Hongo Blanco

Sobre casas abandonadas – 1

Todo comenzó como una narración oral. Mi abuela se lo contó a mi madre, y mi madre a mí. Para que no se perdiera decidí, escribir todo lo que me  llegó. Soy por un instante el juglar de esta pequeña historia.

Mi abuela iba a una escuela de la zona, y estando en segundo año, fué cuando conoció a Elbio. Era de su misma edad, tenían los dos siete años. Mi abuela era morocha, vivaracha y comunicativa.  Su compañero, era muy blanco, con piel fina, pestañas y pelo rubio, ojos claros como el agua, y por el contrario a ella, era un niño que casi no hablaba, y se alejaba cada vez que podía de todos los demás. Fué un niño que nunca hubo que reprocharle nada, correcto, prolijo, cumplidor, era  invisible, carente de  risa.

Igual que a todos, su madre lo venía a buscar, siempre vestida de negro, callada  se ubicaba en la vereda, y nunca se acercó a hablar con ninguna madre.

Mi abuela conocía la casa  en que vivían de lejos, inmensa, hermosa, una casa que invitaba a jugar en el jardín, solamente que Elbio no jugaba con nadie, ni en los  recreos. Elbio no tenía amigos.

Al año siguiente volvieron a encontrarse, Elbio había crecido poco, en cambio mi abuela, ya lo pasaba en una cabeza. Cuando se vieron, mi abuela Mamucha, lo saludó, y el le contestó con pocas palabras y una sonrisa..Sabía sonreir… A partir de ahí, no digamos que se hicieron amigos, sino que fueron  más conocidos que antes. Había un cristal, entre los compañeros, la maestra, y el niño, que hablaba si le preguntaban.  Pasó el año y al terminar las clases, hubo un ramo de flores para la maestra, un ramo de flores diferentes, extraño para la época y él solamente dijo que eran de su jardín.  Ahí fué cuando abrazó a la maestra..Sabía abrazar..

Cuando llegó cuarto año para los dos, Mamucha era la última de la fila y Elbio el primero. Lo que le había crecido era la cabeza, tenía entre el pelo enrulado y rubio, una corona, que era  el marco de su cara. Era  lindo a su manera, brazos, piernas, manos y pies, pequeños, no era enano, era un niño diminuto, y cabezón.

Alrededor de ésa época  empezaron a llamarlo entre ellos  Hongo Blanco, ( esos que salen después de llover sobre el cesped ), todos menos Mamucha, a la que le parecía que tenía una gracia de niño liliputiense, única, increíble.  Siempre lo vió como un duende, como un dije de oro. Se parecía a los personajes  de los cuentos de hadas, que ella solía leer. La risa, la mofa  de sus compañeros, lo herían,  porque eran todas las burlas sobre él,  fué  desahuciado por sus conocidos   y si no llegaron a mayores sus problemas,  fué porque su silencio le sirvió de escudo. No se interna gratuitamente en  lo desconocido, y él fué el eterno ausente, de los juegos, de las risas, de los empujones, era el infante, anciano de una clase.

Cuando se despidieron a fin de año, y mi abuela le contó, que se mudaba, cambiaba de escuela, y no sabía si volvían a verse. Fué cuando vió sus ojos, llenos de lágrimas, y le agarró la mano.  Supo, sabía querer..sabía llorar..

Mi abuela nunca más vió a Elbio..Esta parte de la trama, se la contaron a mi madre unas primas que siguieron viviendo  en el barrio. Veían esporádicamente a los dueños de la casa, era una familia extraña, nunca entendieron porque tres personas como eran en esa familia, tenían una casa tan grande. Nadie los visitaba.  Alguien dijo, si lo sabía o lo inventó,  – que la casa era heredada, de un español, tío del dueño,y  que por eso habían venido de España, a cobrar lo que le habían dejado… Que la casa era de Elbio..

