Fin del 2012.

Muchas bandas para enlazar adoraciones,  delgadas sutiles, como gasas para mirar por ellas las aves de cristal y espejos  de colores.

Lágrimas talladas ovales,  y gotones caen desde el cielo infinito   y ayudan al árbol a no extrañar amores.

Deseos   grandes, apetencias  pequeñas,  tamizan  los tules, las cintas, el árbol, los pájaros,  los colores.

Sus matices se difuminan en la noche ésa,  la de la luna redonda y llorosa, la que sabe tanto de la cara oculta.

La que tiene pasiones, como desapegos en  sus luces,  como pajáros errantes envueltos en tules, con  lágrimas de cristal

sobre sus plumas de colores.

La que sabe de la fé  y las  frustaciones.

Árbol de Navidad. Filtros. StellaAdobe Firewoks. Trabajo de Filtros. Stella.

Nunca se fué…

Para todos mis amigos Blogueros  un brindis desde Uruguay, y levanto mi copa desde Montevideo, la capital más austral de América del Sur.

Les deseo  a todos lo mejor, dando gracias por acompañarme en  éstos tres años que han pasado.

He recibido lo mejor de todos ustedes , me han enriquecido al conocerlos, y he sentido el apoyo necesario para seguir escribiendo. Lo mío no es trascendente,  ni lo aspira a ser, fué un camino que tomé a pedido de uno de mis hijos , que quería que diera a conocer  algo con mis  cuentos de Usos y Costumbres, sobre  mi país, mi ciudad, mi barrio, mi época,…nada más.

Obvio…como dicen mis nietas..

Un fuerte y apretado  abrazo para todos.

Hasta pronto.

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Una frase tan manida y recurrente como ” Me parece que hace tan poco tiempo.”

Que guardé los adornos de navidad, los globos de colores, los pájaros de vidrio, la muñeca de porcelana en su mecedora, las campanitas en sus tiras rojas , verdes y azules.

Hace tan poco …cuando íbamos hasta la orilla de la playa, para tirar los cohetes, y repartíamos las luces de bengalas…

Si siento todavía las voces de los niños, diciendo ” Vamos para adentro llegó Papá Noel “…llegó Papá Noel…

Entre papeles de regalo, cintas, cajas de cartón, junto con sueños perdidos, y algunos realizados, las caritas de asombro, o desilusión, las risas nerviosas, los gritos.  Las guías…éste es tuyo aquí dice…

Cuando algunos ya sabían leer, y las medias todavía colgaban con sus nombres de la baranda de la escalera.  Tantas y llenas de sorpresitas.!

El árbol blanco  dejó lugar a otro junto con la tierna brizna, y Noel es buscado en el verde  de otra estación, en  un momento tan  tierno, tan  nuestro, con  amores chiquitos.

Navidad. Foto de Stella.

Llegó nuestro niño, el tuyo, el de él, el de vosotros.

Mientras los abrazos se cierran en el aire cálido de diciembre …Feliz Navidad tengas mi amor..mi querida..mi pequeño..entre fuentes de luces, de estrellas, y besos.

Somos tantos como la dicha recibida..

Una voz  pregunta.

– Estás llorando..?

–  No…es un parpadeo… A las lágrimas las sujetaron las pestañas, y las retuvo el mirar de los ojos míos en los ojos vuestros, y  las pupilas  como en una cadena de luces intermitentes, las fueron trasladando  los recuerdos…y los amores se hicieron precinto, en el corazón.

– Éso es grave ?

– No lo es…Si hace tan poco tiempo…

Vitrales.Y ya llegó mi  niño, tu niño, vuestro  niño…el que nunca se fué.

Fotos de Stella.

El alma en aventura

Desde la rocas trepando en empinado aliento.

Cuando pierdes el abrigo de los primeros tramos, ves recién  la distancia  para llegar a la   meta

Sin descanso alguno, el portland gris da un toque meláncolico al entorno.

Cruzas la escalera, te afianzas en el muro, te contienes, entre grafitis de cuestiones vanas.

Podré seguir, o volveré  a las rocas,  al tropiezo, a la caída, a la malsana costumbre de hacer igual  los días, y las horas.

Trabaja el viento y pega en los ojos la arena voladora y se asía a tu entorno la humedad de la marea.

Te falta poco , y sin ayuda alguna llegas a lo alto, no hay más peldaños,  sólo tú y esa llovizna finita que te empapa de locura el ánima.

Ya  llegué… éso crees… tan alto que sólo aquí crecen sin mesura, los pastos secos con  hirsutos nudos entre areniscas de bravura….

Tanto  esfuerzo  para éste árido  paisaje de llanura, sólo para contentar el alma en aventura.

Foto de Stella. El alma en aventura.

El pichicho..

La vuelta del perro.

 

-Buenos días  dijo la mujer.

– Buenas  respondió el hombre, sin levantar la mirada.

– El pichicho como está.?

– Ahí el hombre miró al perro, que olía la pared, con determinada  intención.

– Está mejor de la cistitis, digo de la cisterna, mejor de la circulación interna… Soy Ali..ceri.

El hombre alzó la vista.  Circulación interna ?, no sabía si había sentido bien,.  el nombre de Ali..ceris  le golpeaba  en la pelada, sin permitirle el paso..Alí…Ali..Baba…

– Cómo está de la muela ?

El hombre instintivamente se llevó la mano a la cara.

– Era la del jucio no ? Esas que no sirven ni para una mordida..

Miró al perro y pensó …” chismoso ”

– Soy la viuda de Crel. Certi… del Regimiento N° 8.

El hombre se enderezó y sacó pecho, como si estuviera viendo un desfile de fecha patria, y tiró de la correa quedando el perro haciendo la venia con la oreja  izquierda.

La mujer en un avance digno de la armada le dijo.

– Lo invito mañana a ésta misma hora a  un café, ahora que si sale el 17 almorzamos. Aunque creo que arreglan la quiniela, vió que ayer salió dos veces el 42. El muerto que parla.

Ante el gesto de la mano y el pulgar señalando,  el perro y él miraron para la vidriera, repleta de números de lotería, aunque no vieron al muerto.

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Ahí empezó el conocimiento de la mujer el hombre y el perro prestado.

Cuando el hombre interpelado  entregó el perro al vecino le  comentó.

– No sabés lo popular que es tu perro , me preguntaron  por su salud, y por la muela del juicio…Lo conocen hasta del Regimiento N° 8, porque era  amigo de un General

– Qué es lo que decís ?

– Por la confianza que tenía al hablar  la viuda que se llama ..Ali…Alí…bueno no recuerdo bien  el nombre, creo que tiene una relación con  la circulación interna…

– No entiendo tú divague. No sería con los cuarenta ladrones !

– Para mañana hay convite,  a un café, pero si sale el 17, almuerzo.

– Te invitó una mujer…a almorzar en éste ratito que sacaste a dar la vuelta al perro. ?

A mí no, al pichicho, yo a la viuda del Gral Certi, no la conozco…

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Encontrar su barca.

Foto de stella.

Levantó los papeles que habían pasado por debajo de la puerta, y los puso dentro de la cartera. El taxi tocaba la bocina, tenía el tiempo justo para llegar a clase.

Alinne, era profesora de literatura desde hacía diez años.  Los cursos que dictaba  eran de una hora y media  tres  veces por semana. Tenía alumnos de diversas edades, y de diferentes niveles educativos. Las clases eran con ese tenor especial que da la libertad de cumplir a su manera el programa,   porque no consistían en ningún ciclo básico.  Eran para aquellos que quieren saber más sobre determinado autor,  como se puede dividir un libro para su estudio, aprender a ver detrás de las palabras. Crítica literaria.

Tenía para el año seis libros para analizar, y una clase con diecinueve  alumnos,  de diferente edades  y conocimientos.  El placer por leer,  conocimiento  sin reconocimiento, el dejar el lucimiento fuera de todo escenario.

Ésa  semana daba a uno de sus escritores favoritos. Horacio Quiroga. Empezó como siempre lo hacía dando una reseña.  Una vida compleja, marcada por el amor y la muerte. La muerte como ”  un misterioso fruto.”

Cuando se encontraba para marcar los cuentos que iban a ser leídos, se dió cuenta que el listado de fechas no estaba en el carpetón. Buscó entonces en su cartera, y ahí entre los papeles que había levantado de su casa,  junto a las facturas por pagar vió el papel blanco, y creyó que era su lista.  Lo abrió frente a la clase, y  con letra de imprenta estaba escrito.

