Las puntas de estampar

Hacía tres días que venía arreglando la casa. No era que necesitara cosas excepcionales, pero quería verla brillar.  Detallista como era sacó manteles, copas que hacía tiempo  que no usaba, preparó comidas que guardó el el freezer. Se abasteció de víveres y bebidas. En una esquina del living, colocó el árbol de navidad, no lo hacía por ella, lo hacía como un ritual para ver las caritas de sus dos nietas, cuando  lo prendiera y los regalos al pie se iluminaran..

Arregló el taller que tenía al fondo pasando la pileta. Antes era una barbacoa, ahora su taller. Lo que empezó como una distracción, un hobbie, se transformó en su motivo diario de lucha contra la soledad y el hastío.

Estudió pirograbado en cuero, tuvo que aprender la calidad de los msmos, saber de tintas, teñidos, dibujo, madera de mercado, y cuando terminó varios cursos que le llevaron años, se trasladó al departamento de Maldonado.

Compró una hermosa casa en un espléndido barrio, modificó la barbacoa.Adquirió una nueva    vida para siempre..Se divorció después de veinticuatro largos años de casada, y se dedicó con empeño a no pensar más que en hacer manualidades, en crear algo diferente.

Enuna pared amontonaba sobre una escalera de bambú que mandó a hacer expresamente, los cueros de carneros, baquillonas, y becerros. Ahora en éste preciso momento le quedaban pocos, los trabajos de sus alumnas se habían llevado la mayor parte

.

Dos mesa largas con bancos y sobre una adosada a la pared,  se amontonaban anilinas, ceras, témperas, acuarelas, acrílicos, papel de calco, con frascos con thinner, con trapos en canastos, con maderas y chinches. Arriba de la mesa con una base de corcho y listones de madera, en estricto órden sus puntas para usar y las puntas para  estampar.Determinando el Nº.

Ahí estaban con su brillo de acero, la cónica, recta, plana boule gruesa, gubias de todos los tamaños, masa grandes, chicas,y los  pirograbadores se habían transforado en sus guardines , en sus vigilantes de todos los días, en los amantes de sus manos.

Antes de cerrar el taller enderezó su último trabajo. Todavía se encontraba en el bastidor de madera. Era una cabeza de caballo, uno de sus mejores logros. No era un cuadro grande, pero sí minucioso.

Pesó mucho mientras lo realizaba , recordaba a la persona a la que se lo iba a obsequiar.

Dicisieta años que no veía a Santiago. La última vez fué cuando se encontraron en Montevideo, en casa de unos amigos, y pudo hablar muy  poco con él.

En ése momento conoció su pasión por la cria de caballos, la que efectuaba en su campo en la provincia de Córdoba, y poca cosa más.

Hacía dos años que empezaron a comunicarse por email, fué digamos una travesura de una de sus amigas que le dió a él su dirección y le dijo a Santiado que ella le mandaba cariños y que quería saber de él.

Entonces una máquina los unió a la distancia. Cada uno contaba al otro sus logros, sus problemas, y en esa soledad compartida se fueron conociendo.

Era la charla de amigos que revivían momentos de juventud, anécdotas, compartían nuevamente   las lejanas risas,  los bailes…
Ninguno de los dos en ésos años dijo de verse.

.Sucedió que  por casualidad había una exposición, venta y remate de caballos criollos, en un hotel en Punta del Este y él era el propietario de dos de ellos

Fué cuando combinaron el viaje como dos jóvenes desconocidos.

Se enviaron los caballos y al cuidador con la antelación necesaria. Santiago que conocía casi todas las ciudades del mundoy programó éste viaje como si fuera un viaje estudiantil a un país desconocido.

Iba a ver a la dama, a ésa desconocida a la que casi no recordaba como era fisicamente, pero con la que se escribía casi todos los días.

Pidió reserva en el mismo hotel donde iba a ser expuesto su caballo.

Elena quedó en que lo iba a buscar al aeropuerto, porque hacía el trasbordo en Montevideo, donde iba a estar dos días por el papeleo. y llegaría a Punta del Este a la tardecita.

Quiso sacar Elena el auto del garage y no arrancó, no podía empujar porque el camino no tenía la pendiente indicada, y las piedras de adoquines impedía que se deslizara.

Llamó por el celular al auxilio y le dijeron que tendría que esperar porque tenían llamados urgentes que atender debidi a la cantidad de turistas. Fué cuando pidió un taxi, especificando que tendría que esperar cuando llegara al aeropuerto al viajero, y luego sería su traslado al sitio indicado..

Antes de salir le indicó a la chica que estuviera atenta a la cena y a la puerta porque los cuidadores tenían el fin de semana libre.

 

Al subir al taxi miró su casa y pensó – Brilla como a mí me gusta..Aprobaría Santiago su gusto, su casa. Ya la habría descripto, muchas veces, otra cosa sería al verla…

Verla, verlo ..qué me viera !!

De éso tuvo miedo, pero los años la habían transformado en una mujer audáz..Qué tenía para perder..Absolutamente..nada..nada..

 

Luego de los trámites en el aeropuerto, se quedaron mirándose..

Los años habían ido depositando en cada uno huellas de infinitas arrugas. Alrededor de los ojos, en la comisura de sus labios, en la manera de sonreir, en el lento andar . Se abrazaron como dos compañeros de escuela, se tomaron de la mano, y cuando llegaron a la casa entre máquinas de fotos, filmadoras, bolsos y valijas, los recibió un living iluminado y hermoso, un comedor con la cena servida, pero ella como una jovencita quiso mostrarle el jardín y el taller. Su taller.!

Entraron y el vió los cueros, las herramientas,las piletas donde se mojaban los cueros, y algunos trabajos terminados,  y sobre la mesa ésa cabeza hermosa de caballo con los ojos entrecerrados, apoyada en una madera y alrededor cerrando el cuadro una hilera de tachas doradas grandes, que lucían a la luz de dos potentes lámaparas industriales que colgaban del maderamen del techo.

Cuando se miraron eran eran dos viajeros que encuentran su razón de ser, su destino..

Unos golpes fuertes, unos gritos, unos hombres encapuchados, empujones, amenazas,  y su car.un estribillo.

– No griten no les va a pasar nada..la plata..donde está la plata?..

Elena con un golpe cayó al piso, sintió un dolor inmenso de su mano fracturada, y desde el suelo vió como empujaban a Santiago, le revisaban los bolsillos.y su cara giraba y daba contra las herramientas.

Fué todo muy rápido, la amordazaron y la ataron y a empellones, fué llevada através del jardín hasta la cocina y ahí la tiraron, antes le taparon los ojos con cinta engomada.