Los padres murieron, y Elbio, permaneció sólo,  en la casa grande e  imposible de manejar. Nadie supo que trabajara, porque solamente lo veian salir a caminar, portando la mayoría de las veces, un palo de algún árbol.  Nunca saludó, ni se le conoció mas familia que la  descripta.  Esa hermosa mansión se  fué deteriorando a medida que el dueño envejecía. Se llenó de gatos, de hojas de los grandes Plátanos, los senderos, marcados por Pinos, casi desaparecieron, por la   pinocha, y la reja se mantuvo con las iniciales, como marcando un rumbo hacia el pasado. Toda la zona se depreció, ya no tenía el valor de antaño, porque las personas preferían los apartamentos, a esos pequeños castillos llamados chalets. Pero el dueño de casa no podía dejarla porque él era los goznes de la puerta, digamos la puerta misma. Era la enredadera, que apretaba en un abrazo final unos de los lados, y subía y envolvía la ventana superior y trepaba hasta el tejado..

Un día recorrieron la zona unos Pastores, o Predicadores, repartiendo folletos. Y les llegaron a todos el convite con misivas para conocer la iglesia, y cosa extraña, el viejo hombrecito aceptó, y a partir de ahí todos lo vieron arreglado para ir al Culto los domingos. Dejó de ser un hombre solitario, para transformarse, en una persona acompañada,  los días de celebración, la navidad, y a fin de año.. Fué la conmiseración de un Dios lejano. ” Actúa como si tuvieras fé, y la fé te será dada “

Cuando las pocas personas que lo conocían, dejaron de verlo nadie lo extrañó, ni en el Culto, ni en el barrio. Las casas alejadas, una de otras, hacen que se pierdan las miradas, nadie se detiene, pocos se saludan, la velocidad del tiempo hace el resto.  Se acumularon los recibos, en el oculto buzón de la entrada, esa herida de la piedra tragó, todos los anuncios recibidos, todos los folletos.  Cortaron la luz, el agua, pero eso no importaba a nadie, porque se enteran pocos, y si el usuario no reclama, quien se va a preocupar.

Cuando fuí al velorio de unas de las primas de mi madre, supe el resto.  La casa lució abandonada, sola, y empezaron a pensar algunos vecinos, cuando habían visto por última vez al dueño.  Nadie pudo precisar, dos años, tres, tal vez más,  algunos no lo podían localizar, otros nunca lo conocieron,  nadie sabía a donde preguntar, que era lo que había  sucedido. Tuvieron que entrar ladrones, y ver los vecinos como empezaban a llevarse muebles, y llamar a la policía, para que finalizara en parte esta historia.

La casa estaba vacía por los robos sufridos y deshabitada, y calcularon que  hacía cuatro años aproximadamente, por un aviso de UTE, que quedó incrustado en la piedra, y se salvó, de milagro. En un primer momento, no pudieron saber más .

Unos muchachones, de un asentamiento cercano, fumando los porros que hacen, entraron a robar la poca fruta, que quedaba de unos viejos perales, y empezaron a recorrer el jardín abandonado, cuando les llamó la atención unos hongos marrones, grandes a los pies de uno de los eucaliptus. Ahí había una especie de piletón con arena, que el viento fué desperdigando, y pensaron los que cuentan la historia, que  ese  era el lugar  que de niño jugó Elbio porque una vez fué niño..  y  jugó.. después fué el lugar de sus gatos.

En ese sitio , entre la poca arena que quedaba , cayó el dueño de casa para siempre, y fué ese lugar  su  pequeño baúl.   Entró con  su cuerpo blanquecino, al que  abrigaron las hojas del jardín, lo bañó la lluvia y lo calentó el sol,  y la sabia naturaleza hizo el resto, y lo transformó en suelo fértil.

Fué él, los hongos de su jardín, y el azul  fué marrón, el transparente se transformó en  opaco, el tiempo dejó de cerrar la puerta, porque no tenía goznes, y los  jóvenes corrieron,  drogados y  asustados, y decían  que círculos dorados salían entre los hongos de los eucaliptos, y que la puerta de reja , de la entrada se abrió sola,  y los vecinos supieron. Todos se enteraron Y algunos miraron.

Lamento que Mamucha no esté, para sentir, una historia , de soledad , sin amor,  de desierto, cuando se ve  el aislamiento, de niño, a hombre, hasta  ser viejo.  Se ha transfigurado en cegera.. de los que estamos y no vemos.

Faltó ella a la cita , el hada de las flores, que le diera una mano, para ir en busca , de las risas, de las lágrimas, de la imaginación, del amor..