”  Boba, no sabés que tu marido tiene otra ? Me dás pena. ”

El calor que  le quemó  la  garganta  fué subiendo, y quedó como una jovencita encontrada en falta.  Terminó  la clase, y prometió traer el  listado para el próximo miércoles.

En los días siguientes cuando regresaba de clase siempre había una nota, con alguna referencia a su marido .

” Tú crees, que él se va de viaje sólo ? ”  “Sabías que en la calle Canelos al 500, vive la que te saca el marido ? ”  ” Tiene razón, porque ya estás para el recambio ”  ” Cuando se pone el traje gris, va con Elisa a almorzar   ”

Creo que el último comentario, nota, anónimo, venganza, molestia, fué el que la llevó  al límite.

Para alguien que durante doce años, vivió pendiente , de la apariencia de su marido, del ahorro en el hogar para llegar a la casa, al auto,  para que él fuera todo lo  que requería el cargo de Gerente en la Empresa Internacional,  fué  el desborde.

Primó más su razonamiento que saber si su marido la quería como su eje, o ella era solamente  la que lo hacía lucir, en su parecer.

Alinne enseñaba en clase   que Quiroga  era:  un autor complicado, nacido un fin de año de 1878, en la ciudad de Salto.  Hijo de un argentino y una uruguaya, que   al año de nacido pierde a su padre en un accidente.  Su madre se vuelve a casar, y su padrastro no pudiendo superar su parálisis, se suicida.

La vida novelesca,  atraía y atrapaba a los alumnos.  Ella se sentía un personaje de Quiroga.

Alguién de la clase , o de la Empresa, era el que escribía  las notas, no se atrevían con el celular, o el teléfono de la casa, por miedo a que le reconocieran la voz.

El veneno dado en dosis pequeñas, y el desamor al por mayor harían  su efecto.

Alinne, comenzó a entrar en la trampa.

Fué a la dirección mencionada, y se encontró con una casa de  apartamentos de clase media. Miró la botonera, buscaba una Elisa. Faltaban muchas chapitas, y no había ninguna Elisa.

Al día siguiente, en clase les narró los amores de Quiroga, y su predilección por la mujeres jóvenes, y sin querer el reflejo del vidrio de la ventana,  la mostró como era pasando  la cuarentena.

La luz de la clase la dejó , ”  sin poder moverse, enredada en el alambre y a pleno sol.”

La habían seguido, porque el siguiente escrito decía. ” Apartamento 203.  No te detengas, dejá el  almohadón ”

Ahora sabía era un alumno/a  de la clase. Se refería al cuento  que todavía no había dado.

La clase de hoy dijo Alinne,   se va a basar  sobre la influencia que tuvo sobre Quiroga el haber matado accidentalmente a su amigo Federico Ferrando y su residencia  en la provincia de  Misiones.  Aquí  pregunta cuantos conocen  la vida de Quiroga, y quien leyó sus cuentos. Unas cuantas manos se levantaron y aportaron algo sobre sus dos casamientos, y el suicidio de su primera esposa. Sobre los cuentos, muchos habían leído los infantiles Los Cuentos de la Selva,   y una jovén en clase dijo  – Yo leí ” A la deriva.”- Una señora mayor dijo  – Yo recuerdo ” El idilio “, y un señor que dijo ser jubilado, comenzó una disertación, sobre la vida de Quiroga en las provincias de Formosa y Misiones, que terminó en un aplauso.

Alinne, miró a todos, sospechaba de cada uno. Una extraña maldad. Estaba en el círculo de ellos, pero se sentía fuera. Cada uno la empujaba a la calle Canelos 500, apto.203.

Cuando miró que decía el 203, leyó Modista,  lamentó no saber más. Tocó el timbre y la chicharra,  la llevó  del largo corredor, hacia el ascensor.

Lo vió venir, y su asombro fué tal que ya no supo, si debía correr al verse frente a  su marido.

– Qué hacés acá?.

– Vine a la modista.

Para qué ?

–  Vine…para hacerme un traje., y tú.?

– Yo vine por un encargo de la empresa. Te tengo que dejar, estoy apurado. Después me contás.

Alinne, demoró un rato en llamar al ascensor. Cómo la dejó subir, cómo no la detuvo.!  Él esperaría el fin que estaba deseando.!  El latido del corazón era tan rápido, los doce años, se fueron diluyendo, se transformaron en un nombre Elisa.

La risa de los otros los que mandaban el anónimo, la sentía en los oídos, le daba vueltas.

Cuando la puerta se abrió, una joven adolescente, le preguntó que deseaba. Alinne le dijo- Quisiera hacerme un traje .

– Pase, en seguida llamo a mamá.

Se sentía como si estuviera, navegando, ahora era ella la que estaba A la deriva, en ese Paraná turbulento, solitario, estaba enferma,  sobre un almohadón de plumas...ella era tan desgraciada y amaba tanto como su preferido

Sintió los pasos, en esa pieza casi despejada, donde se amontonaban  en anaqueles las piezas de telas, con colores, casi todos apagados, azules, grises, negros, blancos, como una tarde lluviosa, supo que alguien va a encontrar su barca.

No podía creer, la persona que veía. Alta, con la cara sin ningún afeite,  mujer de trabajo, con la voz gutural, y el apuro propio del tiempo justo.

– Usted. dirá señora. Me dijo mi hija que quiere hacerse un vestido.? Quién la recomienda ?

Ya Alinne, estaba dentro del círculo, y queriendo zafar o no  dijo el nombre y apellido de su marido.

– Gustavo Sanchís.

– Pero el señor Sanchís acaba de salir ? Él no me dijo nada.

– Se habrá olvidado.  Usted es Elisa. ?

– Sí señora soy Elisa  Musso , lo que pasa es que el señor Sanchís, no sabe que yo no coso para afuera. Yo hago uniformes, mi taller se especializa en eso. Trabajo al por mayor. Me hubiera gustado complacer al gerente de Ieifer , que me acaba de encargar 180 uniformes… pero lamentablemente….Disculpe señora que atienda el celular…un momentito…estoy con usted…

– Alejandro en éste momento no te puedo atender…hijo llamame más tarde…

– Su hijo se llama Alejandro ? ..Alejandro qué..?

– Alejandro Atagar..

– Gracias señora, perdone mi curiosidad, …pero me pareció … su rostro…creo haber visto.. sus ojos en otros ojos..

– No la entiendo mucho, pero igual a sus órdenes…

– No importa, igual es tarde para mí…

Alinne  al otro día en clase.

– Hoy vamos a terminar con la vida de  Quiroga y su época, porque las clases próximas y en particular  el comentario del Almohadón de Plumas, y A la Deriva, van a estar a cargo del alumno Alejandro Atagar..

Los ojos grandes de Alejandro, abrieron  la intriga.

Porqué eligió a su madre … para la maldad..o a ella?  Pero al mirar nuevamente  esos ojos claros vió los ojos de la presa en disputa…su marido…  En un turbio amor

Sigue Alinne con su clase…Cuando Quiroga se sabe enfermo… dice en una carta  ”   la esperanza de vivir para un árbol joven es de idéntica esencia a su espera de morir cuando ya dió sus frutos ”  Ve a la muerte oscura, pero plena, va ligero de carga, y al saber que tiene cancer,  toma cianuro el 18 de febrero de 1937, en el Hospital de Clínicas de Buenos Airtes…

Manifiesta Alinne…Ésta es mi última clase, viene de  suplente el Sr Cardozo y ya les hablé de los comentarios que va dar el señor Atagar.  Yo viajo a Córdoba…me han ofrecido unas clases, y por un tiempo…no sé cuanto será…viviré ahí…

Lo que quiero decirles es que..

– ” Al pensar que nada nos pasa…todo es posible…se pierde el sentido de pertenecia…la ubicación…el eje..Se pierde la fé en el otro…y cuando eso sucede…es porque se entró en el río marrón…en la selva misionera…donde abunda la yarará…y uno está a la deriva..” por eso es tan importante encontrar su barca…

– Así es..” .que cuando uno  no   siente nada…y se cree salvado …es cuando se está muriendo…”

Alinne no regresó…

En cuanto al señor Sanchís,  es un ejecutivo reconocido internacionalmente, con  muchísimo prestigio, y  dinero. Piensa retirarse pronto y establecerse en Boston. Se comenta que elegió esa ciudad para su tratamiento, al no poderse confirmar por los medios su delicado estado de salud.