Después no recordó más, ni la ida al aeropuerto, ni la cena servida.

– Cuando despertó, había silencio solo silencio, sentía el cuerpo entumecido, dolorido, la mano hirviendo, no se podía casi mover..

La desesperación de no saber, de no poder ver, no poder gritar, y el salir de la niebla de su mente, recobrar la memoria. Cúanto hacía que estaba ahí. ? El copamiento..la mucama donde estaba, estaría atada como ella, el teléfono, los vecinos no estaban tan lejos, si venían a desearle felices fiestas, tal vez la vieran.

Era de día o era de noche, las alumnas se habían despedido !, el de auxilio del auto que había llamado y …Santiago

 

Alguien tendría que encontrarlos..Alguien..

Las noticias fueron de tal gravedad que no se pudieron ocultar, y por la radio, la televisión y en los diarios resaltaban las palabras  “Copamiento de una mansión, asesinato ! Un hombre muerto desangrado por la heridas producidas por las puntas de estampar ! Dos mujeres heridas ! Cuantioso robo de alhajas, dinero, enceres y otros..Los ladrones huyeron en el auto de la dueña de la casa. Los encontró la alumna de una de las víctimas, que es una conocida artista del pirograbado en cuero.

La víctima es un estanciero de la provincia de Córdoba, Argentina, que había venido al remate de caballos criollos..

Una cucharita

La casa estaba construída más alta que la vereda. Les pareció que así iba a quedar más armoniosa con el entorno.  Hicieron un jardín de cesped, pocas plantas, y unos pasos en laja hacían las veces de una pequeña escalera que llegaba por un lado al porche, y un camino de la misma piedra en forma de huella, al portón de reja. Tenía amplios ventanales, uno grande sobre el cesped mismo, otro a la entrada, y el tercero, sobre el guarda coche. La casa, era sencilla, luminosa, era la casa por la cual luchaban para que cada día estuviera más hermosa, más cálida.

Era más que una casa… Ahí habían crecido sus hijos, de ese mismo lugar se habían despedido para casarse. Era su hogar, su refugio. Era el mes de enero. Cálido, con el cielo casi blanco. Se despidieron como todas las mañanas, para irse a trabajar.

La casa quedaba sola, sola pero no abandonada. Al irse cualquiera de los dos se fijaban que la puerta estuviera bien cerrada, las persianas bajas, lo que hacía resaltar más las rejas de todas las ventanas.

Casi siempre, ella era la primera que llegaba. Lo primero que hacía era levantar las persianas, y abrir las ventanas. Como el sol la castigaba toda la tarde, el calor se acumulaba, pedía a gritos, que el aire circulara.

Mario, se bajó del auto para abrir el portón. Lo entró al guarda coche. Retiró del asiento de atrás un diario, el portafolio y el saco. La camisa blanca de le adhería al cuerpo, colgó de su brazo, el saco, y apretando con el mismo el diario y el portafolio, buscó las llaves.

Al mirar la cerradura para abrirla, pensó que había que volver a barnizar la puerta. Las puntas de diamante, que así se llamaban las tallas que tenía y que en el momento de construir, era lo que se usaba; estaban desgastadas, no se podía lucir el cedro con el que estaba hecha.

Abrió la puerta, y un vaho caliente, le inundó la cara. Miró distraidamente, hacia el living; vió el arbolito de navidad, que todavía no se había guardado, los adornos reflejaban la luz, que por las rendijas de las persianas se colaba. Una vela grande roja, azul y plata, en el suelo mismo iluminaba el piso formando aros. Pensó y siempre le pareció, que era una vela extraña. Se la había regalado a su mujer una parienta, para su cumpleaños, que era antes de la fiesta.

Cruzó el living, prendíó, una portàtil que le había regalado su suegra, que era de su casamiento. Algo hermoso, y antiguo. La pantalla iluminada, lucía el pie de porcelana, y daba un reflejo blanco y arananjado, a todo su entorno. Estando todavía en el living, fué cuando vió reflejado en el piso de escalla  del estar, unos objetos que brillaban. Dió un
paso, y vió como cantidad de botones de todos los tamaños y colores estaban esparcidos, entre los muebles, en el sofá, debajo de la mesa. Salían del único mueble que aquí había, manteles, servilletas, se mezclaban con copas, con botellas, habían descolgados los cuadros, roto la parte de atrás, y como en loco remate, había cuchillos, libros abiertos, ropa, sábanas.

Se calleron el diario, el portafolio, el saco… Quiso, seguir, y no pudo …Quería llamarla. Un sonido apagado, le quedó en la garganta. Un nombre dicho mil veces, era imposible de pronunciar. Entoncés como poseído, corrió , miró todas las piezas, los rincones, en el desorden infernal, ella no estaba. Como una rosa abierta con un gato hidráulico, estaba una de las rejas , por ahí habian entrado,….a su casa!!!

Se fué con el auto hasta la comisaría y ahí lo recibieron, junto a tres vecinos de la cuadra. Lo pusieron frente a unos de los ladrones, que habían apresado. Lo miraba y no podía creer lo que le estaba pasando… era un hombre
jóven, bajaba la cabeza. Una palidez amarillenta lo rodeaba.

El Comisario, como una letanía contaba, que eran tres las casas, que habían robado, en las horas en que ellos trabajaban. Comentaba, que unas cuantas cosas, habían sido recuperadas, pero eso sí tendrían que ir todos
los vecinos, a reconocer los objetos hurtados. Después lo tranquilizó, comentandole que no se preocupara que su señora estaba bien, que había llamado por teléfono desde la casa de un vecino.

Y como corolario, de esta escena, le decía Ud. preguntelé tiene más o menos veinte minutos. Marío, preguntó como si algo o alguien lo empujara. Porqué no tocaron el living y la biblioteca..?

Y por primera vez.. el ladrón levantó la cabeza. Y a su vez preguntó.. por la macumba…Ud. Tiene la vela..Y los caracoles. Usted..es de la Macumba..No..?

Se hizo un silencio..al dueño de casa le temblaban las manos y acertó a preguntar. A éste solo agarraron. Y porqué tengo..veinte minutos…para qué.. Fué cuando lo más insólito se escuchó en esa comisaría. Aún hoy cuando han pasado más de veinte años,  Mario lo recuerda.