Unicamente, aunando el alma  con  hechizos, se logra  hacer círculos dorados, entre los árboles y se puede  transmutar una vida,  en hongos…   que se  adherieran  de tal manera  al ser ..   Era.. como un Cuento de duendes ..  Con pequeños y grandes   hongos.. mágicos.. alucinógenos..

Estigmas

Porque soy Sibila que habita la casa,
Porque tengo estigmas que me han parido,
Porque soy la sobra de un amor perdido,
Porque soy la carne, que formó tu nido,

Porque soy la loca..loca.. que tú has querido


 

Soy tu cancerbera de prisión sombría,
Soy tu cerrojo, tu cromos, tu copa, tu esqueje leñoso, tu guía, tu vino,
Soy la boca que tú has mordido, las manos sangrantes que has escogido,

Porque soy la loca..loca.. que tú has querido…

Por eso me quedo mirando al vacío
las manos muy juntas en rezo prohibido,
se alzan al cielo pidiendo el castigo.

Porque soy la dueña del sueño adquirido
por eso hablo, por eso río, por eso escribo

Porque soy la loca..loca..que tú has querido…

Eras la boina gris…‏

Me quiero  detener, en una época, desde una visión subjetiva. En  un determinado, período, adolescencia y juventud, que transcurren alrededor  del año 1960,  pero en el arrastre, del tiempo, tengo de otras generaciones que me precedieron y a su vez, voy a dejar un sedimento, de costumbres, en mi íntimo entorno.

Enlazar los recuerdos, con cuerda de cáñamo, fina y , dejar si se atreven a leer, las declaracines de un Ente Testigo, como se decía antes, a la llamada Subsistencia en la ferias vecinales.

Nosotros creímos, que inmántabamos con la presencia, era nuestro imaginero, éramos, la apreciación , el dictámen..

El engaño exterior, siempre existió, sin tocar la historia;  el ser humano gustó de alaborios, para verse mejor y se miro, en lo que pudo, desde una laguna, hasta el salón de los espejos de Versalles.. Época, de lucimiento la juventud, para descollar entre mujeres, embrujar a los hombres y  brillar de la cabeza a los pies.

Se hablaba de poesía, ” ¿ Qué es poesía  ? ” se sentía intimamente, los versos dichos, se decía    ” estar enamorada del amor “. ” Poesía eres tú “.  Todo eso se transformaba bajo la forma de colores, todo era lozano, frondoso , era verde, como nuestra razón.

Un punto fué , como pilastra, la vestimenta,  el arreglo prolijo de la ropa, de los complementos. Lo básico, fué en su momento el trajecito negro, cuando ya tenías veinte años o más, y pequeñas cosas, que hoy parecerían ridículas, y en su momento tuvieron su basamento, las flores y las plumas, las alhajas, los guantes, las petacas para el polvo, los estuches de piedritas de colores del lápiz labial,  y las carteras y zapatos haciendo juego.. Uno se cuidaba del decir de los demás, se quería armonizar, se temía a un fallo dudoso.

Empecemos, por la cabeza, por el pelo, recogido, y suelto en las jovenes. Rulos, hechos, con tijeras calentadas en el Primus o en la cocina Volcan, o gas, enrollados con palitos, o con papel blanco, formanto un pequeño atadito.  Luego pelo recogido con moño mas arriba de la nuca, con corola de rulos, pelo llevado a un costado, tapando un ojo a lo Veronica Lake, y posteriormente, el famoso recogido Banana, o laciar con un movimiento de todo el pelo sujeto en Torniquete, con broches, que llevaba mas de  una hora de secador, o todo el dia para secarse al sol.-Existia la permanente, con el amoniaco, que ahogó, por muchos años , anteriores, llamada croquiñol.

Sigamos, porque la cabeza, tiene su propia vidriera, y decorarla, fue un principal problema, no existencial, sino  el del diaro hacer..La cara poco pintada, resaltada la boca con colores insolitos, como el fuscia, pocas seguian con la boca en piquitos, siempre se resaltaron los ojos, o depilando las cejas dejandolas como lineas, o en arco, y los ojos pintados en negro, con rimel, que hacia que las pestañas, se pegaran entre ellas. maquillaje, para la noche pesado, cargado en las mejillas, con circulo de colorete. Parecido al color que quedaba del helado con soda y granadina, que tomábamos, que había copado el momento con su nombre en ingles ” Screen & Soda “..