Su codiciado cargo, se encuentra en disputa entre un ingeniero químico y el jóven y talentoso administrador de empresas, Alejandro Atagar….

Será motivo de votación en la próxima asamblea de accionistas..

 

PD. Hace años tuve el privilegio, en un viaje de aventura, conocer  más profundamente Misiones, y visitar  la casa de Quiroga.

Terminado el jardín, comenzaba  la selva misionera…. los yerbatales, y desde ése lugar  se oye el murmullo del alto Paraná, donde sobre su chalana llamada  Gaviota, construída por él, navegaba Quiroga… con su increible imaginación que llevaba  a sus  cuentos.

Trizar…

El cristal reflejó los labios, carnosos, abiertos, sedientos.

El fogonazo trizó el borde de la copa.

El beso..se rompió  en mil pedazos,  estrujando  pétalos,   fisurando sus colores.

Se mezcló la sangre, se hizo  vino fino, corrió feroz en el trago .

Y la risa apagándose se hizo llanto…

PD. Desde Montevideo Uruguay.Número de palabras 50. Enlace http://tarracoferma.blogspot.com.es/p/proximamente-relatos-breves.html.

El perfume del Panamá.

El Remitente. I.

El Niño Prestado II.

El Perfume del Panamá. III.

El entusiasmo para encontrar una solución a un problema

muy amenudo excede la comprensión del mismo. “Albert Hirschman.

Beatriz miraba el sombrero, y ahí se dió cuenta que vivía la vida a impulsos. A golpe de balde le diría una de sus amigas.

El sombrero, no solamente se encontrba sucio, aplastado, sino que con el tirón que le dió para sacarlo de la cabeza  del caballo, le quedaron dos agujeros, uno de cada lado , por donde pasaron  el elástico.

En la tintorería le dijeron que ellos no limpiaban sombreros, que éstos eran casi inexistentes. Y ante la insistencia de Beatriz, la misma recepcionista le dijo.

– Haga espuma con un jabón en polvo, y limpie con la espuma el sombrero, después enjuague, y cuando esté seco, le aplica spray, para que tenga apresto. Puede usar también shampo de alfombras.

– Las gracias de Beatriz, fueron dobles, tan sencillo…el trabajo…Tan sencillo.

Sobre una horma antigua  de madera , encasquetó el sombrero y comenzó la labor.

La espuma cambiaba de color, fué del gris oscuro al pálido y terminó en un barcino, claro.

Viendo el desastre, el Panamá fué practicamente bañado y puesto a secar.

Los días no ayudaban, con la humedad no se secaba y cada vez que algo se lograba era que se fuera encogiendo, cosa que  Beatriz no había calculado. Cuando el sombrero dijo basta, tenía un  color indefinido y el diámetro de cabeza  de una niña.

Dos amigas de Beatriz, que siempre la acompañaban, la vieron tan comprenetada con una porquería de sombrero dijo una y la otra con un ridículo y  pequeño canotier de épocas pasadas, que  le aconsejaron tirarlo..

La protagonista omitió los detalles y quedó como que era un recuerdo.

– De tú papá…?

– No,  de un consejero, un asesor.

Marietta le dijo,

– La palabra consejero, asesor, tiene un encanto particular que da el no saber…consejero de qué. Aunque salvando las diferencias, podría ser asesor, pero no de imágen, por cierto. A tí te falta volver al trabajo. Yo le puedo decir a Hernán que está tan relacionado que te busque  algo.

– Así no puedes seguir,replicó la otra,  en dos meses no se lo que te ha pasado, pero estás cambiando. Tienes que reaccionar…

La reacción de Beatriz, fué llevar a la única sombrerería conocida por ella  el Panamá.

Entró a ésa calle y fué como si transitara en el pasado, en la vidriera, se lucían sombreros y gorras. Los había de paño, de cuero y algunos kepis.

Cuando entró  y  vió al comerciante vestido de pantalón, chaleco y camisa blanca, y un centímetro dándole vuelta en el cuello, pensó soy niña nuevamente.

– Traje éste sombrero, para saber si lo limpian y lo pueden arreglar.

El hombre lo miró detenidamente, y al momento dijo.

– Mejor de lo que está puede quedar, hay que limpiarlo,  sacarle la cintas, la vira  de adentro , ver de zurcir los agujeros con cola de carpintero, volver a colocarle una cinta más ancha…o…Es para usted?  porque es un sombrero de hombre con un diámetro muy pequeño.

– Sí, dijo con valentía la interesada. Es que lo lavé.

– Tiene un olor extraño, debe de haber estado húmedo mucho tiempo, una pena, ha  sido un hermoso sombrero. Lo que no sé es si vale la pena el arreglo, con un poco más compra uno nuevo. Son importados, si le interesan le muestro uno, sin compromiso.

– No muchas gracias, yo quiero éste. Espero que se le pueda ir el olor, y ahí someramente contó  la  historia.

Beatriz comenzó a trabajar en la Empresa de Tito..

Hernán el marido de su amiga , se encontró como siempre lo hacía con el jefe de Beatriz y ahí comenzó el diálogo entre copas.

– Sabés Hernán, hace ya un tiempo que te quería hablar de tu recomendada  Beatriz.

– Si no sirve para el cargo, si la ves mayor, conmigo no tenés problema, es amiga desde siempre de mi mujer, y es alguien a quien si despedís no le va a pasar nada. Tiene dinero,  no vive del empleo.

– Pará , no es nada de eso. Primero cuando la ví supe de su edad por su curriculum,  es sumamente capaz, tiene experiencia en lo que hace. Es un lujo para el lugar.

– Entonces, no te agrada su manera impulsiva de ser ?

– No es  eso, es algo más delicado, por eso es que quería que hablaras con Marietta, y le dijeras..

– Qué misterio. Qué tiene que ver mi mujer con el trabajo de Beatriz.

– Con el trabajo nada.

– Entonces ?

– Te cuento. Llega siempre impecable, perfumada, tanto que muchas veces, paso por su lado para sentir los perfumes que usa.

– Tito ! No me digas ? Te flechó. Caiste!

– Tampoco es eso. Ahora que estamos en verano, llega todas las mañanas en hora, con una puntualidad envidiable, como te dije, hermosa en su plenitud…

– Te enamoraste ?

– Dejame terminar. Todos los días de éste verano llega con su melena rubia al aire, trae según se le antoje carteras y zapatos hermosos, espléndidos  trajes,  pero tiene una rarísima  manía. En la mano lleva un sombrero pequeño, que no te sé decir parece de hombre, pero tiene una cinta ancha y dos flores.

 – No lo puedo creer ! Querés que le hable a mi mujer, porque no te agrada el sombrero, que ni siquiera le viste puesto a la empleada.!  Te Flechó y no te das cuenta.!

– El que no te das cuenta sos tú, porque no me dejas terminar…Deja el sombrero y la cartera en el perchero, el que está cerca de  la puerta de entrada a mi despacho. Y cuando paso por ahí, siento que me mareo.

– Pah..Tan fuerte che !

–  Me da la sensación de que el sombrero me vigila, con su cara macilenta,   sus dos flores parecen  ojos abiertos, y la cinta , es una mueca.

– Marietta, me había hablado de un sombrero Panamá, con  el cual estaba obsesionada Beatriz. Cuando sepa que lo lleva hasta la oficina.!  El sombrero del asesor o consejero !

– Un asesor o consejero de  Beatriz   en mi oficina  ! Yo sabía de los espías en las Corporaciones…pero, nunca me lo  pude imaginar que entrara de la mano de ella.

– Te gusta tanto Beatriz, confesate hermano, que te hace delirar…Eso es bueno a nuestra edad…Buenísimo.

Tito le dijo a Hernán.. – Quiero que me ayudes …que entres a mi Empresa, y que te lleves el sombrero de Beatriz.

– Quieres que se  l0 robe a Beatriz, y que lo tire a un contenedor.?  No es para mí ése abuso. Para deshacerte de la prenda se lo pides a ella y basta. Hombre estás muy mal…Creo que hay otra solución, le dices que gustas de ella…

– No me entendiste Hernan, yo lo que quiero es el sombrero, porque para mí está embrujado…es un fetiche… parece un gurú..

– El sombrero del  asesor  ?…Si alguien me lo hubiera contado lo lo hubiera creído..Mañana paso a conocerlo…

PD. Respondo al pedido  de Marietta, y hago éste último cuento enlazando  al  que comenzó con El remitente..  Uno de los personajes lleva su nombre.