-Agarramos a otros dos, pero a éste lo tenemos que llevar al Hospital para que lo operen…porque para no ir a la Cárcel..
SE TRAGÓ UNA CUCHARITA…

Anda y contale.. contale

Se vistió rapidamente, tenía el tiempo justo para ir hasta la casa de sus padres, y llegar a tiempo a la Reunión Semanal de la Empresa. Cuando terminó de arreglarse y desayunar, al ir saliendo del apartamento, el espejo del recibidor le devolvió la imágen de un hombre bien vestido en su ambo gris clarito, su camisa blanca y su corbata azul.

En ese momento, se dió cuenta que se había olvidado de correr las cortinas, y la vista del mar y el sol se apoderaban de su living, el sol se detenía en el carrillón de pie que había traído de la casona, y al que hubo que detener el péndulo, porque aquí no se podía sentir las horas con campanas, a él le gustaban mucho pero a los vecinos no.

Tuvo que dejar el reloj sin hora y mudo..Una lástima.

Al salir saludó por su nombre al portero, y con una sonrisa, y con” Tenga un buen día.” Siempre saludó amablemente. Su padre les inculcó a su hermano menor y a él que al abrir a algún llamado de la puerta lo hicieran sonriendo y al acompañar a alguien se apuraran a abrirle la puerta y despedir al que se iba, con alguna galantería y una sonrisa.  Estuviera, cansado, triste, enojado, en muy raras ocasiones su rostro denotaba lo que verdaderamente sentía.  Él se daba cuenta que la simpatía de la que todos hablaban la había heredado de su padre y parte una pequeña parte de la belleza de su madre.

Su hermano menor tenía todo lo que él más apreciaba, una lucidez nata para los negocios, una rapidéz en el cálculo, una celeridad un movimiento, que había hecho progresar rapidamente a toda la Compañía.

Admiraba, de Juan hasta el nombre. Su abuelo paterno se llamaba así y a él por ser el mayor le tocó el de su abuelo materno. Se llamaba Emeterio. Era un nombre que lo persiguió en la niñez… que cada vez que lo decía en clase se formaba un silencio cómplice y después de esa pausa, se sentían algunas carcajadas. Para peor no conoció a ese abuelo, lo que sí sabía de él era que vivió en la casa que  él mandó construir en la década del veinte, de esa casa  hacía cuatro años que se había marchado.  Como vivía en un sector lateral de la misma parecía que se había ido jovencito de la misma, pero no era así.

La Casona y Emeterio lo persiguieron siempre hasta que al llegar a la facultad se libró del último. Estando en clase un profesor en un práctico le hizo una pregunta, y como el dudaba entre dos respuestas, que tampoco tenía la certeza de que fuera la correcta, eligió una y le acertó. Apartir de ahí sus compañeros lo liberaron en lo cotidiano del nombre y pasó a llamarse el Pachón, por su tardanza su indolencia. Tanto le gustó el nombre que siempre acompañó al suyo con una gloriosa “P”.

El auto el día anterior lo dejó estacionado en la rambla, llegó tan cansado que no lo entro al garage, y no le pidió al portero que lo hiciera. Hoy el rojo del capó tenía todo el rocío, se había apoderado de los vidrios de los espejos. Limpió malamente, el parabrisas, no tenía tiempo, si llegaba tarde Juan se enojaba.

La rambla a esta hora, era casi un sufrimiento, las luces prendidas, los más variados modelos de autos, las diferentes maneras de manejar, los semáforos, menos mal que al llegar al parque se abría y después en veinte minutos aproximadamente llegaría a la casa.

Mientras manejaba, se le vino a la mente la nueva recepcionista de la Empresa. Haría aproximadamente cuatro meses que había entrado a trabajar.

La Directora de Recursos Humanos le dijo que había ganado una Pasantía en la Facultad. Así que pronto la pasarían a otra sección, y después a los talleres. Lo detenía, la diferencia de edad, calculaba diez o doce años..o tal vez más. No sabía calcularle la edad. Todas las empleadas vestían igual, un uniforme en invierno y otro en verano. El de este otoño era pantalón y casaca negros, y una blusa blanca. Él la recordaba con una pollera y una blusa celeste, en el verano, y pudo comparar el brillo de sus ojos que se mezclaban con el de la blusa, y pensó es un cielo…  Yanina se llama el cielo.

Después que llegó a Agraciada, el túnel de los plátanos lo recibió con cariño. Hacía unos ocho meses que no entraba a la casa, sí pensó, desde que su madre empezó a retirar los muebles y el se llevó el carrilón. Su madre les dijo a Juan y a él que pensaran lo que querían, que tenían que vaciar sus cuartos, sus libros sus recuerdos, los juguetes que aún estaban en los garages.

La casa la vendían. Era mucho trabajo para sus padres, además se sentían solos. Mucha sala, living, escritorio, jardín, escaleras cuartos vacíos, sin risas, sin conversaciones y el jardín que la rodeaba de enormes árboles, que fueron creciendo con el abuelo con su madre, con ellos.

Al llegar al portón un colchón de hojas color miel lo recibió. Se trepaban por la verja, se apilaban en la vereda, y una variedad entre amarillas y anaranjadas, formaban pequeños montículos que impedían ver la vereda. No sólo el mar es hermoso, pensó ..

El portón fué empujado, y el jardín lo recibió, con un sendero en curva que daba a la escalera principal, protegido por cesped, y dos escaleras laterales que unían las dos terrazas principales a la casa. Subío corriendo los siete escalones de mámol hasta llegar al porche abierto en los costados y cerrado en la parte del cielo raso. La puerta generosa en tres sectores, con sus vidrios esmerilados formando dibujos geométricos y las rejas torneadas en infinitas curvas, daban un marco magestuoso a la entrada.

El abuelo sabía hacer las cosas. El chalet, la Empresa, en que ellos, sus tíos y sus primos trabajaban, la Estancia.

Entró al salón, de ahí a la biblioteca, todo estaba igual, los libros… dejó caer su mirada, buscaba los tres biblioratos que le habían pedido. Fué en ese momento que se sintió mal, un leve mareo, le impedía ver con claridad. Se sentó como tantas veces en el mismo sillón de cuero gastado.. Necesitaba descansar sólo unos minutos… Eso era todo. Fué un momento..y recordó que no había tomado el remedio..Un caramelo..

Buscó en sus bolsillos y no tenía ninguno. Lo compraría en cualquier quiosco en la calle, o en la primera farmacia en el camino. Miró hacia la alfombra, los arabesco, rojos, blancos y azules, seguían en infinito hasta toparse de lleno con los muebles. Se sintió niño. Se oyó niño. Y el autito rojo, y los mecanos y la pelota grande y blanca, y se vió haciendola picar en los muebles, en los libros, en las escaleras de la casa ..Y a Juan pidiendo la pelota, y en castigo apretando contra el piso el autito rojo, y llorando diciendole: AHORA LE CUENTO A MAMA y la de él respondiéndole ANDA Y CONTALE…CONTALE.