Tapando, haciendo más misterioso para las mayores, sombreros con tul, algunos tenian motitas, que podian ser de terciopelo.- Habia gente dedicada a la confeccion de los mismos.- Plumas, flores, sobre fieltro en invierno, y paja en verano, y luego para las mas jóvenes , las infaltables, y flexibles boinas. Mas tarde empezaron los pañuelos, en la cabeza, porque la Reina Isabel, se lo puso un dia y corrio la moda, y llego hasta aquí transformada, en vinchas anchas en el pelo, que caian en dos lazos en uno de los costados.

Como geografia, el cuerpo, que no se ocultaba entre jovenes, sin mostrar todo , se insinuaba mucho. Cintura marcada, con lo que pudieras, cinturones anchos, con trabas de bronce, hebillas, de cuero, o elastico , polleras  con mucho vuelo, fortunas en tela de la pollera Poncho,tapando la rodilla,  los lazos en los hombros, y cada año iba girando como calesita la moda, dando identidad, a cada uno.

No existia el traje de chaqueta clásico ejecutivo por la sencilla razon que no habia casi ejecutivas, nadie se fijaba en eso, mas importante eran las medias con la raya atrás, y el remallado de las mismas, y sus portaligas de elástico y como corolario de las piernas como era entonces y será hoy,  los zapatos.- De todos los colores, de los materiales mas diversos, y como Rey el taco, y con Colucci, que te daba dos pares por el precio de uno, si no tenías plata para ir a Zambrano o Lumaconi..  Solapadamente, entraron las chatitas, los mocasines y las sandalias romanitas..

Se vestia para salir, en forma muy correcta,  ” misa de once,” en Pocitos, con los gritos del Padre Tamburini.

Ir a los teatros , Solis,  Artigas o 18 de Julio, a tomar el té a las cinco, en la Confitería  Americana, o  un cocktail, vermoth, seco, Martini, Negrone, de una lista amplia, en algún bar o confitería  o a la más familiar de las reuniones.

Desde la empleada de tienda, hasta el ama de casa, desde la mucama, que tenia que salir en su dia libre, hasta la pudiente señora con chofer. Todo el mundo se arreglaba en un ritual, que dio trabajo, a fabricas, textiles, aparadoras de zapatos, vendoras de grandes tiendas, como Madrileña, Caubarrere, London Paris, Casa Costa, Tienda inglesa, La Opera, Acle, Castillos, Introzzi, y las populares Aliberti, Chick Parisién y muchas otras.

Los registros de telas de la Ciudad Vieja, con sus grandes rollos de telas, sus sillas para sentarse, y la riqueza, de las mismas  que ofrecian,  nacionales, o importadas, en gran cantidad y diversidad de gustos;  las  Botonerias, donde llevabas un trozo de tela, y te hacían el botón que eligieras del mismo color,  las grandes modistas , y las amas de casa y los moldes Mac Coll.

Las Peleterias, eran Reinas del Vestir, junto al Petit Gris, el Vison, el Astracan, la Nutria, el Mutton, y los cuellos de Lince, las estolas de Marta, los Zorros, dando vuelta al cuello, despues entraron no se si en ese orden el Conejo, las Patas de Astracan, el Potrillo y el Lobo de Mar, hasta que se metio Brigitte Bardott, mucho después y se fue apagando el uso de las pieles. ( Paradoja. Ella que fué de las artistas que más piel mostró )

El oro, era el comun denominador de las alhajas, junto con el platino, los brillantes, los zafiros azules, los esmaltes, y presidiendo el circulo los sinfines. Y anteriormente de la mano de  Coco Chanel, entraron lentamente las fantasias, El Coro, La Casa Rivas, y Costa en broches, y collares, collares de perlas de tres, de cinco vueltas, en pulseras que imitaban a la perfección a las verdes esmeraldas, y al rojo rubí, se hicieron menos rigidas las carteras, y se acortaron los guantes de cabritilla.