Creo  en el poder de las cosas simples, en los recuerdos que llevamos atesorados y que , muchas veces explican nuestra conducta divagante  y el  de muchas personas que a nuestro alrededor se mueven.

El niño prestado.

Parte I.   El remitente.

Parte II. El niño prestado.

 

Jueves, día del hombre del carrito.

Cuando lo volvió a ver,  Beatriz  sabía , que compraría la cama de Michel, y el hurgador estaba consciente del negocio.

– Traigo la cama doña, si la quiere es suya.

– Se la compro, pero la tiene que llevar a la  dirección que yo le voy a indicar..

– Son $ 2. 000, y no le cobro el viaje, porque yo creía que era para usted.

– Bueno vamos, dijo sin regatear..

Nos sigue con el coche ?

– No tengo coche, voy en el carro con usted. La puerta y un portazo.

El hombre asombrado caminó  unos pasos  mirando a Beatriz.

Parecía un carro de carnaval, solamente que no era verano, ni era carnaval y ésto era una realidad. El colchón en un costado, había almohadas, mantas, todo formaba una gran bolsa amorfa.  La cabecera sobresalía  del carro, la cama estaba completamente armada, el hombre le explicó :

– No hubo forma de sacarle los largueros, y la tuvimos que atar como ve.

El sol se reflejaba en el oscuro tinte de la madera, haciéndola parecer más alta de lo que era, una cama de las de antes, con coronación de rosas en desnivel, atada burdamente con pedazos de cintas de enrollar persianas.

El caballo se veía resignado, y arriba del carro el cuñado y un niño.

Mientras Beatriz, miraba todo como si fuera algo irreal, una cama armada a cielo abierto, entre bolsas que caían de los costados ,y en ése escenario  el niño se dedicó a saltar sobre el elástico haciendo piruetas entre las correas. Beatriz aterrada les preguntó.

– El niño es de ustedes ?

– No, es prestado. Trabaja algunas mañanas con nosotros.

– Pero si es un niño , tan chico y prestado..!      Se va a caer!

– No, no es chico Lito tiene ocho  años. Y doña,  viene o no  con nosotros, porque si se decide, saco el bidón que pesa mucho, lo dejo en su casa y al regreso de la mudanza, lo vuelvo a cargar. Mientras piensa , llamo  en la casa verde, la de allí que siempre tienen diarios para darme.

-Ahí Beatriz, comenzó a volver a la realidad, sus impulsos le cobraban factura.  No se iba a subir a ningún carro, no acompañaría a ese cortejo grotesco, con dos desconocidos y un niño que parecía imposible de contener.

El niño al ver a Beatriz mirar con desconsuelo la escena, desde la cama le preguntó.

¿ No le gusta la cama ? Es fuerte y pesada, no sabe lo que costó sacarla por la ventana , la ataron y en una de esas Pufff, se fué al suelo y perdió dos flores.

– No es por eso, es…

– Ya sé, no  quiere la cama  porque usted duerme con su mamá..

– No duerno con mi mamá. Tú duermes con tu mamá ?

– No, con mi mamá duerme mi abuela.

– En el mismo cuarto ?

– No en la misma cama, y es un poco jodido porque la abuela ronca. Ronca..ronca, porque cuando chica se metió un poroto en la nariz, y le creció una planta.

– Qué horror, y después que pasó. ?

Le sacaron la planta, y le quedó el ronquido,   que no nos  deja dormir, diga que mamá trabaja de noche, sino la mandábamos a la cocina con Gorgojo.

– Con Gorgojo, quien es Gorgojo ?

– El perro.

– Tú tenés hermanitos.

– Dos hermanos grandes  y una gorda. La gorda es mi hermana Lilí, la que se fué con el hermano del Tito. Lo dijo señalándo al cuñado que se habia  puesto a tomar mate y fumar , en el medio de todo ese revoltijo.

Le hizo otras preguntas al niño y la decisión de Beatriz fué  tomada, en ese carnaval del cual ni mascarita era.

Cuando llegó el patrón de carro le dijo.

– No tiene que bajar ningún bidón, siga como está hasta la casa de Lito, y la cama es para la abuela de Lito.

– Cambió de opinión otra vez..  La abuela de Lito…?   Está segura doña…

– Segurísima, la abuela la de la planta, la  que ronca..ronca..

– Mire que tiene suerte éste ! Yo digo siempre que nació parado, ahora diría acostado. Es usted muy buena, al regalar la cama !

El caballo dejó al tranco el estacionamiento junto al contenedor.  Ya los tres estaban en el carro, dos de gorro de lana y el niño, y su pelo pincho, pegado, parado en sectores.   Estiraba los brazos en la cabecera, haciendo equilibrio, como si quisiera medir el ancho de la cama. Así le parecía a Beatriz, y su ensoñación que siempre le hizo ver algo, donde no había nada.

Pero antes de arrancar el hombre del carrito le dijo.

–  Sabe que soy honrado, no miento. El colchón es mío. La cama queda en lo de Lito, pero doña, no se la puedo dejar a la abuela que ronca…ronca…

– Porqué preguntó Beatriz, mirando al niño.

– Porque dijo persignándose con su mano izquierda…. Lito no tiene abuela! ..

Hasta el jueves…

Cuando arrancó el cortejo, el niño levantaba  su sucia mano derecha,  cerraba el puño y dejaba el pulgar al aire como hacen los vencedores.

Cuando Beatriz cerró la puerta, comenzaron sus dudas.

Siempre tuvo miedo. Miedo a arriesgarse, en muchos aspectos de su vida. Calculó tanto  que se quedó en ese estar blando del que no se decide.

La caja que le mandó Michel, despertó su pasado dormido, y en menos de un mes, un hurgador la hizo entrar a los empellones, en los recuerdos. En marchas y contramarchas, ahora dudaba nuevamente.

Será verdad que Michel está muerto ! El reloj, era el que ella le regaló a él, de éso estaba segura, ahora la cadenita y la cruz no, y la mudanza y la cama…La cama será  la de Michel, o es  una cama cualquiera, más  los dichos de un niño prestado.

Se decidió al fin, sabía la dirección,  el número de teléfono y llamó.

Lo que sintió Beatriz, mientras sonaba el teléfono sólo ella y su palpitar lo sabían, al quinto llamado…cuando contestó el contestador, supo que si hubiera sido una  voz, no hubiera sabido que preguntar.  Pedir para hablar con Michel…o con una señora que no sabía su nombre, que podía ser cualquiera, desde la esposa, la hermana, la amante, la sirvienta..

Con pesar, miedo, curiosidad, y malestar, volvió a llamar y de nuevo el contestador…

Cuando el jueves llegó, abrió la puerta y en lugar de mirar al que llamaba, los hermosos ojos de la dueña, se fueron hacia el carro.

Dentro del mismo, casi vacío, estaba sentado adelante el cuñado y atrás dos niños, pero ninguno era el prestado Lito, o todos los niños eran  prestados!

Sus ojos se detuvieron en el caballo. Tenía puesto un sombrero de paja, y para que le entrara sin tener que cortarlo para pasar las orejas,  lo habían  aplastado  en el medio de la cabeza, y lo sujetaron con un elástico.

Beatriz se acercó, su cara miraba la del caballo, y ante el asombro de todos le hablaba.

– Entonces era verdad Michel, y yo dudaba,.. nunca te hubieras desprendido de él  sino  te hubieras marchado,  de  tu hermoso sombrero Panamá !

De un tirón arrancó el sombrero y rapidamente entró a su casa con él en la mano.

El asombro fué general, el caballo quedó con su mechón al aire y sus ojos cansinos, el  hombre del carrito,que había regresado con diarios ,  no había sentidos las palabra  se acercó y preguntó.

– Le habló al caballo, y le sacó el sombreo ?  –  qué le decía.?

– No entendí bien dijo el cuñado…-  lo llamaba Michel Panamá, para mi está…hizo un gesto con el dedo en la cabeza.

– Vámonos rápido, no creo que esté sonada para mí es media bruja… bruja…ve lo que viene, dijo persignándose …

– Bruja ?

– Sí rápido… rápido… antes de que se nos muera el caballo.

 

 

El remitente.

La señora Beatiz Bean ?

-Sí, soy yo.

– Traigo una caja ..el remitente es el  señor Michele Mussi.

– Una encomienda   de Michele ? Una caja ?

– Firme aquí señora, su cédula de identidad y su teléfono.

– Tome.