Ya se sentía bien. Fué solo eso un malestar pasajero… el lunes tenía el control. Tenía que apurarse, solamente eso. Cuando salió de Agraciada, divisó un quisco verde…aminoró la marcha, en ese momento una pelota grande y blanca como las de su infancia, se cruzó en su camino, e instintivamente, giró la dirección, y entró entre las latas, empujó carteles, y saltaron diarios y revistas, pastillas, caramelos, y una lluvia finita de vidrios y de espejos le llegó al oído, como carrillón, como campanada …Y SU VOZ DE NIÑO DICIENDO  ANDA Y CONTALE…CONTALE

Un caramelo..sólo eso necesitaba…un caramelo..

Empuja el viento al barrio

USOS Y COSTUMBRES.

PARTE I

HOY ESTABA PENSANDO..

EL PORQUÉ SE HAN IDO PERDIENDO LOS BARRIOS. NO ES ESTA UNA REFLEXIÓN,  PROFUNDA O ESTUDIADA; MUCHOS LO HAN HECHO, COMO MI INOLVIDABLE BARRÁN, Y VARIOS POETAS LE HAN CANTADO ES UN VISTAZO, DE UNA NIÑA OCUALQUIERA, DE UN BARRIO COMÚN ; EN LO COTIDIANO. LO VULGAR.

LAS CALLES ARBOLADAS, LAS VEREDAS TRANSITABLES, EN LAS ESQUINAS, CASI SIEMPRE HABÍA O UN ALMACÉN, UN BAR, UN BUZÓN DE CARTAS…

LAS CALLES SIEMPRE FUERON ANGOSTAS, PERO DURANTE AÑARES, NO SE NOTABA, HABÍAN POCOS AUTOS, Y LOS CARROS CON CABALLOS QUE YO RECUERDO, ERAN DOS, HABLO DE LOS HABITUALES.

EL CARRO DEL HIELERO, BLANCO, Y LAS BARRAS DE HIELO SALIENDO LUSTROSAS, POR ARRIBA DE LAS ARPILLERAS, Y ÉSTAS ÚLTIMAS SOSTENIDAS POR LISTONES DE MADERA. LA GRAN PINZA, QUE SE HUNDÍA A CADA LADO DE LA BARRA Y CON UN HIERRO ANCHO CON DIENTES, UNA MASA.. UN GOLPE..UNAS MONEDAS..Y UNO SALÍA CORRIENDO CON SU CARGA ENVUELTA EN UN REPASADOR, PARA PONERLO EN LA PARTE DE ARRIBA
DE LA HELADERA!!!! HERMOSO HIELO BLANCO!! AHÍ SE TUTEABA CON DOS BOTELLAS CHICAS DE VIDRIO CON EL TAPÓN DE GOMA CON CINTILLO DE ALUMINIO.  LA HELADERA ERA DE ROBLE!!

NO EXISTÍAN : EL PLÁSTICO, LAS CAJAS DE ESPUMA PLAST, LOS ENVOLTORIOS DE PAPEL FILM, LOS SPRAY, ..NO SE COMPRABA LA COMIDA HECHA. POR ESO Y POR MUCHAS OTRAS COSAS ENTRE ELLAS EL PODER ADQUISITIVO, LA CANTIDAD DE BASURA QUE GENERABA CADA HOGAR ERA MENOR. NO SE CONOCÍA ” EL USE Y TIRE “.

RECUERDO UNA LATA DE ACEITE  DE CINCO LITROS, FORRADA EN PAPEL DE DIARIO, QUE SE SACABA TODAS LAS NOCHES, ANTES DE QUE PASARA EL BASURERO, Y AL OTRO DÍA SE RECOGÍA,  SINO LO QUERÍAS HACER EL MISMO DÍA Y LA LATA ESTABA ESPERANDOTE EN LA PUERTA,  MISMA, O A POCOS PASOS MÁS ARRIBA.
NO EXITÍAN, LAS BOLSAS DE PLÁSTICO, QUE VUELAN COMO COMETAS SIN HILO; NI LAS BOTELLAS DESCARTABLES, QUE POR MÁS QUE LAS APLASTES, ESE CRUJIDO QUE HACE DEJA SIEMPRE EL AIRE RETENIDO EN LOS EXTREMOS.

EXISTÍA EL AMARRONADO PAPEL DE ESTRAZA..EN BOLSAS..Y EN DIFERENTES MEDIDAS.

EL ALMACÉN DE BARRIO, NO TENÍA CASI VIDRIERA, POR LA SENCILLA RAZÓN QUE NO HABÍA NADA PARA MOSTRAR, NO RECUERDO QUE HUBIERA OFERTAS.

LO QUE HABÍA  ERA LA YAPA. ESA ATENCIÓN DEL DUEÑO CON EL CLIENTE, CASI SIEMPRE LOS MÁS BENEFICIADOS ERAN LOS NIÑOS.

EN ALTOS ANAQUELES DE MADERA, DE UN LADO LOS PRODUCTOS IMPORTADOS, QUE ERAN MUCHÍSIMOS Y DEL OTRO LOS NACIONALES.

COMO SI FUERA UN GRAN BAÚL DE PINO LAVADO, PERO CON LA TAPA INCLINADA, DIVIDO, EN DOS O EN TRES, SE CODEABAN EL AZÚCAR, CON LA HARINA Y LA YERBA.

UNAS GRANDES CUCHARAS ESTAÑADAS, SE HUNDÍAN EN LO  PEDIDO, Y EL ALMACENERO PONÍA EN LA BALANZA UN PAPEL DE ESTRAZA, DEL OTRO LADO LAS PESAS, Y AHÍ VERTÍA TU COMPRA.

CON UN MOVIMIENTO ÁGIL DE SUS DEDOS HACÍA UN DOBLEZ DE CADA LADO, UNA VUELTA DE CARNERO AL PAQUETE, Y AHÍ QUEDABA MUY FELÍZ …CON DOS CUERNITOS.

APUNTABA EN UNA LIBRETA NEGRA, SI NO PODÍAS PAGAR LA CUENTA EN ESE MOMENTO Y A FIN DE MES CON UN LÁPIZ DE TINTA TE HACÍA LA SUMA Y LISTO…

.FUERON A MI ENTENDER .LOS PRMEROS INVENTORES DEL CRÉDITO PEQUEÑO DE LA AYUDA A LAS FAMILIAS. POR MAS QUE HABÍA CARTELES QUE COMO ÉSTE CON UN GRAN LEÓN QUE DECÍA….””CUANDO ESTE LEON SE RÍA…SE LE FÍA…”””

LAS FIDEERAS, ALTAS ELEGANTES, CON SUS PUERTAS DE VIDRIOS, DONDE SE LUCÌAN MOSTACHOLES CON MOÑITAS, Y TALLARINES, EN DEMOCRÁTICA EXHIBICIÓN.