Se usaron las flores, en el pelo, en la cintura, alegre y florida juventud, en primavera y verano, con el plumetí , el broderí, el cloqué, la seda natural, y la tafeta, los entredós y las puntillas, el pique´ haciendo custodia a las carteras como canastas  de paja Italiana. el pantalón ancho, y con ellos se hicieron más populares los piyamas, y sugestivos en el Baby Doll, copiábamos sin pudor a las artistas de Hollywood.

Hubo un momento en mi juventud, en que para el gran vestir:  si no tenias un saco de Astracán, un gran brillante, en la mano  y un collar de Perlas de Cultivo, no eras..nada..nada., hablo por las personas mayores, como mi madre, dentro de la sociedad..

Vestirse, el ritual de otro tiempo, en que se hacía , hasta para caminar por los corredores del Vazquez Acevedo , o aplanar la Rambla, con la música tarareada, por nosotras mismas, en tiempo de Conga, o Tango, o Rumba, con y sin  D´arienzo, Canaro,  Los Lecuonas, o Cugat.  Nosotros, hicimos de la Rambla, el encuentro obligado,  casi sin teléfonos, sabíamos la hora para encontrarnos, y charlar, caminar,  mirar y dragonear…
Con respecto al vestir,  tal criterio, muy opinable por cierto,  creo,  que no fuera propiamente nuestro, sino heredado, de nuestros padres o abuelos, copiado, en parte de la Europa renacida de la 2da. Guerra Mundial.  Vestirse, fue y será , como ir a un  Culto,  pagano, superficial , y cambiante.. pero Culto al fin..

Cuando se soltó el cabello,  dejó de aprisionarse en rulos adquiridos, el lacio ganó el exámen, , y se pudo usar sin complejos, sin rubor, fué descaecido, y triunfó, como se impuso al luto, y al medioluto, el color, el etampado.

Como se guardaban, flores apretadas, entre las hojas de los libros, se fueron olvidando los antiguos poetas, ya no fueron las mujeres ” Pálida inquietud y casto asombro ” ni ” Surgió tu blanca magestad del raso. Trasladamos, lo que se hacía en otros países, y empezamos con la sicología.. Dejamos el delantal, y aunque nos ensucíaramos igual, fuimos abanderadas, entrando con los vaqueros, y sus bolsillos, reforzados con tachas, para impedir que se nos escaparan los ensueños.

Fuimos la polera, el polerón, la manga dolman; luego se marcharon empujadas por por el Nylon, y el Dralon, las puntillas, el entredós, y esporádicamente, como se recuerda a un ser querido ausente, llegaba el raso, es su magestad, suave, y plegable, llegaba vestida de novia y entre tules.

Fuimos el buzo apretado, a lo lana Turner, o la suave y peluda angora, fuimos,  conejo y.. cabra.  Empezamos con los Can Can, nombre mal puesto, porque nos desprendimos de los porta ligas.  Pero igual la pequeña y gran revolución, estaba ya establecida, teníamos como meta, ser diferentes a nuestras madres, salir de las reglas tan estrictas, abandonar , sin olvidar el perfume Avant La Fête, entrar, en nuestro propio baile, con la orquesta  por nosotras contratada,  se estaba perdiendo el blanco, porque existían otros colores, como un arcoiris, fué la mocedad de mi época..Sólo que  salía después de haber llovido..  llovido tanto..
Si para un gran escritor como Hemiguay,- Paris era una fiesta , para la juventud de mi época, vestirse fué una fiesta..
porque éramos casi todas… la novias de Neruda.  La boina gris..y  el corazón en calma.. recitando los Veinte Poemas de Amor y Una cancion Desesperada..

Comprando los libros de poesías, en la Librería de .. Ruben.., frente al Vasquez..

Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera.
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Adolescencia

In y Out

Siempre le gustó polemizar. Con los años, se acentuaron todas sus virtudes y sus defectos . Empezó a ser veterano.. Eso pasa, hasta que dejás de ser el Viejo, para transformarte en el Viejo Podrido, o Viejo de Mierda.  Era según su amigo Rafael, por momentos IN y en otros era OUT.  Era como de entrada y salida.  Bajo y gordo, le decían bollón por la forma, en que le caía el vientre, un doblez para la tapa, y después un globo para el recipiente y más abajo escondido entre las sombras, una manija, o como le quieras llamar.