– Gracias.

Se oyó el ruido del arranque de la moto, y el pasar rápido del mensajero, quedó en blanco y rojo.

Una caja de Michele, envuelta con esmero, y la etiqueta con su nombre,  dirección, y  teléfono.

Beatriz, comenzó a temblar, Michele todavía la recordaba!

Ahí  en el  descanso que daba inicio a la escalera, se sentó y comenzó a despegar el papél por los extremos. Acariciaba ese dibujo a rayas, pero la cinta engomada, hizo que por más cuidado que pusiera, se rompiera en las uniones.

Llegó a descubrir toda la caja.  Se sentía el envoltorio con su  caja de cartón,  se reconocía así como fué ella, burguesa, reservada, bien empaquetada. Una caja cualquiera.

Tenía un hilo fuerte, anudado en la tapa. Luchó con él y no podía  destrabarlo, lo quería correr hacia un extremo, imposible, fué cuando casi la cara pegada a la tapa, con los dientes,  se abrió en retorcido esfuerzo.

Ahora vería lo que había adentro, lo que le mandaba Michel. Cuantos años hacía que no lo veía…Cuantos..más de diez..más de doce..más de quince..más..

Beatriz, diluyo lentamente  sus deseos de saber  el contenido de la caja.

Ella había sido  el regalo de navidad, el de fin de año, el de Reyes..la presentaron envuelta y perfumada, y fué abierta en fiesta de sentidos,  fué en su fina piel, casi trasparente, donde dejó él en los poros, esa mezcla de incienso, y de miel.

Todo lo acontecido, pertenecía a su íntimo ser. Él era de identidad desconocida, en un mundo denso,  una gran equivocación .

Compartirlo nuevamente , sería una fiesta sin sentido,   un sitio sin música, un deseo inconcluso.

Beatriz, tomo el papel a rayas, tan iguales, alternadas las azules con las doradas, como los días de las semanas como los meses, y  los años, tomó la caja con cuidado, volvió a anudar el hilo a la caja, el cual quedó, tenso y húmedo.

Abrió la puerta, y cuando iba a tirar la caja al contenedor,  el  hombre del carrito, un hurgador, de esos que hay tantos en la ciudad, la vió y le dijo

– Si la va a tirar, yo la llevo.

– Bueno, es suya.

– Qué es.

– No sé, la quiere o no.

– La quiero.

Ya cerraba la puerta Beatriz, cuando sintió la voz, del hombre que le decía

– Señora,..señora,  no cierre,  adentro de la caja hay un reloj de hombre ,  muchas fotos y ésto..,   El hombre mantenía en alto una cruz y una cadenita, … la zarandeaba, con asombro..Yo le aviso porque soy honrado. Sabe ?

– Son suyos, como todo el contenido de la caja…son de un muerto…

– De un muerto y tira todo hasta la cruz…! Con su mano izquierda se persignó y comentó…   Pero ésto vale..!

– Valía..

– Gracias señora,… Si tiene más cosas para tirar…ya sabe…me las puedo llevar. Usted y el muerto, me alegraron el día.!

Pasaron más de quince  días, cuando Beatriz al abrir la puerta vió con asombro que el que llamaba era el hombre del carrito.

– Perdone , que la moleste…Sabe fuí a la dirección que decía el papel de la caja que me dió. Una linda casa !

– Usted fué a la dirección del remitente… de Michel ! …qué atrevido!…Para qué..?

– No me diga eso, usted iba a tirar la caja así como estaba, envuelta y todo……..Fuí yo que le avisé del reloj y de lo demás,  usted me dijo que no quería nada, y que todo era de un  muerto. Yo pensé, que algún familiar,  podría querer algo de lo que usted tiraba…Nada más…Pensé me dan algo por el recuerdo  y estamos. Sabe yo no uso reloj, y ese es muy fachero…

– Usted habló con Michel ?

– Doña, cómo voy a hablar con ese Michel si está muerto ? Me recibió una mujer…y yo le expliqué…

– Usted le dijo que yo había tirado la caja con todo…? Beatriz se iba poniendo pálida…Quién era la mujer ?

– Eso no lo sé, es..es.. más o menos como usted, más gorda, no tan linda…La señora no sabe quien es usted,  me preguntó su nombre y le dije.

-Que no sabía como se llama, y que había ido a verla a ella  porque usted me dijo que eran cosas de un muerto…  Se puso más pálida que usted, se quedó muda…Aaa… Que no sabe porqué ? Porque parece que ése Michel, cuando mandó la caja  estaba enfermo…!!

– Y ahora…se mejoró…le dieron algo por  la caja…si  la tiene se la compro…ahora que le parece ésto!  Beatriz, metió la mano en el bolsillo temblando y sacó los billetes que había en el bolsillo,  y se sentó en el descanso.

El hombre salió corriendo, y volvió con la caja y la puso en las manos de Beatriz, que temblaba…

Se ve que usted es adivina, y volvió a persignarse…Se apoyaba en la pared, como si fuera un conocido mientras hablaba.

– Usted me  dijo que estaba muerto, pero si usted lo hubiera llamado cuando le mandó la caja , lo encontraba vivito y coleando…Bueno coleando no sé porque estaba enfermo…Por eso parece que mandó varios paquetes…

– Varios paquetes !

Beatriz estaba tratando de asimilar, todo lo que le estaba diciendo…

– Cuando se murió Michel ?  gritó.

-Cálmese.!  Bien no sé, creo que hace unos  días, pero se ve que no era muy querido ! Usted tira todo lo que le manda y la señora que me atendió no quiso saber de nada de ésto y me dijo…si yo quería ropa, y me dió tres bolsas!    y a qué no sabe ? Me dió un paquete llenos de fotos con marco y todo !

– Habló algo de mí.?

– De usted  nada  si no la conoce. Le hablaba bajito como un confesor.

– Me ofreció hasta la cama del finado, pero como iba solo, no me la pude llevar así, que voy a ir con un cuñado y  la coloco en el carro, y está. Tiene colchón y almohadas.  De  él lo que me dijo fué  ”  que estaba donde se merecía .”

– Tiene las fotos que le dió? dijo entrecortada Beatriz ?

– Las tengo, pero sin los marcos, las quiere igual. ? Los marcos ya los vendí. Mire que las fotos son viejas, llenas de personas vestidas de novia, y de comunión, hay algunas en colores. !

– Si las tiene se las compro…

– Las tengo en casa,  las traigo  y se las regalo…Doña no le interesa la cama, la voy a buscar el jueves?

– La cama ?

– Es muy buena, pero es de una plaza, y tiene unos tallados grandes de flores.. Si tiene marido no sirve, si tiene algún hijo…La ofrezco porque no me entra en mi casa sabe?..

-Marido..hijos.. estoy muy confundida no puedo pensar..Beatriz  ante el temor de que supieran algo de ella,  se iba desarmando en el escalón igual que la caja de cartón que estaba bastante aplastada..

El hombre se calzó hasta las orejas el gorro de lana, y desde la puerta casi le gritó

–  Ya vendí la cruz y la cadenita, me la compró una doña de la cuadra, que parece que conocía al finado…es lo único que falta de la caja.

Usted sabe que soy honrado , yo aviso..Sabe ?  Hasta el jueves…

Conmutar.

Cuando lo conoció no le gustaba. Pensaba en otro jóven que nunca la miró.

Pero fué así como se formó la elipse. Se vieron varias veces en la playa, cuando el calor abre los poros, y la juventud la imaginación. Esos fueron los focos.

Se inventaron ser otros. Él había soñado con la hermana de un amigo, y ella ya tenía una idea aproximada de lo que no quería.

Ninguno de los dos  sabía que era lo  esencial.

Por mucho tiempo fueron los extraños conocidos. Esa fué la recta directriz.

Hoy son como la imágen sobre  el espejo.

Esperan ver si de tanto mirarse aparece el otro, para conmutar.

El préstamo.

Dió la casualidad que tenía que retirar unos recibos y un dinero, por encargo de su marido,  y recién abrían la empresa  a las doce del medio día.

Se sentó en el banco de la plaza, a esperar …diez minutos.

Otoño ventoso, sucio, levantaba cuanto papel se situara en el entorno. Le hizo levantar el cuello del saco y  entrecerrar los ojos. Si hubiera llevado los lentes verdes !

Con esa idea cerró del todo los ojos, y la sensación le llegó, ” yo me he sentado en ésta plaza, y en éste banco antes ”

” No puede ser éstos bancos son relativamente nuevos ! Pero  yo he estado aquí !”