LAS CARAMELERAS, APOYADAS EN PIES DE HIERRO NEGRO Y ROBLE, CON LAS TAPAS DE ALUMINIO. TAN DE MODA AHORA,  LAS HABÍA DE DIEZ Y DOCE BOLLONES.

LOS CARAMELOS ZABALA QUE SE PEGABAN A LOS DIENTES Y A LA ENCÍA Y QUE GRACIAS A ELLOS, VINO ANTES EL RATONCITO. LOS CANDES, ANARANJADOS Y LARGOS, LOS CARAMELOS DE FRUTAS, LOS COLORES Y SABORES, ACOMPAÑARON A LAS ALMACENES DE BARRIO.

LAS GALLETITAS QUE EN CAJA DE LATA CON UN GRAN OJO DE DE BUEY, EN VIDRIO, TE PERMITÍA MIRARTE CARA A CARA, CON ELLAS, DULCES..DE CHOCOLATE, VETEADAS, SALADAS…..

SOBRE EL MOSTRADOR CASI LLEGANDO A LA CAJA SE ENCONTRABAN LOS FRASCOS GRANDES CON ACEITUNAS, VERDES Y NEGRAS, Y LAS ANCHOAS, QUE SIEMPRE..SIEMPRE SE LE PONÍA A LA PIZA.

LOS QUESOS SOBRE TABLA DE MADERA, Y SUS CAMPANAS DE VIDRIO. LOS QUESOS DUROS QUE SE RALLABAN EN LA CASA , CON UN RALLADOR ALTO CON MANGO DE MADERA..

EL ALMACEN ERA UN LUGAR PARA COMPRAR MUCHAS COSAS, PERO COMO TODA LA GENTE SE CONOCÍA , ERA UN LUGAR DONDE SE SOCIABILIZABA .

TE PREGUNTABAN LOS VECINOS  SOBRE LA SALUD, LOS ESTUDIOS,  MIENTRAS HACÍAS LA COLA PARA QUE TE DESPACHARAN.

EL TELÉFONO PEGADO A LA PARED, Y LAS PERSONAS MUCHAS DE ELLAS EN PUNTA DE PIE PARA HABLAR, IBAN SUBIENDO EL TONO DE VOZ Y TE ENTERABAS DE TODO AUNQUE NO TE IMPORTARA.

AL PASAR EL TIEMPO TE DAS CUENTA QUE HABÍAS  “HABLADO DE MÁS Y HABÍAS PREGUNTADO DE MENOS” SIEMPRE PASA..

QUIERO DETENERME EN LA INIGUALABLE, CAJA, DORADA Y NEGRA, LAS ALTAS TECLAS CON SUS NÚMEROS , SUS SUMAS Y RESTAS Y EL CLIN.CLIN..DEL FINAL QUE HACÍA SALIR AL CAJONCITO DONDE SE GUARDABA EL DINERO, CON BILLETES Y MONEDAS, CASI A LA VISTA DEL QUE COMPRABA.!!

VUELVO A LA CALLE, CON EL CARRO DEL VERDULERO, QUE PARA MÍ ERA UN ARTISTA. DEBE DE SER DE LOS PRIMEROS EN HACER EL CURSO DE DECORACIÓN. EMPEZANDO POR EL CABALLO CON BORLAS ROJAS, LAS ANTEOJERAS CON FLEQUITOS, Y EL CARRO PINTADO EN COLORES FUERTES, ROJO, AZUL, AMARILLO, Y UN CARTEL COLGANDO DE UNA CUERDA, CON LETRA DESPOROLIJA PERO VISIBLE ” CARRO EN ABLANDE ”

EL ARREGLO DENTRO DEL CARRO DONDE PRIMABA LA SAVIA SICOLOGÍA DEL FERIANTE. SIEMPRE LAS PAPAS, BONIATOS Y ZAPALLOS AL FONDO, Y ADELANTE LAS VERDURAS MÁS VISTOSAS, JUNTO CON LAS FRUTAS…LA BALANZA CON SU FIEL..NO SÉ SI ERA FIEL CON EL PESO Y EL PRECIO…PERO SE PARABA EN LAS ESQUINAS, Y TENÍAS QUE CAMINAR  POCOS METROS PARA COMPRAR, Y TE LIBRABAS DE TENER QUE IR A LA FERIA

EL CARRO DEL BOTELLERO. SU PARTICULAR GRITO. BOTELLAS..BRONCE Y HIERRO…COMPRO….BOTELLEROOOOO…..

SE REGATEABA EL PRECIO DE LAS BOTELLAS, SE VENDÍAN HASTA LOS FRASQUITOS DE LOS REMEDIOS, DE LOS PERFUMES..

EL PANADERO!!! POBRECITO..EMPUJABA UN CARRITO CON PERCIANA, TE TRAÍA EL PAN TODOS LOS DÍAS; PONÍA LOS PANES EN UN CANASTO DE MIMBRE CON DOS ASAS, Y DE AHÍ ELEGÍAS EL PAN QUE QUERÍAS.. NO TENÍAS BIZCOCHOS, SI LOS QUERÍAS TENÍAS QUE IR A LA PANADERÍA DONDE SE VENDÍAN JUNTO CON LAS MASAS.

EL BARQUILLERO, CON SU GOLPETEAR, DE METALES, QUE HACÍA UNA ESPECIE DE MÚSICA, Y AL GIRAR DE SU DISCO, COMO UNA PEQUEÑA RULETA, TENÍA PARA LA ALEGRÍA DEL NIÑO…EL NÚMERO DE BARQUILLOS QUE HABÍA MARCADO!! LA SUERTE!!

EL HELADERO, CON SU GORRO CIRCULAR SU CASACA Y PANTALÓN BLANCO, O DE COLORES CLAROS SEGÚN LA FÁBRICA. SU CARRITO COMO CUBO, CON DOS GRANDES RUEDAS, Y EN EL FRENTE UN TRIÁNGULO DE METAL, PARA PODER DETENERSE….SIEMPRE A LA HORA DE MÁS CALOR EN EL MOMENTO JUSTO..Y EL CORRER DE NIÑOS.. …Y EL GRITO DE …HELADOS…SNACK…HELADOS….OSO POLAR HELADOS….
UNOS COMO CILINDROS QUE SE CARGABAN EN LA ESPALDA….HELADOS DE  LIMÓN….HELADOS…BOMBÓN..HELADOS….