Cuando nació su madre le puso Miguel, como el cantante, bailarín y flaco  Miguel de Molina, el que le encantaba  tanto a la abuela. Nada que ver. Lo malo  estuvo, en que no le gustaron las mangas anchas con volados, el bailar flamenco, y dar chasquidos con las manos, eso impidió su lucimiento de gordito gilún  y no hizo plata, lo bueno fué, para él,  que siempre le gustaron las mujeres, y la poca plata que hizo se la sacaron en las farras..eso es lo malo.
Estuvo y está en desacuerdo con casi todo, no es contra por que sí, es de alma batallador y pendenciero, defiende lo que él cree correcto, a muerte.. aunque eso le haga caer de culo, como dicen en el Bar.

Eso de las palabras en inglés, en la Barra del Club, no entran, son para ciertas personas, que frecuentan determinados lugares, acá se usa  otros adjetivos más gráficos, que no por eso son menos sensibles, se dice mina, camión , mamita, a las mujeres y otras cosa lindas, y halagueñas y   boludo, o no me rompas las bolas, no se dice  gay, se dice maricón  a los hombres. Sino pregunten a alguno, si no hay términos gráficos, que duelen de solo pronunciarlos.  Sin excepción, los zánganos , están todos para la jodita.

Así un día, entre caña con butía, viene y va, con la anuencia de él,  se dieron cuenta que Miguel, estaba fuera ( out )  para: correr carreras de embolsados, ser guardia de seguridad, aviador profesional, jockey, y lo sacaron de todos los deportes, le dejaron los juegos de salón como el Truco,  y alguna porquería como la quiniela, el cinco de oro, y la lotería a fin de año.  Sí sigue comiendo así, pronto estaría, sino estaba ya fuera de las minas.

Miguel estaba para estar adentro ( In ), para las grandes parrilladas, en Rincón del Cerro, en el quincho de Varela, para empujar en la fila en el Estadio para sacar los boletos, para que viniera la ambulancia cuando le daba el sofoqui, y para dar miedo  a las balanzas y al Dr. Elbaum, que asegura que Ud. puede adelgazar, 20 quilos en un mes, más o menos, y tenía la rara virtud de hacer reir, cuando quería contando cuentos de gallegos.

Nadie está totalmente adentro de todas las cosas, y nadie está totalmente fuera de ellas. Esta filosofía era discutida del primero al último de los  parroquianos, porque en estos lugares, y en muchos otros, se discute, lo esencial para el ser humano, en algunos sitios , son como grandes Protectoras de Animales, excluyendo , por lo general al caballo, se llega al carozo del durazno, no a  la pavada de si estaba maduro o verde, si era de Maldonado, o era de Florida, aquí se hinca el diente y se sabe por el sabor si es pavía o rey del monte .

Con las imprescindibles  discusiones, se hace la luz, pero Miguel era firme, profundo, cuando decía ” que la mona aunque se vista de seda, mona queda ” y veian pasar a la Pocha, que había conseguido unos pantalones elastizados, que ponían a prueba  los cierres relámpagos chinos, y veian, como las masas se rebelaban, era cuando todos, veian.. la luz, que quedaba entre el buzo y el pantalón y entonces ,  le daban la razón.    Él era hombre de una sola palabra. Fin..Fin de la discusión, fin del trato, fin del vaso, fin de la botella.

Un día se le dió por decir, por discutir , que podía comer cinco pizas con muzarella, y dos litros de cerveza, en diez minutos. Unos que sí, otros que no, la cuestión era quien pagaba, las pizas y las cervezas. Fué cuando pensaron que si hacían una especie de colecta,y convidaban al  cuidacoche, de la parada de taxis, para divertirse no más,  lo lograban. Llegaron a pagar todo, y alcanzó , para regalarle si ganaba, otra cerveza.

Ganó Miguel, y le sobró tiempo, es que para esas cosas estaba dentro (In), fué en la tercera cerveza, que quedó fuera, (Out)  dentro de la ambulancia, cuando le dió el patapúfete, y se fué al Cementerio del Cerro, donde quedó dentro (In), para siempre haciendo chistes de gallegos.

Nadie está, tan fuera del círculo que no pueda alcanzarlo, y los que están adentro ,tan resguardados que no puedan salir. La cobija no es tan grande que pueda, tapar a todos. Si no lo entendiste, lo lamento. Todo es cuestión de ver las cosas de adentro para afuera y viceconversa.