Iba a mirar el reloj para ver la hora, cuando sintió una  conversación  a sus espaldas.

” Te espero en aquella esquina a la salida de la oficina, toco la bocina, a las siete y media.  Tengo poco tiempo, ya sabes, Élida va a recibir  hoy el préstamo que pedimos, y te puedo dar el dinero que te prometí. Sabés cómo es la insoportable  mi mujer..Decí que los intereses corren por cuenta de ella. Te lo doy recién mañana….

– Andrés , no te preocupes mi amor, sé que me lo vas a regalar…mañana, o pasado.Nadie lo va a saber, éste lugar es el más seguro de los que elegimos hasta ahora.

Las voces se dispersaron, y la mujer para poderse levantar se tuvo que tomar de los  hierros del banco.

Nunca se había sentado en ésa banco, ni en esa plaza, ahora lo comprendía,  pero de lo que estaba segura era que se detuvo  relativamente jóven y se levantó mayor, como si el otoño se le hubiera venido encima, con toda la basura de la calle, con todo el viento que soplaba en la plaza.

Aunque su marido no se llamaba Andrés y  ella no se llamaba Élida!

Cuento Breve. Menos de 1000. carácteres.

.

Se desprendía

Lo presentía, se desprendía del lugar, de su olor, de su salitre.

Dejaba todo, la imágen en los ventanales, y el cielo y el mar entrando .

Se iba como  llegó aquel día con sus ficticias  alas.

Llevaba entre su ropaje,  la piel formada en las caricias. Ésas eran de ella!  Lo demás, era la arena de la playa, la marea, la espuma, la lejanía.

Llevó muchos años plasmar el esbozo, pero ahí en el azul, verdoso y blanco de la tarde, partió sabiendo, que su visión  quedaba desgastada en el espejo,  mientras escindida, escuchaba el ruido de las olas, y el viento que mueve los veleros de los días.

Estiró la colcha, acomodó los almohadones, miró el orden de las cosas…

 

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Cerró la puerta, y el roce de oxidadas pomelas, fue  como en un acto repetitivo de la vida….

Lo presagiaba, e inclinándose hacia la tarde, se desprendía.

 

Foto de Stella.

La guiñada.

Crónicas a mi andar.

Fuí con mi máquina de fotos, mi pequeña y adorada Lumix. Panasonic ,  a  La Expo Prado 2012.

Como pretensiones a uno no le faltan, quería sacar unas fotos diferentes a las que se ven en el diario. Un gaucho joven o viejo, con sombreo y barbijo, cinto de monedas, facón grande , botas,  espuelas, pañuelo al cuello, y todos los implementos que hacen al folclore.

Creo que me equivoqué de mes. Debería de haber ido a la doma en marzo. Casi todos tenían celular, y algunos chateaban en su Notebook.

Empecé  fotografiando los galpones.

Lo mejor fué cuando tomé un camino lateral, y me encuentro con la peluquería para animales. Unos estaban siendo atendidos y otros esperaban turno. Faltaban los espejos nada más. Un animal inmenso colocada su cabeza entre dos hierros, sujeto con cuerdas, y un hombre jóven que lo estaba hermoseando. Hasta ahí todo normal. Es lo que uno espera de una Expo Ganadera. Cuando ya había un montón de pelo en el suelo, iba rápida la máquina eléctrica,  apareció de pronto un cameraman y una locutora, o notera.  El jóven peluquero siguió como si nada.

Me aparté…Se acomodaron donde se veía al animal y donde era mejor la visión por la luz.

Ahí casi sin ningún preámbulo, empezó a hablar la notera .

Decía… –  Lo estresado que estaba el animal, que lo habían sacado de la pradera, y lo habían llevado al portland. Que lo habían hecho viajar a prepo  en un camión, sin permitirles ninguna parada para estirar las piernas, junto  con una gorda desconocida, durante unas cuantas horas.

– Que lo habían desalojado de su entorno, para darle un lugar pequeño con vecinos. Lo habían separado  de su pareja, le hacían comer delante de la gente, ni que hablar del problema del baño. Lo bañaban y le  cortaban el pelo a la vista de todos, soportando que lo miraran y algunos se atrevieran a acariciarlo.

– Que le controlaban el peso como en una clínica moderna, para ver en éste caso que  mantuviera los kilos promocionados.

– Que era pública  su procedencia,  nombre de sus padres, de sus hijos, y cuantos tenía…Que todos se asombraban de sus méritos.., que decían que su semen lo había comprado hasta la  China…y algo más que todos sabían el nombre de la Cabaña donde se alojaba.

Creo que fué descacharrante…No sé si era como dicen por acá para el chorrete, pero sea como sea,  era la vida de cualquier señor…contada por él mismo, con la ayuda de un terapeuta.

Qué divorcio…!! Se separa de su esposa, no le permiten ver a sus hijos,  tiene que dejar la espaciosa vivienda que ocupa, con amplio jardín, para pasar a un condominio, de pocos metros, mal ventilado,  con vecinos insoportables, que se pasan mirando lo que come, le sacan a relucir toda la parentela, hijos y entenados, que su vida privada pasó a ser pública y llegó hasta la China,  y es más ni puede ir al baño tranquilo…

Después para darle un toque más técnico dijo que su precio rondaba en los quince mil dólares..

Fué algo único, porque siguieron caminando y le   preguntaron  a un joven cuidador que se encontraba al costado si estaba de acuerdo con lo manifestado, y con una estupenda cancha les dijo.

– Sacar de su entorno a un animal tiene sus riesgos, aquí los protegemos  para que eso no ocurra, lo que sucede, es que es otra la manera de hacerlo cuando, el animal de por sí trepa, desea salir y saltar, por eso  los tenemos atados la mayor parte del tiempo.

Su pelo, lo peinamos y aceitamos..cuidamos su genética, como todos los que nos dedicamos con amor a lo que hacemos….nosotros pertenecemos a los cuidadores de cabras..

Tras la sorpresa..Se acabarón las palabras

Y se fué la notera y el  cameraman…

No es por nada,  después de todo lo dicho más el precio, me acerqué al toro, para sacarle una foto a esa carucha tan…pero tan…interesante.

Ustedes no podrán creer, para mí que me hizo una guiñada…Bueno guiñadas de ese precio no se tiene todos los días..


Pipe.

• ” Cuando los chanchos vuelen ”

Llaman a la puerta, es que viene Pipe y su papá a visitarnos.

El niño esconde su cabeza, y no saluda.

Al rato como si fuera una conversación de adultos, me pregunta.

– Puedo usar tu computadora ?

– Bueno , pero no toques nada de lo mío.

– Instalame un juego.

– No tengo juegos.

– Yo lo subo.

Ahora estamos los dos sentados frente a la máquina.

La manita confeccionada de medida para  el ratón,  cliqueando  o escribiendo el título..

– Yo no escribo ahí, le digo.

– Yo sí, ahí esta Google. Te voy a subir un dibujito  y si te gusta te lo guardo y lo podés volver a ver.Viendo su mirada, sé que duda si sé escribir en la máquina.

Al momento se está cargando, y veo los números y le digo…

– Vamos por el 70, faltan 30 para 100..

– Me mira y  con asombro me dice.

– Después del 70 viene el 71…ves 72…73

Sigue, ya está casi convencido de que no se contar.

Aparecen unos dibujos animados de una vaca y un pollo, y una musiquita de marcha heróica. El pollo baila, alrededor de la vaca, la que suspira, y es tan grande el suspiro que se traga al pollo.

Ahí se ve la travesía del pollo por el interior de los cuatro estómagos de la vaca, donde se ven ondulaciones, más altas que las que tiene Uruguay.  Bailan dentro de los estómagos, unos pelillos, inquietantes, que van navegando en unos mares turbulentos. Una odisea, increíble para explicar, el porqué se las pasa masticando la vaca..

Pipe, apoya su carita perfecta, en su puño, y su brazo sobre mi escritorio. Le pregunto.

– Ya viste éste dibujito? Por no decir horror .

Me dice que no, yo se que me miente, espera mi asombro, mi miedo..cada tanto me da un codazo..

Sigue la música, y como fin de cine de matinée la vaca expulsa al pollo, por no decir algo peor.

Aparece el pollo, bailando, mojado, y la vaca lo mira como si fuera su obra maestra.

– Repugnante no ? me pregunta Pipe..

– Sí le respondo, me dió miedo.

