulsa al pollo, por no decir algo peor.

Aparece el pollo, bailando, mojado, y la vaca lo mira como si fuera su obra maestra.

– Repugnante no ? me pregunta Pipe..

– Sí le respondo, me dió miedo.

– La próxima te pongo otro, en el que unos pájaros…y el resto que dijo lo habló tan bajito que se perdió con las voces que decían..

Pipe, vení a despedirte que ya nos marchamos..Ponete la campera y saludá a los abuelos..!

Pipe, recién cumplió en éstos días seis años, si lo tuviera más cerca de casa, me recibía de Ingeniera de Sistemas, en un Zipe y Zape..y teniendo  un sólo estómago!..  Porque con cuatro, no paraba hasta lograr  con los Angry bird  la gran batalla..  ya se lo que es…¡ los chanchos se comen los huevos de los pájaros !… Ganan los pájaros, porque los chanchos no vuelan!….Éso es todo lo que entendí…me lo explicó Pipe…

A lo Verónica.

Siempre adoré el cine. Me gustaba soñar como cualquier niña llegando a la adolescencia.
La primera vez que fuí al cine sola con dos amigas y vecinas, un poco mayor que yo, estrené por primera vez, mi primer par de medias de seda, y para no ser menos,  imitando a una estrella de la pantalla,  me tapé un ojo con un mechón de pelo a lo Verónica Lake.
Fuimos al cine Defensa, un cine de barrio, que olía a humedad.
Era tan grande mi entusiasmo y el miedo a que mis medias se pudieran enganchar en  las duras  butacas de madera, que pasé toda la Matineé y la Vermouth, sentada en el borde, sintiendo encapsuladas las dos piernas.
Por la ósmosis prestada  que daba la media luz, el telón bordeau y dorado, las voces , los sonidos, ese tener que leer lo que no se entendía, salíamos del limbo en que estábamos,  para  comprender  que el mundo era tan amplio y tan ajeno al entorno en que vivíamos.
El chocolatinero podía ofrecer las golosinas que tuviera, caminando por los pasillos,  pero en las cintas pasadas, se volaba sin alas, se fantaseaba  despierto, se sentía el primer beso dado, en los besos de los otros.
Más dulce que éso nada!

PD. Relato de menos de 1000 carácteres. Tema elegido por la radío.