Premonición

Cuento Breve.

“Abrió el agua como una mecha, su cuerpo como un taladro, con los brazos en alto, rompió la espuma, y se hundió bruscamente, sin piedad, anhelaba el olvido.

No quería más el no ser.  La olvidada, la querida, la de los días y las horas. La que espera, la que recibe lo que otros abandonan.

Fué la confidente, la cara, la perdida, la deseada, la mujer del hoy, sin futuro, toda ella era pasado, entre la oscura y cómplice soledad de dos.

Pero no era pez, y el agua la empujó hacia arriba, y la rodeó, con cariño de niña, y la llevó a la orilla. Sus brazos extendidos, no eran ramas de ningún árbol, porque no tenía raices, y su cuerpo estremecido, se transformó, en luz de mar, en pequeñas luciérnagas, en día tormentoso.

Entonces, se conjugaron los verbos, y los tiempos, fué el futuro, en la ciénaga de vida, fué fruto, y amada de las noches y los días, y pudo anclar su alma. Es la plateada  joven, es madre  en vientre ancho. Será la del ayer, más vive hoy entre nosotros, en almeja de perla, codiciada señora, fruto prohibido. Pero es la hija del mar,  la  viajera de la barca marinera, la música que lleva hasta la muerte, la redención en vida.

La bañaron las olas, la espuma, y el salitre, y logró el milagro que florecieran sus brazos, y se extendieran  como ramas, y la playa entera celebró su boda, como un canto de viento entre los tamarices de las desiertas dunas. ”

Después que Dimat, escribió todo esto, no lo se lo entregó a su superior de la revista para la que escribía cada quince días, algunos cuentos, y reportajes de actualidad. En la última entrega había tenido problemas, al decirle el director  – que  tenía que ser más claro en lo que narraba, que a la mayoría de la gente, no le gustaba desentrañar demasiado, en la trama de lo narrado. Así que lo puso en borrador, y esperó para  mejor momento , o mandarlo a la papelera.

No habían pasado, tres días cuando  leyó un artículo pequeño, que decía, que en las costas brasileras, había caído al mar por accidente, o en un intento de suicidio, una pasajera de unos de los cruceros. Que habían logrado salvarla por milagro, porque la mujer, permaneció, aferrada  fuertemente, a un maderamen, durante dos horas. Que tanto ella como el niño que espera se encuentran bien en un sanatorio de Río de Janeiro.

Dimat, agregó como corolario de la historia este final, y se lo entregó a su jefe, para la próxima entrega.

Fué leído en silencio como siempre, y cuando se retiraba, oyó la voz que le preguntaba  ¿ Dimat, te olvidaste del título, que título le pongo ? Y desde la puerta, la voz se oyó claramente..

Premonición…si a Ud. le parece, sino busque algo con más gancho, y salió sin mirar a nadie, por hoy había visto demasiado..

El hacedor de marcos

Por una cuestión de principios, no aceptó la oportunidad que tenía de viajar  a Washington. Pasajes, y gastos pagos, y dos días más de viáticos, redondeaban una semana. El equipo, estaba pronto, faltaba solamente la aprobación de él para participar en el Congreso. Lo necesitaban como figura representativa, de todo lo que iban a exponer. Pero el Doctor, no aceptó, por la sencilla razón de su conocida humildad, con respecto a su saber.

Veinticinco años, dedicados por entero a estudiar, pensaba que no eran suficientes, porque no había llegado a la resolución del problema. Meticuloso al extremo, no aceptaba los que los ayudantes, hacían muchísimas veces. Eso le creó una imágen de raro, de extraño, de ajeno, a la realidad. Él era lo opuesto al marqueting, a las publicaciones científicas, que las mayorías de las veces creaban falsas expectativas, en colegas, y sobre todo, en los enfermos que el trataba diariamente.