EL VENDEDOR DE MANÍ….EL VENDEDOR DE GARRAPIÑADA….EL VENDEDOR DE EMPANADAS….FUERON VENDEDORES PEREGRINOS, NO SE VEÍAN HABITUALMENTE.

EL AFILADOR SU ARMÓNICA Y SU BICICLETA. SU RUEDA, SU PIEDRA LIMA GRANDE. SUS CUCHILLOS Y SUS TIJERAS. SU GRITO DE AFILADOR… Y SU MÚSICA..

PARTE II.

SE FUERON LOS CINES DEL BARRIO Y LA GENTE  EMPEZÓ A PERDER LA IMAGINACIÓN.-ESO ES LO QUE CREO

ALGUIEN QUE FUÉ AL CINE A VER CINCO PELÍCULAS EN UN DÍA, TODOS LOS DOMINGOS EN INVIERNO.

CON UNA BOLSA GRANDE DE BIZCOCHOS, ALGUNOS CARAMELOS SURTIDOS Y POCA COSA MÁS.-

SI NO SE HACÍA VOLAR LA IMAGINACIÓN NO SE AGUANTABA MATINÉ Y VERMOUTH, MÁS INFORMATIVOS…DE ACTUALIDAD... SOBRE ESAS DURAS BANQUETAS DE MADERA,

UNO ENTRABA Y SALIA FELIZ DEL CINE. CREIA QUE LA VIDA ERA PARECIDA A LA DE “LO QUE VIENTO SE LLEVÓ” PENSABA QUE UN GABLE, BOGART, TAYLOR, POWER, FLIM SE ENCONTRABAN A LA VUELTA DE LA ESQUINA.

LOS CINES SE TRANSFORMARON, EN SUPERMERCADOS, IGLESIAS, ESTACIONAMIENTO DE AUTOS, REUNÍÓN DE CENTROS CULTURALES…ETC.


LOS JÓVENES PERDIERON EL LUGAR DE REUNIÓN Y EMPEZARON CON UN PEREGRINAJE QUE LOS LLEVÓ A IR A LOS CINES DEL CENTRO MÁS LUJOSOS Y CONFORTABLES. COMO EL METRO, TROCADERO.

EL VERANO TRAJO COMO SIEMPRE LA PLAYA, POCITOS , RAMIREZ, Y LOS QUE QUERÍAN O PODÍAN HACER LAS COLAS INTERMINABLES QUE SE FORMABAN PARA TOMAR EL OMNIBUS..BUCEO..MALVIN..PARA LAGARTEAR.

SE FUERON LOS CARROS, LAS VOCES DE LOS, BARQUILLEROS, LAS ARMÓNICAS, LOS CANASTOS DE MIMBRE, LA RAYUELA Y LA TIZA, LA GENTE SENTADA EN LA VEREDA TOMANDO FRESCO

SE FUERON LAS COLAS PARA HABLAR POR TELÉFONO, PORQUE SE FUERON LOS ALMACENEROS CON SUS   LIBRETITAS NEGRAS, LOS LÁPICES DE TINTA, LAS BOTELLAS DE LECHE, LOS HELADEROS, CON SU BOMBÓN HELADO, LAS VOCES DE LOS CANILLITAS VOCEANDO, LOS DIARIOS DE DÍA Y DE NOCHE, CON SU BANDOLERA DE FUERTE TELA CRUZÁNDOLES PECHO.

DESAPARECIÓ EL FUTBOL DE LA CALLE.

ENMUDECIERON  LOS RUIDOS HABITUALES DE LOS BARRIOS, COMO SI UN VIENTO FUERTE LO EMPUJARA.

LAS PERSONAS DEJARON DE CONOCERSE.

COMO NO SE CONOCÍAN DEJARON DE SALUDARSE.

SE HICIERON AJENAS A TODO. AHORA NO SE PEDÍA ALGO QUE SE NECESITABA, AHORA UNO SE LO SERVÍA

EMPEZARON A IRSE LAS CASAS BAJAS, LOS ZAGUANES, LOS VIDRIOS ESMERILADOS DE LAS PUERTAS, LOS LLAMADORES DE BRONCE LOS AZULEJOS DE LOS ZÓCALOS, LOS APARTAMENTOS QUE SE HACÍAN PARA ALQUILAR SE FUERON DETERIORANDO PORQUE NO ERAN RENTABLES…

ENTRARON COMO JUGANDO AL RANGO ,  NUEVOS RUIDOS, PERO NO ESTABAN LOS MISMOS HABITANTES PARA RECIBIRLOS

LAS BOCINAS DE LOS AUTOS, LOS CAMIONES TRANSPORTANDO BEBIDAS, Y GARRAFAS, LAS ALARMAS,..APARTAMENTOS DE LUJO..PORTERÍAS, LAS MOTOS Y SUS CAÑOS DE ESCAPE.

TODO ESTO HACE QUE LOS BARRIOS SE HAYAN  IDO TRANSFORMANDO,.

ESE VIENTO FUERTE QUE SE LLAMA PROGRESO, UN DÍA DE UN MES, DE UN AÑO CUALQUIERA, LES LLEGÓ.

PARA ALGUNOS FUÉ  DE GOLPE…..PARA OTROS LENTAMENTE..EN AGONÍA DE NOSTALGIA, DE RECUERDO.

SE PERDIÓ DE LA MEMORIA… LA CUADRA, EL ENTORNO, PORQUE EL BARRIO…FUÉ EMPUJADO Y AHORA SE LLAMA …ZONA…
QUE BERECUMBÉ! …COMO DECÍA MI MAMÁ..

Volar en cinta.. y en moñas de colores

Me gusta recordar la infancia.

Esa parte inconsciente y feliz, esa media sonrisa, la carcajada de un niño con algo tan sencillo como aparecer, o desaparecer, tapándose uno solamente la cara con una mano.

Lo malo es que la esencia de algo tan hermoso no se retiene. Con el tiempo queda un sedimento, y se va transformando, se fosiliza. Terminamos como esos árboles, que al talarlos podés estudiar los anillos que tienen. Cada uno te dice, te cuenta, cómo, cúanto, donde estuvo.