– La próxima te pongo otro, en el que unos pájaros…y el resto que dijo lo habló tan bajito que se perdió con las voces que decían..

Pipe, vení a despedirte que ya nos marchamos..Ponete la campera y saludá a los abuelos..!

Pipe, recién cumplió en éstos días seis años, si lo tuviera más cerca de casa, me recibía de Ingeniera de Sistemas, en un Zipe y Zape..y teniendo  un sólo estómago!..  Porque con cuatro, no paraba hasta lograr  con los Angry bird  la gran batalla..  ya se lo que es…¡ los chanchos se comen los huevos de los pájaros !… Ganan los pájaros, porque los chanchos no vuelan!….Éso es todo lo que entendí…me lo explicó Pipe…

A lo Verónica.

Siempre adoré el cine. Me gustaba soñar como cualquier niña llegando a la adolescencia.
La primera vez que fuí al cine sola con dos amigas y vecinas, un poco mayor que yo, estrené por primera vez, mi primer par de medias de seda, y para no ser menos,  imitando a una estrella de la pantalla,  me tapé un ojo con un mechón de pelo a lo Verónica Lake.
Fuimos al cine Defensa, un cine de barrio, que olía a humedad.
Era tan grande mi entusiasmo y el miedo a que mis medias se pudieran enganchar en  las duras  butacas de madera, que pasé toda la Matineé y la Vermouth, sentada en el borde, sintiendo encapsuladas las dos piernas.
Por la ósmosis prestada  que daba la media luz, el telón bordeau y dorado, las voces , los sonidos, ese tener que leer lo que no se entendía, salíamos del limbo en que estábamos,  para  comprender  que el mundo era tan amplio y tan ajeno al entorno en que vivíamos.
El chocolatinero podía ofrecer las golosinas que tuviera, caminando por los pasillos,  pero en las cintas pasadas, se volaba sin alas, se fantaseaba  despierto, se sentía el primer beso dado, en los besos de los otros.
Más dulce que éso nada!

PD. Relato de menos de 1000 carácteres. Tema elegido por la radío.

Hace tantos años…

Hace tantos años….Cuando éramos pequeños, nos llevaban de visita  a la casa de la bisabuela.

La casa era grande, una hermosa casa, donde se podía correr, jugar a esconderse, a ser grandes.. No tengo la imágen completa de su rostro, solamente pantallazos de recuerdos.

Ella era pequeña, muy menuda, a mí me parecía una pasa de uva rubia, casi blanca. Siempre la conocí  sentada. Por un tiempo en un sillón en el comedor. Cuando nos acercábamos  ,  siempre nos preguntaba cómo nos llamábamos.

Decíamos nuestros nombres y ella  estiraba  su mano, y nos acariciaba el pelo. Casi no hablaba, pero tenía curiosidad por saber quienes éramos esa cantidad de chiquillos que la rodeábamos.

Dormía en uno de los dormitorios del fondo donde  había dos camas de bronce de gruesos barrotes, y separando las dos camas una mesa de luz que tenía por arriba de su mármol rosa,   un pequeño espejo oval, que ahora me pregunto ¿ Para qué servía?

Después…siempre estaba en su cuarto ,  sentada, recostada en  muchas  almohadas  llenas de puntillas. Tenía al costado de la cama una pequeña escalerilla de dos escalones. Ahí apoyaba sus pies, cubiertos por medias gruesas dentro de unos zapatones. Siempre estaba cubierta por una manta.

Le daban de comer en la boca !Una sopa espesa y leche en una jarrita de vidrio con plantillas. Le ponían la blanca sevilleta, como si fuera un gran babero.  Era más bebé que nosotros.!

No la podían acostar, porque empezaba a llorar, a ponerse nerviosa porque creía que si se acostaba se iba a morir.

Por mucho tiempo dejamos de verla, el cuarto del fondo permanecía cerrado. Cuando un día lo vimos abierto corrimos a verla, pero ahí estaban las dos camas con sus almohadones, sin la bisabuela.

Nos dijeron que se había ido al cielo una de ésas tardes.

En un principio fué el asombro y la tristeza se hizo tul, como un  gran mosquitero.

Volvimos a correr, a jugar a reir..pero estuvimos comentándo… porque se había ido?, porqué se había muerto? ..Cómo si para morirse se tuviera que pedir permiso!.. Alguno  opinó  que no se podía vivir casi sin comer, sin caminar, sin saltar…

Mi primo mayor el que siempre sabía palabras imposibles dijo que era muy longeva

Y yo para llevarle la contra manifesté que se había muerto, porque la obligaron a tomar la sopa, y a acostarse a dormir la siesta. !

Y otro varón del grupo, con pleno conocimiento de causa, y  por ser domingo dijo…Se murió de aburrimiento.

La calzatura

La calzatura è un oggetto costruito per proteggere il piede.

Remo Rinolfi, había nacido en Italia, y antes  de cumplir los tres  años, sus padres se trasladaron a Montevideo. Se habían instalado con un  puesto de frutas y verduras, así que el niño aprendió el castellano, con los clientes, y con la gente del mercado.

Cuando llegó la época de la escuela Remo, sabía hablar muy bien el idioma es más tenía algunos dichos del lunfardo, y algunas palabras del italiano.

No fué el clásico tano, sino que su apellido con sus cuatro primeras letras fué su nombre para siempre Rino, porque cuando quiso usar el Remo, empezaron con la loba, y Rómulo..

No tendría más de once años, cuando los compañeros y entre ellos sus dos amigos, Héctor, y Alcides, fueron  los que se dieron cuenta, de lo que a Rino le gustaban las chiquilinas. Se las pasaba mirando, es más no se detenía en las caras, les miraba abiertamente las piernas.

Para disimular, o porque verdaderamente  fuera así, él decía   – No le miro las piernas porque sí, le miro los pies.

– ¿ Los pies..?

– Sí quiero ver si los zapatos que llevan, van con la forma del pie y de  la pierna.

No sé si ésto convenció a alguno, pero le dió un toque diferente. Rino miraba las piernas porque se interesaba en los pies !

Fué por ésa época que empezó a frecuentar a escondidas de sus padres a dos señoritas que vivían muy cerca de la escuela. Le habían dicho  – Cuando quieras vení  a visitarnos.

Tanto las visitó que los padres creyeron que Rino salía corriendo temprano para la escuela, porque  se había puesto tan estudioso, que era el primero en llegar a clase!

Cuando quería ir después de clase, inventaba un partidito de futbol con los amigos, y les hacía prometer , que él había estado jugando ahí.

Cuanto sería lo que jugaba, que llegaba a la casa cansadísimo, y sudado tanto que su madre le decía

– Te cansas tanto hijo, que no se si vale la pena hacer deporte.

La cuestión es que Rino terminada la escuela, sabía a simple vista cuanto calzaba cada una de sus compañeras. Se le acercaban y en un juego de inocencia y picardía le decían.

– Cuanto calzo Rino?   o Te agradan éstos zapatos, son como para mí ? Tengo para tu gusto  el empeine alto Rino ?

Ya hacía tiempo que había llegado a oídos de los padres, el gusto de su hijo por el calzado, y ante  la falta de interés del mismo en el puesto de verdura, decidieron ver de emplearlo en una fábrica de un paisano.

Cuando le hablaron al conocido el hombre fué sincero.  – No puedo emplear adolescentes , es más para lo único que serviría sería que en una fábrica familiar como la mía, fuera más protegido y malcriado. Mi señora siempre soñó con un varón..Así que date cuenta!

Fué tanta la  insistencia de los padres, que  el hombre se rindió y lo aceptó por pocas horas y para copiar moldes, y recoger los restos de cuero y empaquetarlos.

Lo que llamó a todos la atención desde que pisó la fábrica fué la facilidad de Rino para los cálculos y el poder de observación. Al poco tiempo sabía calcular cuantos moldes se podían sacar de un cuero, y cuantos del mismo número…

– Parece decían los dueños que nació,  mirando zapatos…

Al tiempo confeccionó su primer par de zapatos hecho con los restos, que él tenía para empaquetar.

– Para decir la verdad, te quedaron espléndidos.  Son un poco pequeños, difíciles de vender, pero muy originales dijo don Vicente !

– Don Vicente, no los voy a vender los voy a regalar a una amiga, y pienso pagar los restos y la suela. El primer par de Rino, tiene que entrar sin deudas.

Si conquistar se puede con los dichos, también con la mirada, con el centímetro, con la intuición, con las matemáticas, y con la pinta.