Entregó, todo hasta el momento conseguido, con una prolijidad asombrosa, con una generosidad, que hablaba de su espíritu, y se quedó en su laboratorio, mientras los demás partían. Cuando en el Congreso, se empezó a dulicidar sobre los temas, fué inevitable que su nombre apareciera, pero no en la intensidad que debía tener su trabajo, no es lo mismo en la  persona de un sabio presente, a los estudiosos jóvenes, representantes del mismo. Todo el Congreso estalló en aplausos. Le comunicaban por email, o teléfono, y salió en internet, en los diarios, y las radios, sus logros.
Fué la alegría que compartió con su esposa y con sus hijos en su hogar. Eso bastó al hombre pleno, su sabiduría era el marco que encerraba su comportamiento.

Mientras los demás recibían los elogios de los logros,  el principal componente de la fórmula, padeció una hemiplegia, que lo imposibilitó para siempre. Como una cadena de valores, que cambian mientras se mezclan, se fueron transformando con el tiempo, algunas cosas importantes.  Ya no fueron de uno, fueron de varios, de los herederos de ideas, y en parte de la publicidad, de los medios, de las grandes Coorporaciones, de los que aplicaron los principios, y en último trayecto, de los amigos del inventor. Cada uno reclamó algo como propio. Cuando todo fué un éxito, el que llegó primero, ganó. Con más certeza, si es de un país pequeño, pobre, con muchos y determinados impedimentos. Como todo viaja a gran velocidad, se fué del país, no el conocimiento, sino la fuente legítima del mismo. De la palabra al acto.. Se fué.. Todo el país, estalló, en aplausos…Otros países aplaudieron los aplausos..En una cadena de eslabones, sutiles, se compara con..determinado triunfo..y se vuelve a aplaudir.. el éxito, el dinero adquirido.. Se aplaude ..

Quedó eso sí, la escuela de un gran maestro, honorable, desinteresado, que no patentó su invento, que pensó por y para los otros, fué un hacedor de marcos, de legítima inteligencia,.. fué el marco de la obra misma.

Ahora, yo me pregunto, conoces la historia de alguno así ?  En el mármol, en el bronce, en el papel de un periódico, en un libro, en internet, cambia las profesiones, los paises, y deja la esencia de las cosas, y verás que sí, tal vez sea tu vecino de puerta, tu amigo, tu profesor, o el periodista de un diario, es igual, solo sustituye el nombre, y deja solo al maestro.. al hacedor..

Éste es tu instante…‏

Cuando en  la desasogada mirada , cómplice y punzante, fluye un fuego interior, que escapa rápido instintivo y total.
Se podrá entrañar, aplacar, pero en vano será , porque el ensueño, es profundo , el amor es coautor de sí mismo, y el ahora parece imperecedero.

Refugio, de lo imposible, que se hace realidad.  Cuando todo es alcanzable, la mirra y el inciencio, la esperanza y el adiós.

Cuando todo está por venir, y galopa el corazón, por el curso de todo lo desconocido, cuando la vida es misterio, y llama.

El camino de piedra zizaguea, y sólo, mirará de esa manera, y reirá, de la nada, entre niña y mujer, en el hoy. Promesa,  peregrina de sueños, hacedora de nubes, pasajera de hechizos,

No acortes el paso, no te detengas, este es tu instante…

Cuando el cuerpo madure en plenitud,  el andar largo, seguro, y el horizonte realidad,

Será defintiva la conquista, tomarás como elixir de dioses, la copa de cristal que sacia los deseos,

Porque eres fuego,  tienes alas, conoces la ruta, y la brújula marca  tu angustia, tu celo,tu infierno o tu cielo,

Verás que llegando al término, reirás , mirarás con burbujas, porque serás la esencia, la integridad del talle, la arrogancia,

Verás conquistadora, con usura tu bolso, porque tuyo será mujer, su contenido y transformarás en conjuro todo lo que toques

No acortes el paso, no te detengas, éste es tu instante.

Cuando vacies los ojos,

dejes tu morral ,   y el olvido ajeno taladre la mente y las entrañas,

Y todo se desmaye en recuerdos,  en fragancias, no dejes de mirar aunque no veas,

Y cuando en muda plegaria sepas, que no tendrás más sendas que seguir,

Cuando en ofrenda hayas dado todo, no hipoteques el alma,

Regala y metamorfosea lo que resta , piensa que harás con lo adquirido,

Transforma todo en realidad, y  no dejes de fantasear, en cielos infinitos,

No acortes el paso, no te detengas, éste es tu instante..tal vez el último..