La infancia es feliz, porque no se preocupa, vive el hoy el momento, ese instante…no mira el como, se queda en el qué.. Pero… siempre en cualquier meditación (hasta la de la hora del té) existe el como: Cuando mirás el como, ya dejaste de ser bebé y te transformaste en niño. Quisiera explicar mi insignificante COMO. Empecé por ser muy delgada; mucho más que el común de las niñas en esa edad.
Para decir la verdad, flaca, flaca….hasta dar lástima. Parecía una niña de saldo.

Me llevaron al médico, y el dijo que era longilínea, y con ese especializado análisis, nos mandaron para casa. Muy contentos nos quedamos todos! Lo que sucede, es que solamente un niño sabe lo irónico, malicioso, malvado y lo egoista que puede ser otro niño.

Las cosas que los compañeritos me dijeron….Olivia ..Escarbadiente..dejémoslo ahí…
A esas piernas tan largas y flacas, le asomaban unos descarnados pies, que parecía mediante los zapatos con cordón que se usaban; que el pie enorme iba para adelante, mientras las piernas se quedaban quietas en su sitio. No era solamente éso, no tenía cintura; así de simple Lo que acarreaba que se me calleran las faldas (no se usaban los pantalones en las niñas y eran cortos para los varones) y para remediar este problema me ponían tiradores. No como los de Elliot Ness, cuando la Ley Seca, porque en esa época no había nacido.

Era algo parecido pero modificado. Dos tiras se cruzaban en la espalda y llegaban al frente una a cada lado con su respectivo gran botón. Es decir que te hacía ir derechita, porque sino los botones saltaban, con el pesar de la que los cosía. Desde ésa época puse en mi mente que nunca cosería, ni siquiera un botón…


Es decir era como si tuvieras un espaldar para enderezar la columna y que no tuvieras una deformación con una inclinación para adelante. Pensando detenidamente, lamento que mamá no hubiera patentado éste invento!! Seguramente hubiera hecho plata!! Estos cómodos conjuntos se acompañaban casi siempre con medias; las había lisas, blancas de colores, y..escocesas.. Se compraban entre otros lugares en el London Paris. A mí me parecía fascinante.

No había que subir ninguna escalera y en cada ascensor había una empleada que te habría la puerta y la cerraba, y esto se repetía en cada piso. Las ascensoritas, como guía de viaje te indicaban lo que se vendía en cada piso. Ese viaje guiado fué uno de los más lindos que hice por muchos años en mi vida.
Al llegar a la sección zapatería de niños, no le preguntaban el número a tú mamá, te ponían el pie sobre una forma  de plantal inclinado, el vendedor se ponía enfrente, te hacían parar sobre ella, y se corría una especie de talón metálico  hasta unos pocos centímetros del dedo gordo y oh!!milagro, sabían el número que calzabas.

Los manequies, son dignos de recordar, parecían salidos del Museo de Cera de Londres.-Los vestían por completo, tanto en la sección Damas-Hombres- Niños.Usaban complementos como se dice ahora, y eran tan reales con sus ojos de vidrio, sus pestañas de crin de caballo, sus labios pintados en una eterna sonrisa; que mientras mi mamá compraba; corría alrededor de ellos esperando que alguno osara perseguirme.

Uno jugaba con lo que encontraba , no existían los muñecos que hablan, uno le hablaba a los muñecos… En la planta baja vendían las cintas. Exhibidores completos de las más variadas, en ancho y en colores. De seda, raso, gros, tul, tafetas, de crin, de paja, del ancho que quisiera, de la pequeña de bebé hasta la ancha como fajas.

A mi mamá le gustaba o se usaba en esa época una cinta de la cual no se bien el material de que estaba hecho pero que en los bordes tenían una especie de cordón más duro que hacía que la moña una vez terminada no se bajara. Me colocaban dos grandes moñas …A mí siempre me pareció que si corría rapidito podía volar con ellas.


En esa época no conocía el Alas Delta, no había leído  los inventos de Leonardo, no se hacían Test de Orientación Vocacional, sino probablemente hubiera cambiado el rumbo de mi vida. Hubiera podido volar en mágico vuelo, con mis hadas favoritas, con mis negras trenzas golpeando sobre mi espalda, y sostenida en el aire, con mágico equilibrio  por dos enormes moñas blancas.

 

!!Qué hermoso sería poder volar en cinta!! y en moña de colores guardar la imágen de la infancia bendecida!!!


La choza

Sus pasos abrían el camino en la grava.

Las pequeñas piedras, se metían entre sus dedos, por las escotadas sandalias, y algunas impedían en su planta, que su andar se aligerara. Calor de Enero.  El sudor goteaba todo su cuerpo, y empapaba su blusa , y corría presuroso por sus piernas, se fugaba.

La casa era pequeña y se perdía como una niña jugando entre acacias, pinos, eucaliptus y araucarias.

Las maderas adosadas en largas filas formaban las blancas ventanas.

Había muchas flores; un amplio macetón contenía margaritas, y una piedra impedía de lejos la mirada. Desde una anacahuita, colgando de dos cuerdas como bastidor, el nombre tallado en la madera.

Abrió la puerta. El sol entró imprudente. Corrió las cortinas y la luz hizo milagros, en el piso de apretado gres.
Los ojos buscaban presurosos. Acomodó con la palma su cama, enderezó un cuadro de flores prensadas, se miró al espejo y los dos se vieron en el plateado azogue.

Colocó dos sillas alrededor de la mesa, prendió la luz de la lámpara y el amarillo inundó la estancia. Tomó de un estante del baño, una botella azul. Lentamente, esparció como escanciadora en un convite el contenido.

Mojó la cama,  las almohadas, la colcha roja, las cortinas, la mesa, el espejo…
Prendió, sin temblar el fuego… y un calor inmenso inundó la casa. Se apoderó de todo, dejó la nada.
En loco remolino, de polvo gris, de cenizas, de madera. -Ella-Se convirtió en braza.

Un gemido sordo, de su boca demayada en besos y fragancias, se elevó como raudal hacia el cielo azul, y liberó su alma.-

 

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La gran sopa

LA GRAN SOPA…

A Mafalda no le gusta la sopa como es conocido por todos.-

Creo que me copió a mí, porque cuando chica no la podía ni ver. ..No!!  estoy confundida porque soy más vieja que  ella , y nunca me pudo haber copiado.

Yá sé, alguien le contó a Quino, como era yo y pudo crear el personaje de  Mafalda igualito a mí..Bueno igualito no es…y si pienso bien como sucede en excepcionales momentos, creo que fué creada para una propaganda..Como Quino es de apellido Lavado la propaganda podía ser de algún jabón..O no?