El lindo de Rino, llevó los zapatos, hasta con caja a una de sus excompañeras  de escuela. Nadie preguntó si serían chicos, ni la que los recibía ni los amigos del entorno. Si algo sabía Rino era tomar medidas.

Cuando tuvo la mayoría de edad, los padres decidieron enviarlo a perfeccionarse a Italia.  Tenía una base sólida con  todo lo que había aprendido en la fábrica y querían que lo ampliara con  diseño!

Lo mejor de todo fué la despedida de Rino en el aeropuerto. La señora de Vicente que dicho sea de paso era una espléndida mujer,  alta y de unas inigualables piernas, le dió por decir que – Cómo Rino para saber que calzado hay que ponerse en cada ocasión…ninguno.. sabe on que pelli di animale… cómo él …ninguno!

Llegaron como en tropel, muchísimas mujeres. La mayoría desconocidas para los padres, y para los de la fábrica. Había alguna clienta de la verdulería, alguna amiga, unas  parientas de la dueña de la fábrica. Las demás desconocidas.

El padre a éstas alturas, estaba  asombrado, y empezó a comprender a éste mascalzone..Cuantas mujeres en la sua vita! Una excursión!

Pero si algo lo dejó casi paraplégico fué la llegada de dos señoras mayores paradas en unas sandali de vértigo, que empezaron a alisarlo a Rino de una manera casi escandaloza, y lo llamaban Remo! Cómo si fueran las madres.

El padre se fué acercando hacia el tumulto, su mujer estaba consolando en un costado a las dolientes, casi viudas .

– Hijo le dijo, y el ojo derecho de los nervios le había dado por tinguiñar como un tubo lux, el edil el señor Gircar quiere despedirse, y como una revancha le dijo  bajito donde nadie lo oyera .

– A que no sabés cuanto calza ?

– 42, dijo con picardía Rino..y ante los ojos abiertos de su padre respondió. – No te sustes,  me lo dijo su mujer…Io sono un uomo onesto

Un collar de fantasía.

Cuando conoci a los Timor, por los años setenta,  la que más me impresionó fué ella. Una mujer alta, gruesa, con el pelo cortito y voz finita. Una señora que llevaba unos collares siempre llamativos, que le quedaban marcando un límite entre sus abundantes continentes. Él era un hombre alto y delgado, de facciones regulares y sumamente discreto en su manera pausada de hablar.

Nadie podría pensar en una pareja más disímil.

” Que él era hombre de una estricta educación y de fortuna. Un hombre amable que dió vaya uno a saber como..! con una mujer vulgar vestida como de saldo. Éso fué lo que me dijeron como un antecedente  en la primera reunión. ”

Ví a la pareja un montón de veces, y en esas reuniones , la voz de la señora Timor predominaba, sobre las demás. No creo que fuera en sí su voz, era más por lo convencida que estaba en lo que decía. Era tan segura…que empecé a mirarla de otra manera.

Una persona que se podía poner un collar de perlas tan gruesas y de colores, usar unos vestidos estampados búlgaros,  con esas curvas que da el buen comer, y una cartera dura  de cuero , pequeña para el tamaño de su dueña, y  mostrar las rodillas como chapones de bronce, tenía que ser excepcional, ya era distinta.!

Nunca me arrepentí de haberla votado…

Cuando una madre te habla de  su hija y te dice

– Vas a ver a mi hermosura, a mi Cande,.. ahora te la traigo para que la veas y la conozcas.   Es una delicia.. de treinta años..

Y aparece una niña- mujer, con el cuerpo de su madre, vestida de similar manera, solamente que al mirarle la  cara, ves sus carencias, sus ojos opacos sus párpados caídos y su eterna sonrisa…

Comprendes muchas cosas. Como Cande no se podía acercar a la madre, la madre saltó todas las apariencias,  se vistió de niña, y como una adolescente vió un arcoiris de colores . Ésa voz que aun siento, eran dos voces unidas en la rebeldía que da el ser diferente.

Cuanto me alegro de haberla votado…a la madre y a la hija…!!

PD. Cuento de menos de 1000. carácteres.

Seven Things abaut me.

  • Gracias mi querida Mercedes Molinero por estar junto a mí, y compartir tu premio. Puedo decir siete cosas  de mi vida, dejando de lado tantas…
  • Mi familia como eje de mi vida.
  • Tratar de entender y de poder llegar hasta los otros.
  • El mirar y ver con ojos positivos mi entorno.
  • Seguir cosechando amigos virtuales.
  • La fotografía, como ejercicio metal.
  • Aligerar mi mochila
  • No detenerme…

Nombrar a siete amigos me es muy difícil, son todos tan especiales y diferentes, hay entre todos esa unidad que logramos comunicándonos permanentemente

Por favor mirar mi Blogroll.

No sé elegir, no  puedo hacerlo, porque cada uno tiene un lugar con su escritura, sus pinturas y sus fotos  , en éste sistema galáctico en el que nos movemos…

No quisiera repetir casi los mismos nombres que Mercedes…

Gracias a todos y perdón si no puedo cumplir en su totalidad a lo solicitado.

PD.Que todos tengas semillas para seguir plantando y que la cosecha sea abundante.

El veranillo de San Juan.

San Juan es un veranillo, que se da  a fines  del mes de junio por  éstas tierras de   América del Sur.  Comienza casi siempre cuando las temperaturas están bajas.  Abruptamente irrumpe un frente de aire cálido desde el norte . Cuando uno empieza a sacarse alguna ropa de abrigo, y  las temperaturas  llegan casi a los 30º , es   cuando llega de golpe  el viento, las tormentas eléctricas,  la lluvia. Vuelve el frío , cuando  nos habíamos olvidado por unos días que estabamos en invierno.!

Piensen en una señora que queda para cuidar una casona enclavada en el medio , de un gran jardín, de aproximadamente   una  manzana,  con  inmensos árboles, con viveros, cocheras, y  casas independientes para el servicio.

Regalan   magnificencia éstas hermosas  villas antiguas  y por dentro tienen  el confort que da  el espacio con  sus grandes y altos salones. Ninguna igual a la otra. Sitio para el  romanticismo, y al mismo tiempo de soledad.

La zona la conozco, sé  de muchos de  esos muros, rejas y portones,  ahora casi inpenetrables por las vallas eléctricas. Son lugares que parecen sacado de postales europeas, pero si tienes miedo, no vivas por acá.

La casona, mejor dicho su interior  fué dejado al  cuidado de la señora del relato y un  servicio privado de vigilancia con  alarmas,  el jardín, por un viejo que habita las cocheras, un perro policía, y las vallas eléctricas. Todo el jardín es mantenido por una empresa particular.

No es mucho el tiempo que los dueños van a pasar fuera, son quince días.

Lindo lugar, hermoso para caminar por las Avdas de los esbeltos álamos, o ver a los eucaliptos, plátanos, anacahuitas,  tan altos que sobrepasan los tejados, o entrar en el invernadero y poder admirar esos helechos que  parecen confeccionados de espuma. Pueden ser las vacaciones soñadas, las de los folletos de viaje.

Ahora con San Juan, no te lo recomiendo. No es el de las fogatas,  el de de las cédulas, con nombres de hombres y mujeres para conseguir pareja como se hacía en épocas remotas, el que congrega muchas personas en las plazas, y conjuntos musicales y tampoco es tan santo como dicen.

Es el que te hace abrir las  ventanas por el calor que llega, y entra poderoso el olor al pasto recién cortado, y  a la tierra removida.

Luego ése viento que todo lo arrasa, y la lluvia que comienza mansa y termina en una tormentaa eléctrica, que  ilumina los espacios.

En una sola  noche salen de sus refugios  escondidos seres. Habitan la casa de los otros, están  allí  donde hay todo un mundo de una pequeña comunidad vegetal, de algas,  musgo, hongos , y  líquenes.

Son  pequeños,  mágicos, duran la visión de sus rostros el tiempo de la luz de un relámpago, tienen la facultad de alargar sus rostros hasta desaparecer en la tierra  donde han nacido.

No hacen ruido, son mudos testigos de tu alegría, tu  miedo, tu soledad, de tu asombro.

La señora del relato miraba por la ventana, y en ese no creer lo que veía, fueron pasando ante sus ojos, esos semblantes, tal vez imaginarios…

Si algo le susrraron al oído no lo se…

Cada uno  expresa algo, y será lo que quieras ver, lo que ellos  te diran.