La cuestión es que hice imposible el almuerzo y la cena de mis padres y ellos me la hicieron a mí.-
En mi pasado, se comían croquetas, milanesas, guisos de porotos o lentejas, huevos y papas fritas a granel, ravioles , un tuco espeso y rojo oscuro con carne y la Sopa…

La Sopa tenía todas las verduras picadas (en Juliana), todas las que la imaginación alcance, carne y tocino, y por arriba abundante queso rallado .- El queso era picante, después de comerlo se te iba hinchando la lengua y nadie decía nada ( ahora hablan de irritación de las papilas), tomabas un poco de agua con limón y azúcar y ….listo..

.Menestrum se llama la Sopa.-Nombre importante según su densidad y su raíz, viene de Menestra, una ración más seca que se daba o se da a los presidiarios.-Lo que sí se, es que se podía parar la cuchara que no se movía-..

De postre recuerdo las torrejas, que se hacían con las rebanadas del pan que sobraba del día anterior, se pasaban por huevo batido con un poco de azúcar y al sartén con aceite caliente y azucar por arriba—

Memoria mediante, los buñuelos soplados,.nunca entendí el nombre, sería porque eran huecos y nadaban en un almibar que los dejaba como de oro—Me entretetuve  horas, hundiéndolos con un tenedor a ver si se ahogaban pero los muy ladinos ,volvían a la superficie, triunfantes,-
Mi léxico, en ese tiempo y en el actual era muy reducido, de ahí que la palabra Caloría, no la conocía.  Ahora que si caloría viene de calor lo asocio con una estufa a querosene alta azul y dorada, con una ventanita de baquelita en el centro y en la parte superior una rejilla donde se ponía una caldera..COMO LAS DE ANTES..como dicen los avisos de ventas de antiguedades. Era de aluminio Mariposa, pesada y el mango de madera se afinaba en las puntas, donde se sujetaba al asa por dos grandes remaches .

Sí me acordaré , por las dudas nunca te quemes con una de ellas.!
Linda la infancia, entre la propia inconciencia de la edad y la despreocupación con respeto a la salud de los mayores, nunca escuché hablar de triglicéridos , diabetes, tiroides,(ahora tan de moda) y colesterol malo o bueno.-

Me detengo en el colesterol, poque lo bueno y lo malo, lo asociábamos a los juegos de policías y ladrones y aprovechábamos para pegarle al sufrido que había salido sorteado de ladrón.

También jugábamos a los blancos y a los indios y corrían la misma suerte los indios y eso que no sabíamos que no existían más indios después de Salsipuedes–Lindo el nombre,- ninguno pudo salir.!!
Mi casa era la casa de una familia de clase media, no existían la televisión, ni heladera o cocina eléctrica , ni calefones, el único que yo conocía se llamaba un plato esmaltado y allí se ponía generosamente alcohol  azul.que daba una llama azulada y roja ( mejor que los efectos especiales de Steven Spigller, o Jorge lucas ) fué como un ET. de mi niñez.

Después me paraban sobre una rejilla de madera, para que mamá, me tirara por arriba agua tibia, para enjabonarse rapidito y después enjuagarte, un buen toallón ,un poco de talco y ya está…

Yo siempre olí muy bien .-Olía a lavanda, porque un amigo de mi papá tenía plantitas y cuando podía me mandaba unas preciosas florcitas azuladas, y mamá le hacía  como un sobrecito de tela, pero no pitucas con puntillas como las de ahora, las mías estaban confeccionadas con restos de telas que quedaban, igual que los bolsillos de los delantales de cocina.-Las lavandas se colocaban entre la ropa interior.
Todo lo narrado y lo que seguiré contando, no me creó ningún tipo de problema, no se conocían tensiones que habilitaran para procurar llegar a un análisis, el niño que era gordo, era un niño sano…Salud y Gordura = Hermosura.
Se me fué la narración , dejé a mi querida amiga , y quiero estar con ella nuevamente. Cuando ese Menestrun se enfriaba, no lo comía ni Superman.

Como no se conocía el Microondas, se calentaba en una olla sobre una cocina  Volcán, cuidando que no se pegara en el fondo.

Mi vida y la Sopa hicieron un giro que duró muchos y gloriosos años.-Una calesita interminable con una tonadillera incansable…..TENES QUE TOMAR LA SOPA.-…Hasta que un día ..Oh..Milagro!!! , me empezó a  gustar.-Después fué como una adicción..de la sopa casera como dicen los carteles de las Fondas, no como las que se hace con agua y un cubito de caldo de carne.-
Pasaron……Pasaron…..los años….lindo vals ese,    y un día en el comedor de la Cantina donde trabajaba , era una pieza grande pintada de color amarillo al aceite, con mesas de cármica grises, y bancos altos a sus costados. En dos de sus costados .tenían mesas  adosadas, y en extremo un pequeño mostrador, y detrás una abertura por donde se pasaba la comida. Algunos compañeros comparaban La Cantina con un comedero de gallinas.

Un día…..cualquier día empecé por la Sopa…No era como la de mi niñez, era un caldo amarillo fuerte, y en su superficie flotaban esos círculos concéntrico en la sopa.

Para darle color , previamente fritan la cebolla en aceite y ahí le agregan el agua…..Hice un curso en el Crandon. Es cierto, si no me creen miren mi calificación como en MERCADO LIBRE.-+100%….- o%.- En ese caldo, había una cantidad de fideos caracolitos y flotando entre ellos una CUCARACHA, con una corona dorada de Ángel de la Guarda.    ..HORROR.-…para los demás compañeros de almuerzo.

Saqué la cucaracha de la Sopa, y entregué el plato con tal ricura en la cocina. Ahí se levantaron voces que querían que hiciera una denuncia a la comisión Organizadora de la Cantina.-

Pensé en la situación;—– –Según la edad de los sedimentos en los que se encontraron numerosas cucarachas petrificadas, fué calculada en 280-300 MILLONES DE AÑOS. (Karl Von Frisch).

No iba yo una funcionaria, hacer pasar un mal rato, y pasarlo yo también por UNA LOCA, IRRESPONSABLE Y SUICIDA BLÁSTIDA.—

No Señor.-Lamentablemente tiraron ese día toda  la Sopa de Caracolitos, que tenía una pinta bárbara.-!!!!


Me pueden hablar y comentar de muchas cosas, porque la mitad, o las tres cuartas o la totalidad de ellas las ignoro, pero lo que no admito que duden es de mi idoneidad sobre ese Potage..Me gradué desde mi más tierna infancia-
Ese fué el día ….de la    GRAN SOPA BLASTIDA.!!!!!!!!
Lástima que no estuviera Mafalda, para compartirla o repartirla  .!!!!!!—

BABUL, como dicen mis nietos….